En Europa del Este nadie quiere abandonar el diálogo con el Kremlin

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Viena (Euractiv/EuroEFE).- Europa Central sigue apostando por intentar encontrar una salida negociada con Rusia a la guerra en Ucrania, y ha instado a dejar la puerta abierta al diálogo con Moscú para cerrar el conflicto.

En un intento por mantener abiertos toios los canales de diálogo con el presidente ruso, Vladimir Putin, los ministros de Asuntos Exteriores de cinco países centroeuropeos instaron este miércoles a la UE a impulsar la comunicación con Rusia en el seno de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE).

Los titulares de Exteriores de Austria, Eslovaquia, Eslovenia, Chequia y Hungría se reunieron este miércoles en Viena en el marco del denominado formato «Central 5» para afinar posturas ante los retos que afronta Europa, entre ellos la guerra en Ucrania.

Instaron a reforzar el papel de la OSCE, una de las pocas organizaciones paneuropeas en las cuales todavía está presente Rusia.

«Creo que tenemos que mantener abiertas las líneas de comunicación y las plataformas necesarias (para dialogar) cuando llegue el momento (del final de la guerra)», declaró el Ministro de Asuntos Exteriores austriaco, Alexander Schallenberg.

EL PAPEL CRUCIAL DE LA OSCE PARA DIALOGAR CON PUTIN

Al tiempo que reafirmó su apoyo incondicional a Ucrania, Schallenberg subrayó que la OSCE es «la única plataforma paneuropea de diálogo, y creo que desempeñará y puede desempeñar un papel crucial en el futuro».

Sus homólogos también destacaron la importancia de esa organización paneuropea, y el Ministro de Asuntos Exteriores húngaro, Péter Szijjártó, hizo especial hincapié en que «los canales de comunicación (con Moscú) tienen que mantenerse abiertos».

Sin embargo, a pesar de sus palabras conciliadoras, Hungría ha sido objeto de duras críticas por su postura filo rusa.

En abril pasado, Hungría, que importa cerca del  80% del gas que consume de Rusia, firmó un nuevo acuerdo energético con Moscú para garantizarse el suministro constante de petróleo y gas, desmarcándose así de la línea establecida por la UE para independizar al bloque de las importaciones de hidrocarburos rusos.

Szijjártó viajará a Moscú a mediados de octubre para participar en la Semana Rusa de la Energía.

Pero Austria también ha sido criticada por adoptar una línea más blanda con Rusia.

CRÍTICAS A VIENA POR SU LÍNEA “BLANDA”

En julio pasado, Austria importaba de Rusia alrededor del 66% del gas que consume, frente al 79%, antes de la guerra. El representante de la UE en Viena, Martin Selmayr, calificó de «dinero manchado de sangre» el alto nivel de importaciones energéticas procedentes de Rusia, para consternación del Gobierno austriaco.

Austria también fue duramente criticada por permitir la entrada de delegados rusos en la OSCE para participar en las reuniones de la organización. Sin embargo, Schallenberg subrayó que la inclusión de Bielorrusia y Rusia es vital para el funcionamiento de la organización.

Eslovenia, Chequia y Eslovaquia también hicieron hincapié en la necesidad de salvar a la OSCE de una supuesta futura irrelevancia en el tablero europeo.

La OSCE es la «única organización que mantiene un diálogo abierto con Rusia», afirmó la Ministra de Asuntos Exteriores eslovena, Tanja Fajon, mientras que su homólogo checo, Jan Lipavský, añadió que es «uno de los pilares de la arquitectura de seguridad europea».

La OSCE soporta una gran presión. Rusia exige que la institución se pronuncie más a su favor en el marco de la guerra de Ucrania.

Debido al veto ruso, tampoco hay acuerdo sobre qué país presidirá la institución en 2024, y los debates sobre el presupuesto de la organización llevan meses en punto muerto.

Editado por Fernando Heller