Moldavia, sacudida por un escándalo en un momento clave para las negociaciones con la UE

La presidenta Maia Sandu goza de buena reputación en Bruselas, pero su Gobierno se ha visto salpicado por un escándalo y su primer ministro, Alexandru Munteanu, dimitió el viernes.

Euractiv
La presidenta molvada, Maia Sandu y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en una imagan del 10 de diciembre de 2024.
Mai Sandu y Ursula von der Leyen. [Foto: Dursun Aydemir/Anadolu via Getty Images]

Moldavia inició las negociaciones oficiales de adhesión a la UE a mediados de junio, pero un escándalo cada vez mayor podría llevar a los Gobiernos europeos escépticos a cuestionar el proceso de adhesión del país.

Moldavia y Ucrania han estado «vinculadas» en las negociaciones de adhesión a la UE. Sin embargo, Chișinău también está presionando para que se acelere el proceso y ha sugerido que podría incorporarse a la UE mediante la reunificación con Rumanía para agilizarlo.

Maia Sandu, presidenta de Moldavia, goza de popularidad y buena reputación en Bruselas. No obstante, tanto ella como su Gobierno proeuropeo se han visto sometidos recientemente a presión debido a problemas en una agencia gubernamental estratégica en los que está implicado su prima.

Según los periodistas de investigación de la web Rise.MD, a la prima de Sandu, Anastasia Taburceanu, se le concedió un puesto de relaciones públicas en la empresa de control de tráfico aéreo Moldatsa mediante un nombramiento directo.

Posteriormente, recibió aumentos salariales que hicieron que su remuneración alcanzara ocho veces el salario medio y aproximadamente cuatro veces el de su prima, Sandu, la jefa de Estado.

Consecuencias políticas

Moldavia es el país más pobre de Europa, y las acusaciones ya están teniendo consecuencias políticas. Sandu y su Gobierno han respondido a las acusaciones de nepotismo insistiendo en que ella no tenía conocimiento del nombramiento de su prima y calificando el salario de «inmerecido». Además, exigió que se devolviera el dinero.

El escándalo ha acaparado los titulares porque se suma a las revelaciones anteriores de que el director de Moldatsa había falsificado su currículum. El primer ministro moldavo, Alexandru Munteanu, ha pedido una «reorganización de abajo arriba para consolidar la transparencia» en múltiples organismos del Gobierno, incluida Moldatsa. Varios directivos han sido destituidos en las últimas dos semanas.

Sorin Stati, exdirector de Moldatsa, declaró a Euractiv que los denunciantes llevan mucho tiempo quejándose de irregularidades en la autoridad de tráfico aéreo. «Se sabía en todas las instituciones desde hacía un año, y no se tomó ninguna medida hasta que los medios de comunicación empezaron a publicar noticias al respecto», afirmó, añadiendo que el aeropuerto de Chisinau ha experimentado un auge de actividad desde la invasión de Ucrania, ya que no se permiten vuelos comerciales en el país vecino.

Un portavoz del Gobierno declaró a Euractiv que en 2025 se abrió una investigación interna, pero que no podían hacer comentarios mientras esta estuviera en curso. «Valoramos el papel de la prensa independiente y de las instituciones de control a la hora de dar a conocer este tipo de situaciones. Una democracia que funcione necesita tanto instituciones que cumplan con su deber como una prensa libre que contribuya a la transparencia y la rendición de cuentas», señaló el portavoz. «Este es precisamente el espíritu de las reformas que estamos llevando a cabo en el marco de nuestro proceso de aproximación a Europa».

Reformas contra la corrupción

«Somos conscientes de que aún queda mucho por hacer y por eso continuamos con estas reformas de forma responsable y de acuerdo con las normas europeas», añadió.

A los críticos les preocupa que los escándalos que salpican al Partido de Acción y Solidaridad (PAS), actualmente en el poder, perjudiquen a Sandu y retrasen el plazo fijado para 2030 para la adhesión de Moldavia a la UE, un calendario que incluye reformas contra la corrupción.

«La presidenta es la única figura en Moldavia que cuenta con la confianza de los funcionarios y las instituciones de la UE. Pero ella no gobierna Moldavia», afirmó Stefan Gligor, abogado y presidente del Partido del Cambio, una pequeña formación política. «Moldavia está gobernada por el partido liderado por Maia Sandu, que no está a la altura de ella».

Gligor señaló que la UE debería exigir reformas adicionales a Moldavia como parte de las negociaciones en curso. «Maia Sandu pidió al país que votara a este partido con la promesa personal de que lucharían contra la corrupción, el amiguismo y el despilfarro del dinero público», señaló Gligor. «Pero, hasta ahora, la población no ha visto que eso ocurra».

Munteanu dimitió la mañana del 3 de julio.

(Editado por bw, cm/Euractiv.com y Luis de Zubiaurre Wagner/Euractiv.com/es)