Se enturbian las relaciones entre Reino Unido y Grecia por una histórica disputa
Atenas (Euractiv(EuroEFE).- Reino Unido y Grecia están inmersos en una crisis diplomática después de que el primer ministro británico, Rishi Sunak, cancelara una reunión de última hora con su homólogo griego, Kyriakos Mitsotakis, por la reclamación del líder heleno de que Londres devuelva a Atenas los frisos del Partenón (Elgin), actualmente en el Museo Británico.
Los partidos políticos griegos se unieron este lunes para condenar la decisión de Sunak, calificándola de insulto y grave paso en falso diplomático, mientras que la prensa local informó el lunes de que la medida podría estar relacionada con una negociación en curso sobre una petición turca de compra de aviones de combate Eurofighter.
La disputa greco-británica sobre los «Mármoles de Elgin» (Frisos del Partenón) es una vieja herida abierta en las relaciones entre ambos países.
En 1801-1804, cuando Grecia estaba bajo el dominio del Imperio Otomano, Lord Elgin, embajador del Reino Unido en Estambul, ordenó a sus agentes que retiraran varias esculturas del Partenón, causando daños considerables.
En 1806, las esculturas fueron trasladadas a Gran Bretaña y, diez años después, el gobierno inglés se las compró a Elgin. Desde entonces, se encuentran en el Museo Británico.
Los griegos dicen que fue un «robo» y que deben ser devueltas a donde pertenecen, en Atenas. Por su parte, los británicos afirman que el traslado de Elgin contó con el permiso del Imperio Otomano, que gobernaba Atenas en aquella época.
Desde entonces se han hecho varios esfuerzos diplomáticos, pero todos han fracasado a la hora de encontrar un compromiso. Años después, Londres rechazó una mediación de la UNESCO y una propuesta griega de «prestar» las esculturas durante 100 años antes de los Juegos Olímpicos griegos de 2004.
Sin embargo, varios analistas criticaron la petición de préstamo de los mármoles, afirmando que ello significaría diplomáticamente que Atenas aceptaba indirectamente la propiedad británica.
Muchos también presentaron las negociaciones del Brexit como una oportunidad para que los griegos presionaran a Londres para que devolviera los mármoles, teniendo en cuenta que era necesaria la luz verde de los 27 Estados miembros de la UE. Sin embargo, Atenas no utilizó esta «arma».
Por su parte, la Unión Europea (UE) se ha mantenido al margen.
“PARTIR LA MONA LISA POR LA MITAD”
El primer ministro griego tenía previsto reunirse con Sunak hiy, martes, pero el líder británico canceló la reunión a última hora de la noche del lunes.
Según la prensa de ambos países, el motivo fue una entrevista de Mitsotakis a la BBC, en la cual insistía en que los mármoles deben ser devueltos.
«Si le dijera [que] cortara la Mona Lisa por la mitad […] ¿cree que sus espectadores apreciarían la belleza del cuadro?», dijo Mitsotakis, al tiempo que afirmó que la devolución de los Mármoles de Elgin a Grecia tiene que ver con la «reunificación», no con la «propiedad».
Oficialmente, el gobierno británico se limitó a decir que Sunak no estaba disponible para comentarios, y propuso una reunión con el viceprimer ministro Oliver Dowden, propuesta rechazada por Atenas.
«La relación entre el Reino Unido y Grecia es muy importante. Desde nuestro trabajo conjunto en la OTAN hasta hacer frente a retos compartidos como la inmigración ilegal, pasando por los esfuerzos conjuntos para resolver la crisis en Oriente Medio y la guerra en Ucrania», declaró un portavoz del gobierno británico.
https://twitter.com/kmitsotakis/status/1726642121669738755
Más tarde, fuentes del gobierno británico explicaron que el Museo Británico era el lugar adecuado para el mármol, insistiendo en que la postura de Sunak era firme.
Mitsotakis reaccionó con dureza a la cancelación, expresando su «consternación».
«Las posiciones de Grecia sobre el tema de las esculturas del Partenón son bien conocidas. Confiaba en poder debatirlas también con mi homólogo británico, junto con los grandes retos del momento internacional: Gaza, Ucrania, la crisis climática, la migración», publicó Mitsotakis en Facebook.
«Quien crea en la corrección y en que sus posiciones son justas nunca teme los argumentos contrarios», añadió.
Fuentes gubernamentales griegas citadas por la prensa local afirmaron que Sunak trató con desprecio a un líder electo de un país democrático «en contraposición a él mismo, que era de hecho un primer ministro designado».
«Es un error que tarde o temprano Sunak tendrá que afrontar«, comentó una fuente gubernamental de Atenas.
Por otro lado, el líder de la oposición de izquierdas, Stefanos Kasselakis, calificó de «inaceptable» la actuación de Sunak y subrayó que el caso de los mármoles de Elgin va más allá de cualquier enfrentamiento partidista.
https://twitter.com/skasselakis/status/1729238049588998343
RAZONES DE LA ESCALADA
Según informó el lunes el periódico Financial Times, uno de los motivos de la postura adoptada por Sunak es que Mitsotakis prefirió reunirse con el líder de la oposición Laborista británica, Keir Starmer, con quien trató el tema de Turquía y la adhesión de Suecia a la OTAN, entre otros asuntos.
Un portavoz del Partido Laborista, formación que encabeza las encuestas, declaró que «si el primer ministro no es capaz de reunirse con un aliado europeo con el que Gran Bretaña mantiene importantes lazos económicos, es una prueba más de que no puede ofrecer el liderazgo económico serio que necesita nuestro país».
https://twitter.com/Keir_Starmer/status/1729220641143030242
El Partido Laborista lidera las encuestas con un 44% de preferencias de voto, seguido de los conservadores de Sunak con un 21-24%.
Los analistas en Atenas también comentaron que la reacción de Sunak podría estar relacionada con un “trueque comercial” entre Londres y Ankara a raíz de la petición de Turquía de comprar aviones de combate europeos Eurofighter.
El presidente turco, Recep Tayyip Erdoğan, intenta modernizar las fuerzas armadas de su país, pero se enfrenta a varios problemas.
Washington lleva meses rechazando la petición de Erdoğan de modernizar la flota de aparatos estadounidenses F-16 de Ankara.
Como reacción al rechazo de Estados Unidos, Erdoğan pidió a Alemania que le venda cazas Eurofighter. Pero parece que Berlín no está dispuesto a dar su visto bueno. Una reunión reciente entre el canciller alemán Olaf Scholz y Erdoğan no produjo avances en ese sentido.
La prensa griega sugiere que el Reino Unido y España (ambos países coproductores de Eurofighter, junto a otros socios europeos) están presionando a Berlín para que dé su consentimiento, ya que de lo contrario la compra no será posible.
Editado por F.Heller