El Parlamento húngaro destituye al presidente en el marco de una reforma constitucional

Los legisladores han aprobado una amplia reforma constitucional que destituye al presidente Tamás Sulyok, reestructura instituciones clave y agrava la división política en Hungría.

Euractiv
Hungarian Parliament Votes To Abolish The Sovereignty Protection Office
El Parlamento húngaro. [Foto: Balint Szentgallay/NurPhoto via Getty Images]

BUDAPEST – El Parlamento húngaro aprobó este lunes una enmienda constitucional que pone fin de forma inmediata al mandato del presidente Tamás Sulyok, lo que ha provocado un boicot de la oposición y advertencias de que el Gobierno está desmantelando garantías democráticas fundamentales.

La 17.ª enmienda se aprobó por 139 votos a favor y seis en contra. Según sus disposiciones, la presidencia de Sulyok finaliza al día siguiente de la entrada en vigor de la ley.

El primer ministro Péter Magyar afirmó que Sulyok dispone de cinco días para promulgar la enmienda. Si el presidente se niega, Magyar señaló que el partido gobernante, Tisza, iniciaría inmediatamente un proceso de destitución en su contra. Sulyok criticó la rapidez del proceso legislativo, argumentando que el Gobierno debería haber esperado al dictamen de la Comisión de Venecia del Consejo de Europa, que tiene previsto examinar los cambios en octubre.

La enmienda también establece una edad de jubilación obligatoria de 70 años para los jueces constitucionales, lo que pone fin a los mandatos del presidente del Tribunal Constitucional, Péter Polt, y de otros tres jueces, y sienta las bases constitucionales para la creación de una nueva Oficina Nacional de Recuperación y Protección de Activos.

Boicot por parte de los diputados de la oposición

Esta reforma provocó un boicot por parte de los diputados de la oposición de derecha, del Fidesz y del Partido Demócrata Cristiano (KDNP), que se negaron a asistir a la sesión parlamentaria del lunes y, en su lugar, depositaron una corona de flores en la tumba de József Antall, el primer primer ministro poscomunista elegido democráticamente en Hungría. Calificaron la jornada como un día de luto para la democracia húngara.

El ex político liberal Gábor Fodor, que participó en las negociaciones de la Mesa Redonda de la Oposición de Hungría en 1989, afirmó que la arquitectura constitucional original del país escalonaba deliberadamente el mandato presidencial de cinco años y el ciclo parlamentario de cuatro años para preservar los controles y equilibrios institucionales. Argumentó que la enmienda desmantelaba ese acuerdo al permitir que una mayoría parlamentaria destituyera al jefe de Estado.

El líder parlamentario del KDNP, Bence Rétvári, acusó a Magyar de actuar de forma unilateral y criticó la propuesta de creación de la Oficina Nacional de Recuperación y Protección de Activos, calificándola de herramienta política que podría utilizarse para intimidar a los ciudadanos.

Reorganización dentro de Fidesz

Los cambios constitucionales también provocaron una reorganización dentro de Fidesz. Gergely Gulyás dimitió como líder parlamentario del partido después de que la enmienda introdujera un límite de 12 años, o tres mandatos, para el ejercicio de la función parlamentaria. Aunque la restricción no afectará a los mandatos actuales, impedirá que Gulyás y casi dos tercios de los diputados de Fidesz-KDNP se presenten a futuras elecciones.

Gulyás afirmó que dimitía para que un diputado con derecho a permanecer en el Parlamento más allá de 2030 pudiera liderar el grupo.

El ex primer ministro Viktor Orbán denunció los cambios en las redes sociales, publicando una fotografía en blanco y negro de Magyar en el Parlamento con la leyenda: «Hungría democrática 1990-2026». Calificó la destitución del presidente como un acto de autocracia, afirmó que los húngaros tenían «el derecho a resistirse» y prometió que Fidesz lo haría.

(Editado por cz/Euractiv.com y Luis de Zubiaurre Wagner/Euractiv.com/es)