Cómo intentará Merz esquivar el «freno de la deuda»

Junto con el fondo especial 100.000 millones de euros para las fuerzas armadas, que expira en 2027, los programas de inversión a gran escala del país se elevarían hasta 1 billón de euros.

Euractiv
Cómo intentará Merz esquivar el “freno de la deuda”
Cómo intentará Merz esquivar el “freno de la deuda” [Carsten Koall/picture alliance via Getty Images]

Berlín (Euractiv.de/.es) –  A pesar de las dificultades, Alemania ha demostrado que es capaz de afrontar situaciones de crisis, incluso sin un gobierno estable: un ejemplo de ello es el acuerdo preliminar entre conservadores y socialdemócratas para reforzar la inversión en defensa, intentando esquivar temporalmente las estrictas normas presupuestarias.

Los líderes de la conservadora Unión Cristianodemócrata (CDU/PPE), sus aliados bávaros de la Unión Socialcristiana (CSU) y los socialdemócratas (SPD/S&D), aún inmersos en las negociaciones para formar un nuevo gobierno de coalición encabezado por el previsible futuro canciller y el líder de la CDU, Friedrich Merz,  hicieron público el martes un acuerdo para relajar la tradicional prudente política fiscal alemana.

Propusieron una inyección financiera sin precedentes (1 billón de euros para la próxima década), a base de deuda, para reforzar la arquitectura de seguridad alemana, además de un plan para potenciar las infraestructuras e impulsar la maltrecha economía germana.

La cifra de un billón de euros supera la cantidad asignada por la UE para el fondo de recuperación post pandemia.

Estos son algunos datos de lo que ha trascendido hasta la fecha sobre el plan de la CDU y el SPD.

¿Qué se ha acordado?

Los líderes de ambos partidos han propuesto reformar el límite constitucional de déficit del país, el llamado “freno de la deuda”, que limita el déficit estructural de Alemania al 0,35% del PIB. Según ese plan, el gasto en defensa por encima del 1% del PIB quedaría exento de la norma.

Eso permitiría a Alemania financiar con deuda posibles aumentos del objetivo de gasto del 2% para defensa propuesto por la OTAN, lo que podría traducirse en un gasto extra de al menos 140.000 millones de euros adicionales al año a partir de 2028, casi el triple del actual presupuesto nacional de defensa.

Por otra parte, el acuerdo prevé la creación de un nuevo fondo especial extrapresupuestario por valor de 500.000 millones de euros que se dedicaría  – a modo de plan de estímulo- para reforzar las infraestructuras del país.

Además, tanto a CDU como el SPD quieren flexibilizar las estrictas normas de endeudamiento de los estados regionales alemanes (länder).

Los negociadores han acordado también crear una comisión de expertos que proponga una «modernización» a fondo del “freno a la deuda”. Su actualización debería estar lista para  finales de año.

Está previsto que las tres primeras medidas se logren gracias a las mayorías del antiguo parlamento alemán (aprovechando la composición del Bundestag previa a las últimas elecciones), antes de que dé comienzo el nuevo período de sesiones a finales de marzo.

¿Cuánto podría gastar Alemania?

Según el plan conjunto, en los próximos diez años se destinarán al menos 500.000 millones de euros a inversiones en infraestructuras, que en muchos casos están obsoletas y deterioradas. No obstante, no se mencionan cifras concretas en materia de defensa.

Sin embargo, varios medios de comunicación informaron de que los negociadores de la CDU y el SPD están analizando una estimación realizada por cuatro destacados economistas según la cual el país necesita invertir 400.000 millones de euros adicionales para reforzar su pilar de defensa en los próximos años.

Junto con el fondo especial 100.000 millones de euros para las fuerzas armadas, que expira en 2027, los programas de inversión a gran escala del país se elevarían hasta 1 billón de euros.

¿Se lo puede permitir Alemania?

El país tiene una elevada calificación y sus niveles de deuda están muy por debajo de la media de la UE (62,8%) tras varios años de políticas fiscales prudentes, lo cual  hace que la nueva deuda sea relativamente “barata”.

Aun así, un endeudamiento de tal magnitud tendría un impacto significativo. La agencia de calificación Moody’s calcula que el déficit de Alemania aumentaría hasta un 2,5% del PIB (aún por debajo de la media de la UE). La ratio deuda/PIB podría aumentar 5 puntos porcentuales en los próximos dos años.

Eso encarecerá la deuda alemana. Por ello los costes de endeudamiento del país subieron el miércoles (5 de marzo) ante la expectativa de un nuevo endeudamiento.

Pero el crecimiento a largo plazo generado por la inversión podría compensar el coste.

«Este aumento del gasto apoyaría el crecimiento económico más allá de 2026, la principal restricción crediticia de Alemania», aseguró el miércoles el Vicepresidente Senior de Moody’s, Steffen Dyck, que calificó ese hecho de «señal positiva».

¿Por qué es necesario?

Los líderes de ambos partidos admitieron que el anuncio del presidente de Estados Unidos, Donald Trump,  de frenar  la ayuda militar a Ucrania fue un revulsivo para acelerar de cara a aprobar el acuerdo.

La persistente incertidumbre sobre el futuro apoyo de Estados Unidos a la seguridad europea, que tiene una baja financiación, puso sobre la mesa la posibilidad de una nueva inyección financiada con deuda.

En cuanto al plan de estímulo para las infraestructuras alemanas, Merz reiteró la necesidad de invertir para que la economía -que lleva dos años en recesión- se vuelva a reactivar. Muchas carreteras, redes ferroviarias y puentes se encuentran en un estado pésimo de conservación, tras varias décadas de abandono.

¿Por qué tanta prisa?

Las mayorías desfavorables en el recién elegido Bundestag han forzado a los negociadores de la CDU y el SPD a darse prisa en firmar el acuerdo mientras el “antiguo” Parlamento sigue todavía técnicamente “en sesión”, incluso antes de haber concluido las negociaciones para la formación de una coalición.

La formación de ultraderecha Alternativa para Alemania (AfD) –segunda fuerza tras las elecciones- y la formación de la izquierda radical La Izquierda, que rechazan por motivos diferentes un aumento del gasto en defensa, tienen la llave para formar una minoría de bloqueo en el nuevo Parlamento para evitar cualquier cambio en la Constitución (sobre el “freno de la deuda”)

Pero para sacar adelante la propuesta, se necesitan los votos de ambos.

¿Ha adoptado Merz alguna posición sobre las medidas conjuntas de la UE?

Europa tiene que «hacer grandes esfuerzos muy rápido» para reforzar sus capacidades de defensa, comentó Merz esta semana. Con el nuevo paquete de inversiones, Alemania apuesta a «liderar rápidamente este camino, paso a paso», añadió. Pero no se pronunció sobre las medidas que se podrían tomar a escala de la UE.

Hasta la fecha, Alemania ha excluido apoyar más endeudamiento común en el bloque.

Sin embargo, la propuesta presentada el martes de esta semana por la Presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, para movilizar  800.000 millones de euros para defensa va en la buena dirección, según declaró un portavoz del Canciller en funciones, Olaf Scholz (SPD).

¿Qué impacto tiene la medida para Ucrania?

El acuerdo entre la CDU y el SPD no brinda detalles sobre financiación adicional para Ucrania. En ese punto, Merz señaló que intentará convencer a Scholz para que libere 3.000 millones de euros extra en ayuda para Kiev votando una ampliación puntual del presupuesto ordinario. Scholz bloqueó ese plan alegando problemas de  financiación. Pero el miércoles (5 de marzo), un portavoz de Scholz indicó que el canciller en funciones podría estar dispuesto a reconsiderar más ayuda alemana para Ucrania si se presentan nuevas opciones de financiación.

Los próximos pasos

El nuevo Parlamento sesiona por primera vez el 23 de marzo, por lo que CDU y SPD disponen de menos de tres semanas para sacar adelante sus propuestas. Según un calendario provisional al cual ha accedido Euractiv, el Bundestag se reunirá en su antigua composición para una primera lectura de las propuestas el próximo jueves.

El proceso legislativo concluirá el martes 18 de marzo. El Bundesrat podría cerrar el acuerdo el viernes 21 de marzo.

¿Qué mayorías se necesitan?

Cada una de las propuestas requiere el apoyo de una mayoría de dos tercios tanto en el antiguo Bundestag -489 de 733 diputados- como en el Bundesrat, cuyos delegados son designados por los gobiernos regionales. Ello es necesario tanto para cambiar la Constitución en favor de la reforma del “freno de la deuda” como para crear un fondo especial exento de esa medida.

El bloque de centro-derecha CDU/CSU y el SPD puede sumar 403 votos en el Bundestag. Por tanto, necesitan el apoyo de 86 diputados de los liberales del FDP (que no lograron entrar al Parlamento tras las últimas elecciones) o de los Verdes.

 ¿Se aprobará?

Es muy improbable que el FDP acepte una reforma de las normas de endeudamiento que defendió enérgicamente frente a sus socios del anterior gobierno de coalición (SPD, Verdes y SPD).

Eso deja a los Verdes con la responsabilidad de la decisión.

Aunque en ocasiones anteriores el partido ecologista aseguró estar abierto a considerar una reforma del “freno a la deuda”, varios diputados de esa formación comentaron a Euractiv  que no desean arriesgarse a enfrentar problemas legales en aras de lograr una solución a corto plazo, entre ellos la aprobación del plan de estímulo.

La líder parlamentaria de los Verdes, Katharina Dröge, aseguró que el partido está abierto a negociar pero lamentó que Merz esté haciendo «exactamente lo contrario» de lo que dijo durante su campaña electoral: dar prioridad a los recortes presupuestarios frente al nuevo endeudamiento.

Cualquier aumento del gasto tendría que contemplar cuestiones relativas al cambio climático y las políticas de igualdad de género, entre otras, señaló.

En la CDU, de larga tradición fiscal conservadora, también hay una fuerte resistencia a la deuda y el déficit. Las juventudes del partido se manifestaron el martes por la noche en contra del plan.

Además, varios diputados de la CDU ya no tienen ataduras con el partido puesto que no formarán parte del nuevo Parlamento. Sin embargo, si los Verdes están de acuerdo, se necesitaría una “rebelión” interna importante en el seno de la CDU para frustrar los planes.

¿Es legal?

El Parlamento permanece legalmente en sesión y con capacidad para tomar decisiones hasta que se reúne una nueva Cámara en los 30 días siguientes a unas elecciones. Un ejemplo: En 1998 se recurrió a un parlamento saliente para aprobar el despliegue de fuerzas armadas alemanas en Kosovo.

Los críticos a la medida creen que ello equivaldría a comprometer de manera indebidamente al nuevo Parlamento que comenzará su andadura en breve. Otro argumento en contra es que los diputados no disponen de tiempo suficiente para examinar las propuestas, extremo que los tribunales alemanes han utilizado en anteriores ocasiones para paralizar la aprobación de nuevas leyes. La Izquierda ya ha amenazado con presentar una demanda.

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[Editado por EPD/Euractiv.com y Fernando Heller/Euractiv.es]