¿Economía o diplomacia entre China y Alemania? una compleja ecuación

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Berlín (Euractiv)/(EuroEFE).- ¿Cómo conciliar los fuertes lazos económicos entre Alemania y China sin obviar temas delicados como el de los derechos humanos en el gigante asiático y la «amistad» entre Rusia y China? Es uno de los complejos equilibrios que este martes estará sobre la mesa en la reunión bilateral entre ambos países en Berlín.

La reunión de este martes es clave para posiblemente sentar las bases de una nueva hoja de ruta chino-germana para los próximos años, explica a EURACTIV-Alemania Claudia Schmucker, jefa del Centro de Geopolítica del Consejo Alemán de Relaciones Exteriores (DGAP).

https://twitter.com/dgapev/status/1669201789235634177

Después de que el canciller alemán, Olaf Scholz, recibiera este lunes al primer ministro chino, Li Qiang, los ministros de ambos países se reunirán este martes con el objetivo de impulsar las relaciones en una serie de temas, que van desde la protección del clima a la economía sostenible.

EQUILIBRISTA EN LA CUERDA FLOJA

Conciliar estos diferentes intereses es uno de los principales «actos de equilibrio» en las consultas de este martes, explicó Schmucker.

«Alemania está tratando de caminar por la cuerda floja, para no desacoplarse y no arriesgar demasiado, mientras que al mismo tiempo mantiene fuertes relaciones comerciales (con China) y se acerca más a los estadounidenses», explicó.

Aunque Alemania ha adoptado un tono mucho más crítico con el gigante oriental desde las últimas consultas de 2018, la mayor economía europea sigue dependiendo en gran medida de China, ya que alrededor del 45,1% de los productos con alta dependencia de las importaciones proceden de allí.

Alemania ya intentó cuadrar el círculo cuando el Gobierno presentó la semana pasada su esperada estrategia de seguridad nacional. Scholz subrayó que no quiere desvincular la relación con China, sino que prefiere reducir los riesgos, haciéndose eco del discurso sobre China pronunciado en marzo pasado por la Presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.

Sin embargo, Scholz aún no ha esbozado en qué consistiría este nuevo enfoque, ya que su partido, el socialdemócrata SPD, sigue intentando reorientar su política exterior.

NUEVA ESTRATEGIA PARA CHINA

China es uno de los temas más controvertidos de la estrategia de seguridad nacional de Alemania. Aunque inicialmente estaba previsto publicar el documento en noviembre del año pasado, se pospuso debido a desacuerdos sobre cómo tratar con Pekín.

Los desacuerdos entre los socios de la coalición (SPD, Verdes y Liberales del FDP) también son visibles en la nueva estrategia para China. Un primer borrador del documento se filtró en noviembre del año pasado y adoptaba un tono más duro.

https://twitter.com/Bundeskanzler/status/1668932946043052035

El borrador de la estrategia prevé, por ejemplo, el cese de las importaciones de productos procedentes de regiones chinas donde se violan los derechos humanos y una prueba de resistencia obligatoria para las empresas en relación con los riesgos «específicos de China».

La filtración del documento provocó la indignación del gobierno chino, que lo calificó de «rémora de la Guerra Fría».

Los Verdes son especialmente críticos sobre la relación con China. En una reunión con su homólogo chino, Qin Gang, la Ministra de Asuntos Exteriores (de los Verdes), Annalena Baerbock, criticó abiertamente a China por las tensiones en el estrecho de Taiwán.

https://twitter.com/ABaerbock/status/1670821592631242758

También instó a la República Popular «a convencer a Rusia de que ponga fin a su agresión» en Ucrania.

«Lo que menos necesita China es que Occidente le dé lecciones», replicó Gang.

Sin embargo, mientras que los ministerios de Asuntos Exteriores y Economía, dirigidos por los Verdes, adoptaron una postura más dura con China, el Partido Socialdemócrata (SPD) de Scholz está dividido.

Especialmente el ala derecha del SPD, el Seeheimer Kreis, atacó abiertamente a los Verdes y criticó una «política exterior y económica alemana unidimensional hacia China».

Este enfoque más suave del SPD con China también se observa en Pekín. Cuando el líder del partido SPD, Lars Klingbeil, viajó al país asiático para hablar con el Partido Comunista Chino (PCCh) a principios de mes, fue recibido con los brazos abiertos por  Li Qiang.

Qiang subrayó la esperanza de que «el SPD desempeñe un papel importante en Alemania y Europa», al tiempo que destacó que el SPD es visto como el socio sensato en una coalición alemana que, por lo general, es muy crítica con China.

CONTROL DE LAS EXPORTACIONES

Dado que China es el mayor socio comercial de Alemania y un mercado de exportación crucial para su preciada industria automovilística, el SPD no se atreve a poner en peligro las relaciones económicas y sigue buscando una postura intermedia.

Sin embargo, las consultas gubernamentales de este martes llegan también en un momento crucial para la UE, ya que la Comisión Europea va a presentar su  estrategia para controlar las inversiones y las exportaciones a China.

Scholz dejó claro que no es partidario de esas medidas, pues ya hay, dijo, suficientes normas para «garantizar la seguridad de nuestra economía».

Mientras tanto, varios expertos han advertido de los riesgos de que Berlín vaya “por libre” en su relación con China, al margen de la UE.

«Creo que necesitamos mucha más cohesión europea en nuestros debates o en nuestras relaciones con China de la que tenemos ahora. A menudo se acusa a Alemania de ir por libre en este terreno», afirmó Schmucker.

Editado por F.Heller