Greenpeace pide un mayor control estatal sobre la industria de defensa de la UE
La organización ecologista critica el uso ineficaz del gasto en defensa en Europa ante el aumento de los esfuerzos de rearme, y sostiene que las rivalidades nacionales debilitan los proyectos europeos.
Greenpeace ha instado a los Gobiernos europeos a asumir un mayor control sobre la industria de defensa del continente, argumentando que la participación estatal es necesaria para evitar que fracasen proyectos conjuntos clave en materia de armamento, según un nuevo informe.
La organización ecologista criticó el gasto ineficaz en defensa en toda Europa, en un momento en que los Gobiernos intensifican sus esfuerzos de rearme, y advirtió de que varios proyectos de defensa europeos corren el riesgo de fracasar.
Una solución sería aumentar la participación estatal, declaró a Euractiv el experto en defensa de Greenpeace, Alexander Lurz. Tal medida proporcionaría «una mayor flexibilidad en los proyectos conjuntos europeos», afirmó Lurz, añadiendo que «se pueden evitar desde el principio las maniobras disruptivas de empresas individuales en los proyectos conjuntos».
Múltiples proyectos de defensa europeos ya se están estancando debido a las luchas internas del sector. Ya no se espera que el proyecto franco-alemán de tanques de próxima generación MGCS cumpla su plazo de 2040, por lo que Francia busca alternativas para cubrir el vacío dejado por su flota de tanques envejecida, mientras que el gigante alemán de la defensa Rheinmetall lleva a cabo simultáneamente un proyecto similar con Italia.
Disputas industriales entre los dos gigantes de la aviación
Al mismo tiempo, las disputas industriales entre los dos gigantes de la aviación de París y Berlín están poniendo en peligro el futuro de un avión de combate de nueva generación (FCAS) desarrollado conjuntamente por Francia, Alemania y España.
Lurz subrayó que cualquier participación gubernamental en empresas de defensa requeriría una implicación activa del Estado en la toma de decisiones corporativas, pero debería limitarse a las tecnologías de defensa críticas.
Europa se está socavando a sí misma actualmente debido a políticas nacionales descoordinadas y a la duplicación de las adquisiciones de defensa, argumenta el informe. Uno de los mayores retos es que «los países de la UE se esmeren en garantizar que su cuota de producción en los proyectos de cooperación en materia de defensa siga siendo elevada y que la industria nacional se beneficie», afirmó Lurz.
Un mayor control estatal sobre la industria podría ayudar a garantizar que los proyectos europeos se diseñen y se ejecuten prestando mayor atención a los objetivos comunes de la política de defensa, añadió.
La amenaza militar de Rusia podría gestionarse incluso sin el apoyo de EE. UU., sostiene Greenpeace, siempre que Europa desarrolle los sistemas de armamento que le faltan mediante inversiones específicas y coordinadas en todo el continente.
(Editado por aw/Euractiv.com y Luis de Zubiaurre Wagner/Euractiv.com/es)