Se desvanece, de momento, la unión de derechas y ultraderechas en la UE
Bruselas (EA.com / EuroEFE).- Las esperanzas de una mayor cooperación entre las fuerzas políticas de la derecha y de la extrema derecha en el Parlamento Europeo parecen todavía inalcanzables, tras la desigual reacción a una declaración suscrita este jueves por eurodiputados de la derecha y euroescépticos de diferentes familias políticas, la cual ha puesto de manifiesto las grietas existentes entre los distintos grupos parlamentarios.
El miércoles, la delegación en el Parlamento Europeo del partido húngaro Fidesz, en el gobierno de Budapest, publicó en redes sociales una declaración conjunta sobre la cooperación con los eurodiputados de extrema derecha y los euroescépticos de los grupos Conservadores y Reformistas Europeos (ECR) e Identidad y Democracia (ID).
Rumours of an alliance between the ID & ECR Groups, spread by journalists to see how we react, are nonsense.
We, the home of Conservatives in 🇪🇺, have been clear: Those willing to sign our founding Prague Declaration, based on centre-right, conservative values, can apply to join.— ECR Group (@ecrgroup) November 23, 2022
La declaración, firmada por siete eurodiputados de las dos familias políticas y del Fidesz, promete una cooperación más estrecha para promover políticas migratorias más estrictas y «devolver las competencias actualmente de la UE a los Estados miembros», lo cual desató las especulaciones sobre una cooperación más amplia de las fuerzas políticas de extrema derecha en la Eurocámara.
En conjunto, esos partidos y grupos suman alrededor de 150 escaños en el Parlamento Europeo, lo cual les da cierta ventaja numérica frente a los 144 de socialistas y demócratas (S&D), sólo superados por el Partido Popular Europeo, de centro derecha (PPE).
Sin embargo, el grupo ECR, cuya familia política europea del mismo nombre está presidida por la nueva primera ministra italiana Georgia Meloni, descartó la posibilidad de una posible alianza con el grupo ID.
De forma individual, los eurodiputados de ese grupo también descartaron un mayor grado de compromiso en la declaración.
«Confirmo que se trata de una iniciativa personal de algunos diputados pertenecientes a diferentes grupos políticos. Pero esa hipótesis (la fusión) que era vaga hace un año no tuvo ningún eco», explicó EURACTIV-Bruselas el eurodiputado italiano Nicola Procaccini, de Hermanos de Italia, el partido de Meloni.
«Es un asunto individual de un miembro del grupo ECR», asegún aseguró el eurodiputado checo Jan Zahradil.
Very timely, very accurate, very to the point. The @ecrgroup chairman prof. Legutko addressed the #EP plenary – and shocked a lot of eurocrats, eurofederalists and European leftwingers. Well done, listen: https://t.co/oRj1tubpqc
— Jan Zahradil (@ZahradilJan) November 22, 2022
VOX RESPALDA LA DECLARACIÓN
La declaración, a la cual tuvo acceso EURACTIV-Bruselas, está firmada por dos eurodiputados de ECR, Jorge Buxadé Villalba, de Vox, y el eurodiputado polaco Patryk Jaki, de Solidarna Polska Zbigniewa Ziobro.
Mi mensaje a los jóvenes de Europa en un debate sobre el Año Europeo de la Juventud.
“Es su mundo el que está en ruinas, no el vuestro. Es su agenda la que os impone compartir coche, casa y empleo, no la vuestra” pic.twitter.com/cEDzTONMx2
— Jorge Buxadé (@Jorgebuxade) November 24, 2022
Un ex diputado de ECR, que habló con EURACTIV bajo condición de anonimato, asguró que no hay ninguna razón para que el grupo se una a ID y al partido Fidesz.
«Ese es un escenario factible sólo desde un punto de vista numérico», subrayó.
«Incluso si unen sus fuerzas, nunca podrán elegir ni al Parlamento Europeo ni al presidente de una comisión […] funciona bien con sus diferentes grupos y presupuestos», añadió.
«Estos grupos tienen diferencias espinosas en diferentes asuntos […] la posible unión de fuerzas sólo creará una situación de gestión de crisis permanente», puntualizó.
‼️The left is the shame of European cooperation. They just cannot accept that Hungarians dared to elect a truly #Conservative government so they want to withold EU funds from the country. That's why leftists & liberals today are the main enemies of democracy. @Europarl_EN pic.twitter.com/TTkisdtYPe
— Hidvéghi Balázs (@BalazsHidveghi) November 22, 2022
POLONIA SE DESMARCA
Los firmantes de la polémica declaración también echaron de menos a los legisladores del partido gobernante en Polonia, Ley y Justicia (PiS), que se sientan en el Grupo ECR.
El partido era conocido anteriormente por sus estrechos lazos con Fidesz, del primer ministro húngaro, Viktor Orbán, antes de que la relación de Budapest con Moscú se reforzara a causa de la guerra, y también por haber rechazado las sanciones contra Rusia, lo cual provocó una ruptura entre los aliados políticos.
El ex diputado de ECR también consideró que el PiS polaco no quiere bajo ningún concepto una colaboración con, por ejemplo, la líder de la ultraderecha francesa Marine Le Pen antes de las elecciones del próximo año.
«Al PiS le interesa preservar el statu quo actual», concluyó.
EL “IMPULSO” DE MELONI
Antes de la elección de Meloni como primera ministra de Italia, algunas voces de la extrema derecha en la Eurocámara pensaban que su victoria podría crear las condiciones para formar un bloque antieuropeo en la UE.
«La evolución política general de Italia me parece obviamente muy favorable. Sobre todo porque tenemos muchos amigos en el ECR. La idea, por supuesto, es formar un gran grupo», comentó entonces a EURACTIV-Bruselas el eurodiputado francés Jean-Paul Garraud, del Rassemblement National de Le Pen.
No obstante, de momento, esas esperanzas parece que no se han podido concretar.
Otro eurodiputado muy cercano a este tema, que habló bajo condición de anonimato, explicó a EURACTIV-Bruselas que en realidad no hay nada nuevo y añadió: «Hay quienes tienen una idea (de cómo debería ser una futura gran alianza de las derechas) y otros no. Durante años, he sostenido que el centro-derecha es la alternativa al PPE. Pero si para casarse hacen falta dos personas, para los grupos parlamentarios, muchos más».
El Fidesz de Viktor Orbán ha quedado cada vez más aislado entre las fuerzas de la derecha pro-atlantista en Europa, debido a los fuertes lazos económicos que sigue manteniendo Budapest con Moscú, y por rechazar las sanciones contra el régimen de Vladimir Putin.
A finales de enero de 2022, nueve líderes europeos de extrema derecha y nacionalistas acordaron una «hoja de ruta» para una Europa patriótica durante una reunión organizada por Vox en Madrid.
Pero los resultados de ese proyecto no parecen cercanos, de momento.
Editado por F.Heller