EXCLUSIVA: Presuntos miembros de la Guardia Revolucionaria Islámica mantienen su tapadera diplomática en la UE

Los gobiernos europeos se ven presionados para tomar medidas contra los agregados militares iraníes acusados de actuar bajo cobertura diplomática

Euractiv
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Miembros de la guardia de honor de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC). [Foto: Morteza Nikoubazl/NurPhoto via Getty Images]

La decisión de la UE, adoptada a principios de este año, de designar el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) como organización terrorista ha planteado una nueva y espinosa cuestión a los Gobiernos europeos: qué hacer con los agregados militares iraníes destinados en las capitales de la UE.

Un dossier clasificado al que ha tenido acceso Euractiv alega que algunos representantes militares iraníes destinados en toda Europa son oficiales en activo del IRGC que operan bajo cobertura diplomática, lo que suscita la preocupación de que personas vinculadas a una organización sancionada sigan beneficiándose de la protección diplomática y la libertad de movimiento en todo el territorio de la Unión.

El documento identifica a Mohammad Naghizadeh, agregado militar de Irán en Polonia, como miembro en activo del IRGC, presuntamente capaz de promover los intereses financieros y operativos de la organización en Europa. No ha sido posible contactar de inmediato con la embajada iraní en Varsovia para recabar sus comentarios.

Socavar la política antiterrorista de la Unión

Las acusaciones se producen en un momento en el que las capitales europeas están reevaluando su enfoque hacia Teherán tras la decisión de la UE en enero de incluir al IRGC en la lista negra. Los críticos argumentan que permitir que los representantes militares presuntamente vinculados a la Guardia Revolucionaria Islámica sigan acreditados amenaza con socavar la propia política antiterrorista del bloque.

El informe recomienda sanciones y expulsiones dirigidas contra los agregados militares y diplomáticos iraníes presuntamente vinculados al IRGC, argumentando que tales medidas aislarían aún más a Teherán y frenarían el alcance internacional de la organización.

A principios de esta semana, Euractiv informó de que los servicios de inteligencia alemanes habían advertido de que Irán podría intensificar sus operaciones contra objetivos en Europa una vez que el conflicto con Israel y Estados Unidos remitiera.

El informe también describe un Estado iraní cada vez más dominado por la Guardia Revolucionaria Islámica tras la muerte del líder supremo Alí Jamenei. Describe al comandante del IRGC, Ahmad Vahidi, como el responsable de facto de la toma de decisiones en el país y afirma que la Guardia ejerce ahora el control sobre el aparato de seguridad iraní, el parlamento y las negociaciones estratégicas con Washington.

Papel decisivo en el ascenso de Mojtaba Jamenei al liderazgo supremo

Entre sus afirmaciones más llamativas, el informe alega que el IRGC desempeñó un papel decisivo en el ascenso de Mojtaba Jamenei al liderazgo supremo, lo que lo hace depender de la Guardia para su supervivencia política.

Alega además que el IRGC ejerce ahora una influencia directa sobre la política exterior de Irán, incluidas las negociaciones con EE. UU., la política del Golfo y la supervisión de grupos aliados como Hezbolá y los hutíes.

Los funcionarios europeos se han mostrado cada vez más críticos con las supuestas operaciones de inteligencia e influencia iraníes en el continente. Varios países de la UE han acusado a Teherán en los últimos años de atacar a disidentes, periodistas e instituciones judías en Europa.

Creciente ola de deserciones entre los diplomáticos iraníes

El informe también señala lo que describe como una creciente ola de deserciones entre los diplomáticos iraníes en el extranjero, afirmando que algunos funcionarios destinados en países occidentales han solicitado asilo ante el temor a la inestabilidad y al posible colapso del régimen.

Los Gobiernos de la UE siguen divididos sobre hasta qué punto intensificar la presión diplomática sobre Teherán. Mientras que algunas capitales apoyan medidas más duras, otras temen que una mayor confrontación pueda cerrar los ya frágiles canales diplomáticos en un momento de elevada tensión regional.

Irán ha negado repetidamente las acusaciones de que patrocina el terrorismo en Europa o utiliza su red diplomática para llevar a cabo operaciones encubiertas. Teherán también ha condenado la designación del IRGC como asociación terrorista por parte de la UE como una medida motivada políticamente e ilegal.

(Editado por cz/Euractiv.com y Luis de Zubiaurre Wagner/Euractiv.com/es)