Las crisis futuras podrían «dejar secuelas permanentes» en la economía europea
La zona del euro se enfrenta a «una conjunción de retos sin precedentes» que hace «inevitables las decisiones políticas difíciles», según el Mecanismo Europeo de Estabilidad.
El fondo de rescate de la zona del euro ha advertido de que un recrudecimiento de las tensiones en Oriente Medio y una repentina revalorización de los activos estadounidenses podrían causar un daño permanente a la economía europea.
El Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE) afirmó el lunes que, aunque la zona del euro ha demostrado una «notable resiliencia» ante crisis anteriores —entre ellas la crisis financiera de 2008, la pandemia de COVID-19 de 2020 y la invasión rusa de Ucrania de 2022—, dicha resiliencia «no puede darse por sentada» en un momento de elevados niveles de deuda y déficit y de gasto en defensa en alza.
Un «escenario adverso», en el que una nueva escalada de la reciente guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán se vea agravada por una «revalorización brusca» simultánea de las acciones y los bonos estadounidenses, podría empujar a la zona del euro a una recesión de la que quizá nunca se recupere por completo, señaló el MEDE.
«El escenario adverso afecta a los riesgos de sostenibilidad de la deuda a más largo plazo, a través de secuelas permanentes en la actividad económica, déficits y necesidades de financiación mayores, y diferenciales menos favorables entre el crecimiento y los tipos de interés», señaló el MEDE, creado para proporcionar ayuda financiera de emergencia a los países en el punto álgido de la crisis de la zona del euro en 2012.
Reducción del PIB anual de la zona del euro en un 2 % para 2035
Esta doble crisis reduciría el PIB anual de la zona del euro en un 2 % para 2035, una cifra equivalente a la producción total de Finlandia, añadió la institución con sede en Luxemburgo en su primer informe «Euro Area Stability Watch».
El informe se publica en medio de repetidas advertencias sobre los crecientes riesgos para la estabilidad financiera mundial y de la zona del euro, entre los que destacan los ataques del presidente de EE. UU., Donald Trump, a la independencia de la Reserva Federal de EE. UU., las valoraciones bursátiles récord en EE. UU., los elevados niveles de deuda mundial y el aumento de las tensiones geopolíticas.
Además, se publica en un contexto de temor a que dos o más de estos riesgos potenciales puedan combinarse. Andrew Bailey, presidente del Consejo de Estabilidad Financiera (FSB), el organismo mundial de supervisión de la estabilidad financiera, advirtió en abril de que la economía mundial se enfrenta a un posible «doble golpe», en el que la volatilidad de los mercados «coincida» con otra crisis, como por ejemplo en el mercado crediticio privado.
En una entrada de blog que acompaña al informe del MEDE, Rolf Strauch, economista jefe del MEDE, afirmó que la zona del euro se enfrenta a «una confluencia de retos sin precedentes» que hace «inevitables las decisiones políticas difíciles».
«Ajustes fiscales más decididos para preservar la credibilidad»
«Muchos países tendrán que llevar a cabo ajustes fiscales más decididos para preservar la credibilidad» de las normas fiscales de la UE, que establecen que los niveles de déficit y deuda no pueden superar el 3 % y el 60 % del producto interior bruto anual, respectivamente, señaló Strauch.
«De lo contrario, como han demostrado las crisis anteriores, los mercados financieros limitarán cada vez más su margen de maniobra presupuestario, lo que generará incertidumbre e inestabilidad», añadió.
En una presentación ante la prensa, Strauch también advirtió sobre la posible reacción de los mercados ante la reciente flexibilización por parte de la Comisión Europea de las normas fiscales de la UE, medida que se adoptó para ayudar a los países a amortiguar la crisis energética desencadenada por la guerra de Irán. Las normas también se flexibilizaron el año pasado para permitir a las capitales de la UE destinar un 1,5 % adicional del PIB anual a defensa.
«Somos muy conscientes de que hay que tener cuidado con lo que se hace con el marco [presupuestario], porque en los mercados financieros esto puede interpretarse, de hecho, como un debilitamiento del marco general», afirmó.
Strauch también señaló que los riesgos a los que se enfrenta la economía europea han cambiado radicalmente durante la última década.
En la década de 2010, la situación fiscal de los países era el principal «factor determinante de la vulnerabilidad y las repercusiones», señaló. «Hoy en día, la vulnerabilidad se deriva principalmente de la dependencia energética y la apertura comercial». Añadió que esto «implica que las economías pequeñas y abiertas son más vulnerables que otras».
(Editado por cm, bw/Euractiv.com y Luis de Zubiaurre Wagner/Euractiv.com/es)