Las ONG aseguran que el PPE las quiere "desacreditar": nunca han recibido presiones de Bruselas

Las afirmaciones de que la Comisión Europea pidió a las ONG que presionaran en su nombre son "categóricamente" falsas, aseguran

Euractiv
Las ONG aseguran que en la polémica sobre las subvenciones europeas se las quiere «desacreditar»
Las ONG aseguran que en la polémica sobre las subvenciones europeas se las quiere "desacreditar" [EPA/OLIVIER HOSLET]

Bruselas (Euractiv.com/.es) – Las principales ONG presentes en Bruselas refutaron este lunes las acusaciones de dos miembros del Partido Popular Europeo (PPE) según las cuales la Comisión Europea las habría subvencionado para que ejercieran presión en nombre del ejecutivo comunitario ante los eurodiputados.

Las ONG que reciben 15 millones de euros al año del programa de financiación LIFE de la UE han rechazado algunas insinuaciones que apuntaban a que se les pidió que utilizaran ese dinero para influir en los eurodiputados en nombre de la Comisión Europea.

Ariel Brunner, director de la ONG BirdLife Europe, explicó este lunes en  rueda de prensa que «es rotundamente falso que la Dirección General de Medio Ambiente de la Comisión Europea (DG ENV) haya pedido a las ONG que ejerzan presión».

«Nunca hemos recibido órdenes de la DG ENV, y nunca las recibiríamos», subrayó.

Los grupos de la sociedad civil de Bruselas han querido dejar las cosas claras después de que Monika Hohlmeier, eurodiputada del Partido Popular Europeo, asegurara haber visto contratos confidenciales en los que la DG ENV instaba a las ONG a presionar para conseguir normas medioambientales más ambiciosas que las propuestas formalmente por la Comisión.

El Comisario de Presupuesto, Piotr Serafin, reconoció en enero pasado que se produjo un comportamiento «inapropiado » por parte de «algunos servicios de la Comisión».

La batalla por los fondos lleva fraguándose casi una década.

El arquitecto de la ofensiva del PPE, el ex eurodiputado Markus Pieper, explicó a Euractiv que ha visto contratos de 2016 en los que -supuestamente- se obligaba a las ONG a ejercer presión sobre los eurodiputados y los países de la UE, lo que a su juicio suponía una violación del principio de separación de poderes.

Ni los contratos citados por Hohlmeier ni Pieper se han hecho públicos todavía.

«Si algunos funcionarios de la Comisión han dicho que creen que han ocurrido algunas cosas indebidas, entonces debería preguntarles dónde», replicó Brunner, al tiempo que añadió que las ONG «no han visto ninguna, y francamente no se nos ha presentado ninguna.»

El enfrentamiento se reduce en última instancia al dinero, dicen las ONG.

«Este es sólo un episodio más de la campaña plurianual para debilitar a las organizaciones de la sociedad civil, desacreditarnos y, en última instancia, desfinanciarnos«, comentó Nicholas Aiossa, director de Transparencia Internacional UE.

Mientras tanto, los eurodiputados del PPE aseguran que las ONG están malinterpretando sus intenciones.

«Nunca ha sido mi intención cerrar el grifo del dinero de la UE a las ONG», comento Pieper, pero «hay que impedir que determinadas ramas de el ejecutivo, como la DG ENV, presionen a favor de políticas muy unilaterales, a veces incluso ideologizadas, con la ayuda de las ONG y utilicen el dinero de los contribuyentes para ello».

Es previsible que la polémica alcance su punto álgido durante las largas y complicadas negociaciones sobre el presupuesto de la UE a largo plazo, que se iniciarán en verano.

Los ataques al papel de las ONG en el proceso legislativo de Bruselas «están ligados a las próximas conversaciones sobre el presupuesto», comentó  Aiossa, al tiempo que añadió que «a algunos responsables políticos simplemente no les gustan las voces críticas».

Una fuente de Bruselas comentó a Euractiv que las subvenciones de la UE aportan hasta un tercio de los presupuestos de las ONG por término medio, y añadió que la pérdida de acceso también podría causar daños a largo plazo en la reputación de las ONG.

Contratos secretos

Con los eurodiputados y las ONG enfrentados, sólo si saliera a la luz el contenido íntegro de esos contratos confidenciales, que pocos en Bruselas han visto, se podría zanjar definitivamente la polémica.

Los documentos son privados, pero algunos legisladores destacados de la Comisión de Presupuestos del Parlamento Europeo tienen acceso a ellos.

En ese sentido, Brunner comentó que solicitar que se haga pública toda la información sería una «petición espuria».

Sin embargo, «que todo el mundo haga públicos sus contratos podría cambiar las reglas del juego», afirma Patrizia Heidegger, Vicesecretaria General de la Oficina Europea de Medio Ambiente.

Eso incluiría, por supuesto, «acuerdos de subvención con asociaciones empresariales que son mucho mayores que las subvenciones que recibimos y que no se están examinando», agregó.

Mientras tanto, la ofensiva del PPE contra las ONG financiadas por la UE no se detiene.

Este lunes, el presidente de la comisión parlamentaria de Presupuestos, Niclas Herbst, solicitó una lista exhaustiva de todos los grupos financiados por siete departamentos de la Comisión.

Tras las presiones de otros partidos, las direcciones generales de Defensa, Investigación, Clima, Agricultura, Justicia y Migración deben dar explicaciones ante los eurodiputados.

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[Editado por DC/OM/Euractiv.com y Fernando Heller/Euractiv.es]