«Es hora de dejar atrás la mentalidad de austeridad», afirma el líder alemán del PPE

Aunque desde la perspectiva de un contribuyente neto pueda parecer un mal negocio destinar más dinero a la protección de las fronteras en Polonia y Grecia, se trata de «una cuestión de gran importancia en cuanto al fondo», señaló Manfred Weber.

Euractiv
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Manfred Weber. [Foto: Philipp von Ditfurth/picture alliance via Getty Images]

A medida que se recrudece la pugna por el próximo presupuesto a largo plazo de la UE, los líderes políticos se enfrentan por el volumen y las prioridades del plan de gasto propuesto por la Comisión Europea para el periodo 2028-2034, que asciende a 1,76 billones de euros.

Tradicionalmente, en lo que respecta al presupuesto, existen dos bandos: los países que, en general, se benefician del gasto de la UE y presionan para conseguir un presupuesto común más amplio, y los denominados «frugales», que exigen austeridad.

«Tenemos que superar la mentalidad de contribuyente neto en Europa», declaró el martes Manfred Weber, el líder alemán del grupo del PPE.

Los países que abogan por un presupuesto más reducido suelen ser aquellos que aportan más al fondo común de lo que reciben en fondos de la UE: los denominados contribuyentes netos, entre los que se encuentran los Países Bajos, Alemania, Austria, Finlandia, Suecia y Dinamarca.

Aunque desde la perspectiva de un contribuyente neto pueda parecer un mal negocio destinar más dinero a la protección de las fronteras en Polonia y Grecia, se trata de «una cuestión de gran importancia en cuanto al fondo», señaló Weber, cuyo país de origen es el mayor contribuyente al presupuesto de la UE.

Los países que reciben del presupuesto más de lo que aportan —los denominados «beneficiarios netos», entre los que se incluyen los países bálticos, Polonia y Grecia— también suelen encontrarse en primera línea frente a retos como la migración, la protección de las fronteras y la seguridad, que afectan al bloque en su conjunto.

Ser sinceros en lo que respecta al gasto

Weber instó a los países a ser sinceros en lo que respecta al gasto. «Si los ministros de Agricultura de Alemania y Austria llaman a nuestra puerta pidiendo un presupuesto estable para los agricultores, mientras que los ministros de Hacienda de Austria y Alemania nos dicen que tenemos que recortar mucho, por favor, sean sinceros», afirmó, añadiendo que esto también es válido para la «inevitable» conversación sobre los «recursos propios».

Los planes del Parlamento de introducir gravámenes adicionales a escala de la UE, entre ellos un impuesto digital y un gravamen sobre los juegos de azar, podrían reportar hasta 13.000 millones de euros al año.

La Comisión tiene previsto recaudar 58.000 millones de euros al año —o 409.000 millones a lo largo del ciclo presupuestario de siete años— mediante impuestos sobre el tabaco y los residuos electrónicos, la fiscalidad ecológica o un impuesto de sociedades, con el fin de proporcionar nuevas fuentes de ingresos a la UE.

Los avances en los polémicos planes fiscales de la UE se han estancado últimamente, ya que las capitales están en desacuerdo sobre las cinco propuestas, cuya aprobación requiere unanimidad. En una reunión que se celebrará a finales de esta semana, los líderes de la UE abordarán por primera vez las cifras presupuestarias.

António Costa, presidente del Consejo, comunicó a las capitales que era imposible cerrar un acuerdo este año sin llegar a un consenso sobre los nuevos impuestos.

Nicoletta Ionta ha colaborado en la elaboración de esta noticia.

(Editado por bw/Euractiv.com y Luis de Zubiaurre Wagner/Euractiv.com/es)