Los servicios sanitarios dan la espalda a las refugiadas ucranianas
Varsovia (Euractiv) / (EuroEFE).- Numerosas refugiadas ucranianas están regresando temporalmente a su país para recibir atención sanitaria sexual y reproductiva tras ver limitadas sus opciones de ser atendidas por los servicios sanitarios estatales en Hungría, Polonia, Rumanía y Eslovaquia. Mientras muchas se van, otras buscan alternativas para ser atendidas al margen de los circuitos sanitarios legales, según se desprende de un informe del Centro de Derechos Reproductivos.
El estudio, publicado este martes, refleja el trabajo de nueve organizaciones internacionales de derechos humanos, y documenta el alarmante impacto que las restrictivas leyes nacionales tienen sobre las refugiadas que buscan atención médica y apoyo.
Las conclusiones del informe se basan en más de 80 entrevistas realizadas entre julio de 2022 y abril de 2023. El estudio revela que los refugiados y las refugiadas ucranianas se enfrentan a retrasos en la atención, ansiedad, miedo, dificultades financieras, racismo institucional y atención inadecuada, todo lo cual afecta directamente a su salud y bienestar general.
https://twitter.com/ReproRightsEUR/status/1658455501443563520
La salud y el bienestar de algunos refugiados ucranianos están en peligro porque no se les garantiza el acceso a servicios sanitarios y el apoyo esencial y urgente, lo que agrava el daño que han sufrido como consecuencia de la invasión de Ucrania, asegura en declaraciones a EURACTIV-Polonia la directora regional para Europa del Centro de Derechos Reproductivos, Leah Hoctor.
«La Unión Europea ha prometido proporcionar refugio y atención a los refugiados ucranianos. Sin embargo, las mujeres de Ucrania […] a menudo experimentan una realidad muy diferente cuando necesitan atención sanitaria sexual y reproductiva […] se enfrentan a una carrera de obstáculos de restricciones, confusión, estigma y discriminación», añadió.
https://twitter.com/ReproRightsEUR/status/1658374456505511936
PROBLEMAS CON LA LEGISLACIÓN POLACA
Hungría, Polonia, Rumania y Eslovaquia tienen leyes muy restrictivas en materia de salud reproductiva y de servicios de apoyo en casos de violencia de género. Según el informe, las mujeres se enfrentan a restricciones legales, barreras económicas, falta de información y mala calidad de la atención cuando acceden a estos servicios.
Además, las mujeres que buscan atención reproductiva a menudo se enfrentan a graves amenazas, acoso e intimidación en contextos en los que los derechos reproductivos no son prioritarios para el Estado.
Polonia es uno de los socios de la UE con normas más duras en cuestión de salud y derechos sexuales y reproductivos. Tras una sentencia dictada en 2020 por el Tribunal Constitucional del país, el aborto sólo es legal cuando el embarazo es consecuencia de un acto delictivo o cuando la vida o la salud de la mujer corren un peligro grave.
ABORTOS Y VIOLENCIA DE GÉNERO
Krystyna Kacpura, de la Fundación Polaca para la Mujer y la Planificación Familiar,
asegura que el hecho de que las refugiadas ucranianas en Polonia se vean obligadas a regresar a Ucrania para someterse a un aborto o para acceder a atención médica en otras partes de Europa es una denuncia directa contra la legislación polaca.
La mayoría de las refugiadas en Polonia buscan atención para abortar fuera de las vías legales, comprando medicamentos abortivos por Internet o viajando a otros Estados miembros de la UE para acceder a la atención. Algunas mujeres posponen al máximo la búsqueda de atención sanitaria sexual y reproductiva.
Pero no sólo las que buscan asistencia reproductiva se enfrentan a obstáculos.
Según el informe, las supervivientes de la violencia de género a menudo carecen de servicios y apoyo esenciales y tienen que hacer frente por sí solas a traumas, problemas de salud y otras consecuencias, mientras que las refugiadas gitanas y LGBTQ+ se enfrentan a más discriminación y barreras.
ILGA-Europa calcula que en Polonia las condiciones de vida de las personas LGBTQ+ son las peores de la UE. Además, varios gobiernos locales adoptaron resoluciones para declarar «zonas libres de ideología LGBT».
Los servicios de apoyo a los supervivientes de la violencia sexual y de género en Polonia son totalmente inadecuados, opina Joanna Piotrowska, de la Fundación Feminoteka, organización polaca que participó en el estudio, al tiempo que añade que «muchas supervivientes (de violencia de género) no encuentran un refugio seguro donde puedan recibir apoyo para afrontar las experiencias traumáticas que han sufrido».
Adriana Mesochoritisova, de Freedom of Choice, en Eslovaquia, afirma que no existen los servicios necesarios para ayudar a las mujeres ucranianas.
«Eslovaquia no cuenta con los servicios necesarios para responder a las necesidades de las mujeres ucranianas. Hay muchas carencias, ya se trate de atención al aborto, servicios de anticoncepción o apoyo en casos de violencia de género. Hay tantas barreras en su camino».
https://twitter.com/EU_Justice/status/1656258630570704898
MÁS PROBLEMAS EN HUNGRÍA
«Tras la invasión (rusa de Ucrania), las organizaciones de derechos humanos se movilizaron inmediatamente para responder a las necesidades de los refugiados que huían», explica Erika Schmidt, de la Asociación EMMA, Hungría.
«Pero, un año después, nosotros y otras organizaciones que prestan atención sexual y reproductiva seguimos enfrentando importantes problemas jurídicos, financieros y operativos que afectan a nuestra capacidad para atender a los refugiados», subraya.
Mientras tanto, en Rumania, los estereotipos de género y las múltiples formas de discriminación están causando problemas a las refugiadas, especialmente en materia de salud reproductiva.
«En cuestión de acceso a servicios sanitarios y de apoyo de buena calidad para mujeres y niñas en Rumanía, los grupos vulnerables son siempre los que tienen más dificultades (…)”, asegura Camelia Proca, de A.L.E.G., Rumania.
La invasión rusa de Ucrania ha obligado a más de 8 millones de personas -principalmente mujeres y niños- a buscar refugio en países de toda Europa. Polonia es el país de la UE que más refugiados ha acogido.
Casi 12 millones de personas han cruzado la frontera entre Ucrania y Polonia desde el 24 de febrero de 2022, según la Guardia de Fronteras polaca. Según datos del Gobierno, cerca de un millón de ucrania nos tienen protección temporal en Polonia.
Editado por F.Heller