Agosto, el mes más caluroso jamás registrado a nivel mundial, según Copernicus

El periodo comprendido entre junio y agosto se caracterizó por severas olas de calor consecutivas que provocaron el cierre de colegios, secaron ríos y prepararon el terreno para devastadores incendios forestales.

Euractiv
Firefighting efforts continue against wildfire in Turkiye’s Antalya
Incendio forestal en Antalya, Turquía. [Foto: Orhan Cicek/Anadolu via Getty Images]

El observatorio climático de la UE afirmó el jueves que agosto fue el mes más caluroso jamás registrado a nivel mundial, y que las temperaturas oceánicas también alcanzaron máximos sin precedentes, mientras Europa occidental ponía fin a su verano más caluroso.

En respuesta a la evaluación del Servicio de Cambio Climático de Copernicus, la ONU advirtió de que, hasta que la humanidad dejara de depender de los combustibles fósiles, el planeta no haría más que adentrarse cada vez más en territorio desconocido.

Las observaciones de Copernicus se remontan a 1940, pero otras pruebas —como los núcleos de hielo, los anillos de los árboles y los esqueletos de coral— permiten a los científicos situar el clima actual en un contexto histórico mucho más amplio.

«Podría decirse que los seres humanos no han experimentado temperaturas tan altas como las actuales, al menos, en los últimos 100.000 años», declaró a AFP Samantha Burgess, del Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Plazo Medio, que supervisa Copernicus.

La temperatura media global del aire en agosto fue de 16,96 °C, según Copernicus, superando en 0,01 °C el anterior récord mensual histórico establecido en julio de 2023. Copernicus señaló que, dada la escasa diferencia, consideraba que ambos meses compartían el récord.

Los científicos afirman que la actividad humana —principalmente la quema de carbón, petróleo y gas— ha calentado el planeta en aproximadamente 1,4 °C desde la era preindustrial y ha aumentado la gravedad y la probabilidad de fenómenos meteorológicos extremos.

Emisiones de gases de efecto invernadero

Sin embargo, las emisiones de gases de efecto invernadero, que retienen el calor, alcanzaron nuevos máximos en 2025. «Las pruebas son irrefutables: este es el precio cada vez mayor de la adicción de la humanidad a los combustibles fósiles y de la crisis climática global que está alimentando», afirmó Simon Stiell, responsable de clima de las Naciones Unidas, al referirse al informe de Copernicus.

Las temperaturas globales de la superficie del mar también alcanzaron un nuevo máximo diario e igualaron el récord de calor para el mes de agosto, prolongando así una racha de tres meses de calor sin precedentes en los océanos de todo el mundo.

Más del 90 % del exceso de calor atrapado por las emisiones de gases de efecto invernadero ha sido absorbido por los océanos, lo que ha evitado el calentamiento de la tierra, pero a un alto coste para la vida marina, los arrecifes y las comunidades costeras.

Cuencas sobrecalentadas

Se han batido récords en cuencas sobrecalentadas como el Atlántico y el Mediterráneo, así como en el Pacífico tropical, donde el fenómeno meteorológico de El Niño más intenso de la era moderna está ganando fuerza rápidamente.

Estos fenómenos se caracterizan por unas aguas del Pacífico inusualmente cálidas, y aumentan la probabilidad de que se produzcan fenómenos meteorológicos extremos a miles de millas de distancia, desde inundaciones en Perú hasta sequías en África e incendios forestales en Australia.

Los episodios de El Niño, que constituyen la fase más cálida de un ciclo climático natural, suelen provocar un repunte temporal de las temperaturas globales, ya elevadas por el calentamiento de fondo a largo plazo.

Los científicos prevén que los récords sigan batiéndose en los próximos meses, a medida que este fenómeno se acerque a su máxima intensidad hacia diciembre, y que 2027 —y tal vez incluso 2026— se conviertan en los años más calurosos jamás observados.

«El cambio climático hace que cada fenómeno de El Niño sea más cálido y, hasta que dejemos de quemar carbón, petróleo y gas, estos meses que baten récords simplemente seguirán produciéndose», afirmó Friederike Otto, científica climática del Imperial College de Londres.

Un verano abrasador

Copernicus también señaló que agosto «marcó el final del verano más cálido de Europa occidental», que superó el récord histórico establecido en 2003.

El periodo comprendido entre junio y agosto se caracterizó por severas olas de calor consecutivas que provocaron el cierre de colegios, secaron ríos y prepararon el terreno para devastadores incendios forestales.

Entre mediados de julio y mediados de agosto, la plataforma de seguimiento EuroMomo del continente estimó que en Europa se produjeron más de 32.000 muertes en exceso respecto a la norma.

Los científicos de la red World Weather Attribution concluyeron que una ola de calor especialmente intensa en junio habría sido «prácticamente imposible» sin la influencia del cambio climático.

Pero el calor extraordinario se dejó sentir en todo el mundo. El miércoles, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) afirmó que el territorio continental de Estados Unidos ha sufrido el verano más caluroso de su historia. Además, regiones en las que viven unos 900 millones de personas vivieron el mes de julio más caluroso jamás registrado, según un análisis de AFP basado en datos de Copernicus.

«Hemos tenido un verano excepcional, no solo en Europa, sino también en otras partes del mundo, donde se han batido récords que llevaban vigentes casi un siglo», afirmó Burgess, oceanógrafa y responsable estratégica del ECMWF. El clima «seguirá volviéndose más extremo a menos que cerremos el grifo de las emisiones globales», añadió.

(Editado por cz/Euractiv.com y Luis de Zubiaurre Wagner/Euractiv.com/es)