«Los servicios de inteligencia no advirtieron del aumento de la afluencia en Ceuta», afirma el ministro Torres

Los ministros de Defensa e Interior de España, Margarita Robles y Fernando Grande-Marlaska, han realizado declaraciones contradictorias sobre la labor de los servicios de inteligencia españoles en los últimos días.

Euractiv
Migrants arrive on shore after attempting sea crossing to Ceuta from Morocco
¿Informaron los servicios de inteligencia sobre la oleada de inmigrantes? [Foto: Marcos Moreno/Anadolu via Getty Images]

MADRID – Las disputas internas en el Gobierno español se están intensificando, ya que los principales ministros de Pedro Sánchez han realizado declaraciones contradictorias sobre si los servicios secretos españoles previeron o no la llegada masiva de migrantes a Ceuta a finales de julio.

El último en intervenir fue Ángel Víctor Torres, ministro de Política Territorial de España y recientemente designado por Sánchez para coordinar la respuesta a la crisis de Ceuta. «No hubo ningún aviso de que íbamos a ver llegar a Ceuta a decenas de miles de personas», declaró Torres el miércoles a la cadena de radio Cadena Ser.

Respaldó así una declaración anterior del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, quien afirmó que el CNI —el servicio de inteligencia español encargado tanto de la inteligencia nacional como de la exterior— «no dio ninguna advertencia» sobre la llegada de unos 80.000 migrantes al pequeño enclave español en el norte de África.

«No hubo ningún informe»

«No hubo ningún informe que sugiriera que los sucesos del 30 de julio iban a tener lugar», declaró Marlaska a los periodistas tras una reunión del Consejo de Ministros el martes. «Si hubiera existido tal informe, ¿alguien duda de que se habría elevado a las más altas instancias?»

Sin embargo, la ministra de Defensa española, Margarita Robles, había declarado ese mismo día ante una comisión de investigación parlamentaria que los servicios secretos habían advertido a las autoridades con antelación.

Afirmó que los 25 agentes del CNI destinados de forma permanente en Ceuta, así como las unidades de inteligencia del ejército (conocidas por sus siglas, CIFAS), proporcionaron información que fue «comparada y analizada» el 29 de julio sobre una nueva amenaza en la frontera española.

«Hicieron el trabajo que se esperaba —y se espera— de ellos», subrayó Robles, añadiendo que la información se compartió con las fuerzas de seguridad del Estado y con el Gobierno central.

«Versiones contradictorias sobre lo ocurrido»

Alberto Núñez Feijóo, principal líder de la oposición conservadora en España, ha solicitado una reunión de urgencia de la comisión parlamentaria de secretos de Estado a la luz de las «versiones contradictorias sobre lo ocurrido en Ceuta». «Es evidente que alguien no está diciendo la verdad, ya que nadie ha asumido su responsabilidad», escribió en X.

Tanto los sindicatos de la Guardia Civil como los de la Policía emitieron comunicados públicos la semana anterior a la oleada, en los que advertían de una «mayor presión» en la frontera. Uno de ellos, emitido el 24 de julio por la Asociación Independiente de la Guardia Civil (IGC) —un sindicato—, pedía «medidas urgentes».

Del mismo modo, el alcalde de Ceuta, Juan Jesús Vivas, llevaba semanas denunciando el número «anómalo» de llegadas irregulares a las costas de la ciudad, lo que estaba sometiendo a Ceuta a una presión extrema. En los días previos a la oleada masiva, se registró una media diaria de unas 1.500 llegadas durante un periodo de siete días.

(Editado por ow/Euractiv.com y Luis de Zubiaurre Wagner/Euractiv.com/es)