Demasiadas dudas sobre el compromiso climático de la "gran coalición" alemana

Aunque la redacción del acuerdo es bastante clara, no esboza un camino concreto para lograr el objetivo de “cero emisiones”, que Alemania quiere alcanzar cinco años antes que la UE en 2045.

Euractiv
Dudas en la ambición climática de la futura coalición alemana
Dudas en la ambición climática de la futura coalición alemana [[Fotografía de Hannes P Albert/picture alliance via Getty Images]]

Berlín (Euractiv.com/.es) – En su reciente acuerdo preliminar de gobierno, los socios de la probable coalición alemana, la conservadora CDU (PPE) y el socialdemócrata SPD (S&D), se comprometen a alcanzar los objetivos climáticos nacionales y de la Unión Europea (UE), pero sus planes para lograrlo son poco concretos.

«Defendemos los objetivos climáticos alemanes y europeos» y prometemos «armonizar la protección del clima, la equidad social y el crecimiento económico de forma pragmática y no burocrática», se afirma en el Sondierungspapier de la CDU y el SPD, su acuerdo político preliminar que servirá de base para las negociaciones oficiales ulteriores.

Aunque la redacción es bastante clara, no esboza un camino concreto para lograr el objetivo de “cero emisiones”, que Alemania quiere alcanzar cinco años antes que la UE en 2045.

Sin embargo, «el compromiso con los objetivos climáticos es una declaración sobre su consecución», según explica a Euractiv-Berlín Nina Scheer, portavoz del SPD en política energética y climática.

El probable nuevo canciller y líder de la CDU, Friedrich Merz , explicó recientemente que la versión final del futuro fondo de impulso a las infraestructuras dotado con 500.000 millones de euros «incluirá por supuesto medidas para la protección del clima».

Pero, sobre todo en lo relacionado con el futuro de la movilidad sostenible, algunas de las medidas citadas en el acuerdo parecen querer contentar a todo el mundo.

Neutralidad tecnológica y bonificación por compra de vehículos eléctricos 

Para preservar la posición de Alemania como baluarte de la industria automovilística europea, las dos partes acordaron «confiar en la neutralidad tecnológica», lo cual es coherente con el rechazo de la CDU y la derecha en general a la eliminación progresiva en 2035 de los motores de combustión interna para los coches nuevos.

En el mismo párrafo, el acuerdo señala: «Al mismo tiempo, queremos promover la movilidad eléctrica mediante incentivos a la compra».

Ese texto está incluido en el programa electoral del SPD y tiene como objetivo revertir la caída en picado de las ventas de vehículos eléctricos en 2024 después de que un incentivo nacional a la compra se cancelara abruptamente debido a problemas presupuestarios, lo cual choca con la posición de la CDU a favor del motor de combustión.

Por otro lado, el documento promete «aumentar la desgravación por desplazamiento», una de las medidas estrella de la CDU, la cual se puede solicitar para todas las modalidades de transporte, pero que en la práctica favorece en gran medida a los conductores de automóviles.

Sin embargo, el pacto entre la CDU y el SPD establece que ambos partidos «consultarán» sobre si se mantiene el Deutschlandticket, un billete de transporte público válido en casi todos los medios de transporte público del país que se creó en parte para desincentivar el uso del automóvil privado en determinadas circunstancias.

Las energías renovables se quedan en el limbo, pero no la nuclear

Por otro lado, en el documento las dos formaciones se comprometen de manera explícita a construir 20 GW adicionales de gas de aquí a 2030, cumpliendo así una decisión tomada por el anterior gobierno de tripartito coalición (SPD, Verdes y liberales del FDP) para sustituir al carbón en caso de caídas del suministro.

Aunque la combustión de gas produce menos emisiones de dióxido carbono que la de carbón, es un combustible fósil, lo cual contradice en cierto modo la afirmación del documento de que la coalición «explotará todo el potencial de las energías renovables».

Las fuentes renovables que menciona el documento son la «solar, eólica, bioenergía, hidroeléctrica, geotérmica», y habla de un aumento de la capacidad de almacenamiento, con una notable ausencia de la nuclear a pesar de que el bloque de centro-derecha apuesta por volver a ella.

La capacidad de gas añadida «debe entenderse en el contexto de la prioridad legal existente para las energías renovables», según explicó  Scheer a Euractiv-Berlín.

La actualización de la Ley alemana de Energías Renovables (EEG) de 2023 concede prioridad a la construcción y ampliación de las capacidades de energías renovables frente a otras alternativas, entre ellas las leyes de zonificación, la protección de monumentos o la biodiversidad.

Aunque varios representantes de la industria energética alemana, entre ellas la Asociación Alemana de Industrias de la Energía y el Agua (BDEW) y la Federación Alemana de Energías Renovables (BEE) han respaldado en líneas generales el acuerdo preliminar de coalición hay algunas voces discordantes.

En ese sentido, la presidenta de BEE, Simone Peter, sostiene que una mayor flexibilidad y el acoplamiento de sectores podrían proporcionar capacidad con mayor rapidez, con una energía limpia y barata. Esas medidas añadirían hasta 38 GW de capacidad adicional para 2030, según explica.

Por su parte, Kerstin Andreae, portavoz de BDEW, critica que en el documento no se mencione al sector de la calefacción, señalado por sus elevadas emisiones de CO2 que ha llevado a Alemania a incumplir los objetivos climáticos sectoriales de la UE.

Reunión entre Verdes, SPD y CDU

Aunque los imprecisos puntos de debate del documento se puedan concretar más en detalle en las negociaciones de coalición que comenzarán el próximo jueves, las reticencias de los partidos ecologistas proyectan largas sombras sobre el plan.

Los Verdes –ex miembros de la extinta coalición y ahora en la oposición- han rechazado apoyar las propuestas contenidas en el documento.

El proyecto de Merz para financiar con deuda su ambicioso plan de inversión en infraestructuras y en defensa –con una flexibilización del denominado “freno de la deuda” anclado en la Constitución- necesita la aprobación por mayoría de dos tercios, y para ello Los Verdes son imprescindibles.

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[Editado por DE/Euractiv.com y Fernando Heller/Euractiv.es]