La guerra de Irán mete presión a la UE para intentar contener el precio de la gasolina
El bloqueo iraní del estrecho de Ormuz tras los ataques de Estados Unidos e Israel ha reducido en una cuarta parte el suministro mundial de petróleo transportado por mar, y el de Gas Natural Licuado (GNL) en casi la misma proporción. Los mercados han reaccionado rápidamente a la situación de escasez. Sin embargo, los organismos de control del mercado están en alerta en la UE para acabar con cualquier intento de especulación.
Bruselas (Euractiv) – Los países miembros de la Unión Europea (UE) intentan a marchas forzadas encontrar fórmulas para contener la espiral de precios de la gasolina derivada de la guerra en Irán, y que la situación de tensión en la economía no afecte al bolsillo de sus actuales y potenciales votantes.
El bloqueo iraní del estrecho de Ormuz tras los ataques de Estados Unidos e Israel ha reducido en una cuarta parte el suministro mundial de petróleo transportado por mar, y el de Gas Natural Licuado (GNL) en casi la misma proporción. Los mercados han reaccionado rápidamente a la situación de escasez. Sin embargo, los organismos de control del mercado están en alerta en la UE para acabar con cualquier intento de especulación.
Hungría —a falta de un mes para las elecciones generales, ante las malas encuestas para Gobierno— fue la primera en poner un límite a los precios en las gasolineras. El primer ministro, Viktor Orbán, anunció el pasado lunes que la gasolina tendrá un precio máximo de 595 forints (1,52 €) y el diésel de 615 forints (1,58 €). Con la esperanza de evitar el «turismo de la gasolina», solo pueden acogerse a esta medida los vehículos con matrícula y documentación húngara; los operadores pueden cobrar a los extranjeros lo que quieran.
Los alemanes están entre quienes más pagan por la gasolina en la UE. A pesar de ello, Berlín no intervino en el mercado, sino que advirtió a los minoristas de que no intenten «hacer su agosto». El Gobierno del canciller, Friedrich Merz (CDU/PPE), sí movilizó a sus autoridades antimonopolio.
«Si las reducciones de precios no se trasladan ahora tan rápidamente como los aumentos, eso naturalmente plantea interrogantes», afirmó Andreas Mundt, director de la autoridad de competencia alemana. Por su parte, la ministra de Energía, Katherina Reiche, declaró el miércoles en rueda de prensa que Berlín seguirá el ejemplo de Viena y prohibiría a las gasolineras subir los precios más de una vez al día.
Austria toma medidas drásticas
El Gobierno austriaco decidió ir más allá en la restricción de los ajustes de precios, que se transmiten a través de los ya habituales paneles electrónicos situados en lugares destacados de las entradas de las gasolineras.
Los propietarios de las gasolineras solo podrán aumentar el precio de venta los lunes, miércoles y viernes. Es la respuesta del Gobierno a un incremento de aproximadamente el 15 % en la gasolina y del 25 % en el gasóleo.
Los holandeses miran a Bélgica
Países Bajos, donde los impuestos especiales al combustible aumentaron este año en 5,6 céntimos por litro de gasolina y 3,6 céntimos por litro de gasóleo, se han visto más afectados que el resto de socios del bloque europeo.
Los precios del gasóleo superaron esta semana temporalmente la barrera de los 2,5 € por litro, y se estabilizaron ligeramente por debajo de ese nivel. Por ello muchos holandeses van a los países vecinos para llenar sus depósitos —y a menudo unos cuantos bidones— en Bélgica o Alemania.
Reino Unido
El Gobierno británico anunció medidas de vigilancia a los minoristas de combustible para evitar la especulación. La Autoridad de Competencia y Mercados (CMA) comunicó que se ha «notificado a las empresas que operan miles de estaciones de servicio en todo el país que se adelantarán los requisitos formales para facilitar datos sobre ingresos, costes y ventas».
Aunque no tiene competencia para dictar precios, la CMA anunció que «denunciará cualquier comportamiento irregular». A largo plazo, se mantendrá alerta ante cualquier indicio de prácticas abusivas». Esta práctica, a la cual aludió el director de la autoridad de competencia alemana, consiste en subir los precios rápidamente cuando aumentan los costes de los insumos, y reducirlos lentamente una vez que han bajado.
Medidas de control en Francia
El Gobierno francés decidió no intervenir en las decisiones de fijación de precios de las empresas, pero está llevando a cabo una campaña de controles extraordinarios de los precios mostrados en las estaciones de servicio, para garantizar que se ajustan a los que las empresas declaran al Gobierno.
En solo tres días, la Dirección General de Competencia, Consumo y Lucha contra el Fraude (DGCCRF) de Francia llevó a cabo más de 630 controles, la mitad de los realizados en todo el año pasado, e impuso multas en el 5 % de los casos. La autoridad afirmó que se trata de «una tasa estable en comparación con los resultados observados en los últimos meses en este sector».
Hogares modestos y transportistas
Italia está preparando «medidas de compensación» para los hogares con bajos ingresos y «medidas de contención de costes» para las empresas de transporte por carretera, según informó el jueves el ministro italiano de Empresas, Adolfo Urso.
Las medidas se presentarán a las empresas y sindicatos «en los próximos días, una vez que tengamos una idea más clara de las consecuencias y la duración del conflicto», afirmó Urso en el Senado.
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(Editado por Euractiv.com y Fernando Heller)