El pescado hediondo sueco que se ha hecho viral, amenazado por la crisis del mar Báltico
Existe una creciente preocupación por el mar Báltico. Las poblaciones de peces —desde el arenque hasta el bacalao— se han reducido drásticamente , lo que ha provocado redes más vacías y menos suministro para el «surströmming».
Los suecos más valientes abrirán hoy latas de surströmming —el arenque fermentado de olor penetrante del país— para celebrar el inicio de la temporada de consumo. Sin embargo, este manjar tradicional se enfrenta a un futuro incierto a medida que disminuyen las poblaciones de peces en el Báltico.
El tercer jueves de agosto tiene un significado especial en Suecia. Conocido como surströmmingspremiär, marca tradicionalmente el momento en que este emblemático pescado del país está listo para consumirse tras haber sido capturado en primavera y haber fermentado durante meses.
Siguiendo una receta transmitida de generación en generación, el surströmming adquiere un olor pestilente inconfundible, que se podría describir como algo parecido al de los huevos podridos.
De plato campesino a sensación en internet
Lo que comenzó como un humilde plato campesino en el siglo XVI se ha convertido en toda una sensación en internet. Las redes sociales están repletas de vídeos de adolescentes abriéndolos en espacios cerrados, a menudo con resultados nauseabundos.
Las empresas locales observan y se ríen, pensando que no existe la mala publicidad. «Sí, están vomitando, pero eso despierta el interés de la gente», declaró a Euractiv Sverker Johansson, copropietario de una empresa familiar dedicada al surströmming . «Eso es bueno porque, al menos, algunos lo probarán y pensarán que no está tan mal». Algunas empresas incluso han lanzado «kits de retos» pensados para los vídeos virales.
Pero detrás de las bromas se esconde una creciente preocupación por el estado del mar Báltico. Las poblaciones de peces —desde el arenque hasta el bacalao— se han reducido drásticamente en los últimos años, lo que ha provocado redes más vacías y menos suministro para el surströmming.
«Producimos una quinta parte de lo que producíamos hace cinco o seis años», afirmó Johansson, añadiendo que la empresa se ha mantenido a flote subiendo los precios.
Se trata de un descenso a largo plazo. A principios de la década de 2020, las poblaciones de arenque en algunas zonas eran entre un 50 % y un 80 % inferiores a las de la década de 1990, según la fundación medioambiental Baltic Waters.
Graves problemas en un mar poco profundo
El mar Báltico se ha ganado la reputación de ser uno de los mares más contaminados del mundo. Monica Bhattacharya, investigadora de la Universidad de Estocolmo, declaró a Euractiv que cada vez es más difícil que la vida prospere bajo el agua. «No hay suficiente oxígeno ahí abajo, y los huevos no se desarrollan bien».
Las escorrentías procedentes de las explotaciones agrícolas y las ciudades alimentan la proliferación de algas que bloquean la luz solar y, al descomponerse, agotan el oxígeno cerca del lecho marino.
La naturaleza poco profunda y semicerrada del mar —similar a la de un vasto lago salobre— lo hace especialmente vulnerable. Depende de las entradas ocasionales de agua rica en oxígeno procedente del mar del Norte, y la renovación completa de sus aguas puede llevar unos 40 años, según explicó Bhattacharya.
Más allá de las presiones medioambientales, la pesca industrial también es responsable de la disminución de las poblaciones de arenque.
En un intento por evitar un colapso similar al de la pesquería de bacalao del Báltico —que se detuvo de hecho en 2019—, las advertencias científicas han dado lugar a cierres selectivos de la pesca y a reducciones de las cuotas para el arenque.
«El arenque está volviendo»
Las recientes restricciones parecen estar contribuyendo a la recuperación de la especie, como está comprobando de primera mano Johansson. «El arenque está volviendo. No es como antes, pero vamos por el buen camino».
Sin embargo, las perspectivas científicas positivas han suscitado advertencias por parte de los investigadores, que temen que los gobiernos de la UE puedan verse tentados a aumentar las cuotas demasiado rápido en las negociaciones de este otoño en Bruselas.
Las empresas de piensos para peces, que acaparan la mayor parte de las cuotas de pesca de la región, ya están pidiendo mayores capturas para el año que viene. Desestiman las afirmaciones de que las nuevas restricciones pesqueras por sí solas restaurarán las poblaciones, y señalan, en cambio, el mal estado de las aguas.

Una delicia enlatada. (Foto: Sverker Johansson)
El lugar que ocupa el arenque en la cultura sueca ha avivado la preocupación por los arrastreros industriales que capturan enormes cantidades de pescado destinadas no al consumo humano, sino al pienso para la acuicultura.
Alimentación humana y pienso para peces
Alrededor del 70 % de las capturas de arenque suecas acaban convertidas en harina de pescado, según un informe de 2026 de Baltic Waters. Gran parte de esta se procesa en Dinamarca antes de ser exportada a Noruega, una potencia de la acuicultura que, en particular, suministra salmón a los mercados de toda la UE.
En el Parlamento Europeo, la eurodiputada sueca de los Verdes, Isabella Lövin, logró recientemente recabar apoyos para un informe que proponía prohibiciones temporales de la pesca de arrastre destinada a la producción de harina de pescado —una demanda de la que posteriormente se distanció el grupo más numeroso del Parlamento, el Partido Popular Europeo (PPE), de centroderecha—.
Por su parte, el ministro sueco de Agricultura y Pesca, Peter Kullgren, miembro de la familia del PPE, admitió que una parte demasiado pequeña del pescado del mar Báltico llega a los platos de los ciudadanos. También advirtió de que el descenso de la demanda de especies locales como el arenque y el espadín forma parte del problema.
Una moda de hipsters
Johansson espera que más gente cambie productos básicos de moda como el salmón por el arenque, aunque no tenga por qué ser necesariamente un producto de nicho como el surströmming, que, como él mismo admite, no es para todo el mundo. Aún así, afirma que, a medida que las generaciones mayores van desapareciendo, esta tradición centenaria atrae cada vez más a los jóvenes urbanitas.
«Se está convirtiendo en algo de hipsters. Tenemos una base de consumidores bastante amplia en Estocolmo». Anima a otros europeos a que lo prueben, prometiéndoles que quizá descubran un sabor parecido al del queso Gruyère francés.
«Un consejo: abre la lata fuera. Puedes comerlo al aire libre o llevarlo dentro después y abrir las ventanas. El olor no se quedará impregnado en las paredes», comenta riendo. «Piensa en el surströmming como un condimento. Prepara un poco de pan, patata, queso crema y cebolla, y añade el pescado en trocitos. Esa es la mejor forma de empezar».
Mientras los hipsters y los temerarios de Internet aceptan el reto de comer surströmming, la tarea más difícil sigue siendo garantizar que haya suficiente arenque para mantener viva la tradición.
(Editado por adm, vc/Euractiv.com y Luis de Zubiaurre Wagner/Euractiv.com/es)