«Tened cuidado»: Islandia advierte a la UE sobre las nuevas condiciones de adhesión
Islandia celebrará un referéndum el 29 de agosto para decidir si el país debe reanudar las negociaciones de adhesión a la UE. Se celebraría una segunda votación sobre el futuro acuerdo.
Bruselas debería actuar con «cautela» respecto a los planes de hacer esperar a los nuevos países antes de que obtengan plenos derechos de voto, según ha declarado la ministra de Asuntos Exteriores de Islandia a Euractiv, mientras Reikiavik se prepara para celebrar un referéndum sobre la reanudación de las negociaciones de adhesión a la UE.
La UE debería mostrarse cautelosa a la hora de someter a los futuros miembros a un período de prueba antes de concederles plenos derechos de voto y de veto, afirmó Þorgerður Katrín Gunnarsdóttir, advirtiendo de que tal enfoque haría que la adhesión resultara menos atractiva.
Al ser preguntada sobre las recientes propuestas para limitar la capacidad de un nuevo Estado miembro de ejercer el derecho de veto en cuestiones delicadas como la fiscalidad y la política exterior, Gunnarsdóttir afirmó que la idea «no era muy emocionante» y advirtió de que la UE debería «tener cuidado de no seguir por ese camino».
El debate ha cobrado fuerza a medida que las capitales de la UE buscan formas de impedir que determinados Estados miembros bloqueen decisiones importantes, sobre todo tras años de obstruccionismo húngaro en relación con Ucrania. Gunnarsdóttir afirmó que entiende por qué Bruselas está barajando medidas de salvaguardia tras «16 años de Orbán», especialmente cuando se trata de evitar que un solo país bloquee el apoyo a Ucrania.
Islandia celebrará un referéndum el 29 de agosto para decidir si el país debe reanudar las negociaciones de adhesión a la UE. Se celebraría una segunda votación sobre el futuro acuerdo.
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Las nuevas propuestas sobre «medidas de salvaguardia» para los nuevos miembros se han aplazado hasta septiembre para evitar polémicas durante la campaña del referéndum.
El momento de Groenlandia
La encuesta más reciente, realizada a principios de este mes, muestra que una pequeña mayoría de islandeses —el 53,1 %— votaría a favor de reanudar las conversaciones con Bruselas.
El país solicitó la adhesión en 2009 tras la crisis financiera, pero las negociaciones se estancaron en 2013 y Reikiavik retiró posteriormente su solicitud.
Islandia ya forma parte del Espacio Económico Europeo, lo que le da acceso al mercado único, al tiempo que la obliga a adoptar gran parte de la legislación de la UE sin tener voz ni voto en Bruselas. El Gobierno islandés había prometido inicialmente un referéndum a más tardar en 2027, pero decidió acelerar el proceso.
«El comercio y los negocios se están utilizando cada vez más como arma debido a la política exterior», afirmó Gunnarsdóttir, señalando en primer lugar el cambiante clima geopolítico.
Cuando Trump lanzó amenazas sobre el territorio danés, los países europeos se mantuvieron «muy firmes y muy claros» en apoyo a Dinamarca y al derecho de los groenlandeses a la autodeterminación. «Para nosotros, fue muy valioso ver que la Unión puede apoyar a sus aliados».
Sin embargo, insistió en que el renovado impulso de Islandia hacia la UE «en absoluto» supone un alejamiento de Washington, y calificó a EE. UU. de «gran amigo de Islandia».
Islandia es miembro fundador de la OTAN y no cuenta con un ejército permanente, pero tiene un acuerdo de defensa con EE. UU. «Estamos haciendo exactamente lo mismo que otros países: reforzar los pilares de nuestra defensa», en referencia a los acuerdos de seguridad renovados u otros nuevos con Canadá, la UE, Alemania y Finlandia.
Los problemas de la corona
Gunnarsdóttir considera que el argumento más inmediato a favor de la adhesión a la UE es de carácter económico. Islandia sería el primer país en incorporarse al bloque como contribuyente neto desde 1995, cuando se unieron Suecia, Austria y Finlandia.
Sin embargo, la adhesión plena a la UE solo supondría pagar «un poco más» además de lo que ya aporta Islandia en virtud del acuerdo del EEE, señaló Gunnarsdóttir, aunque ese cálculo no tiene en cuenta el coste más amplio que supone la corona, la moneda islandesa.
«Islandia lleva décadas soportando una elevada inflación y unos tipos de interés altos. Los únicos dos países que tienen tipos de interés más altos que Islandia son Rusia y Ucrania, y eso dice mucho».
La adhesión a la UE y la eventual adopción del euro, argumentó, aportarían «más estabilidad económica» a los hogares islandeses.
«Una posición sólida para negociar»
Gunnarsdóttir afirmó que cada vez tenía más confianza en que Islandia pudiera conseguir un buen acuerdo de adhesión si los votantes otorgaban al Gobierno un mandato para negociar.
«Islandia se encuentra en una posición sólida para negociar. Me siento bastante segura de que realmente podremos negociar [un buen acuerdo] en beneficio del pueblo islandés».
Argumentó que la posición negociadora de Islandia ha mejorado desde su último intento de adhesión, cuando el país se estaba recuperando de la crisis financiera. En esta ocasión, a la UE le interesa demostrar que la ampliación no se limita al este y al sureste, sino que también puede llegar al noroeste.
«Es obvio que la Unión Europea quiere demostrar que puede expandirse».
(Editado por bw, ow/Euractiv.com y Luis de Zubiaurre Wagner/Euractiv.com/es)