Los supermercados franceses llevan la batalla por los precios de los alimentos a los compradores

Las tensiones en la cadena alimentaria son elevadas en Francia —donde las normas sobre precios se encuentran entre las más estrictas de la UE—, pero la batalla por los precios de los alimentos también se está librando con intensidad en Bruselas.

Euractiv
French Minister Of Labour Catherine Vautrin Visits An Intermarche Supermarket, In Paris
Los supermercados temen perder poder de negociación. [Foto: Telmo Pinto/NurPhoto via Getty Images]

Francia se ha convertido en el epicentro de una creciente disputa entre minoristas y fabricantes de alimentos sobre quién se lleva la mayor parte del pastel, con los consumidores atrapados en medio del fuego cruzado y enfrentados a mensajes contundentes en las tiendas.

«¡No toquéis nuestros aperitivos!», rezaban los carteles expuestos en los supermercados Intermarché la semana pasada. La campaña de marketing advierte a los clientes de quela «ley de emergencia»agrícola francesa, que actualmente está siendo examinada por el Parlamento nacional, podría provocar un aumento de los precios en caja.

Aunque el proyecto de ley tenía inicialmente como objetivo apoyar a los agricultores —y es más conocido por sus controvertidas disposiciones sobre los pesticidas—, las enmiendas dirigidas a las relaciones comerciales han sorprendido a los minoristas.

Algunas de ellas flexibilizarían el estricto sistema de negociaciones anuales del país al permitir que los proveedores revisen las tarifas durante el año en respuesta al aumento de los costes —puesto de manifiesto por la crisis de Oriente Medio—. Pero los supermercados temen perder poder de negociación.

«Si la ley nos prohíbe negociar los precios, ¿quién protegerá vuestro poder de compra?», rezaban las pancartas colocadas a la entrada de las tiendas Auchan, Carrefour y Leclerc, en las que se mostraba una cesta con productos alimenticios conocidos que podrían encarecerse.

Los fabricantes de alimentos han contraatacado, acusando a los supermercados de manipulación. «Al mezclar peras con manzanas, los grandes minoristas están tomando por tontos a los franceses», afirmó esta semana en las redes sociales la organización nacional de marcas alimentarias, Ilec.

Ilec, por su parte, se remitió a un informe reciente del Senado francés en el que se constata que los supermercados obtienen grandes beneficios a través de alianzas minoristas transfronterizas, que también han sido objeto de escrutinio en Bruselas.

Un debate más amplio en la UE

Las tensiones en la cadena alimentaria son elevadas en Francia —donde las normas sobre precios se encuentran entre las más estrictas de la UE—, pero la batalla por los precios de los alimentos también se está librando con intensidad en Bruselas, ya que una nueva legislación podría redefinir pronto el sector.

Este otoño, la Comisión revisará la Directiva sobre prácticas comerciales desleales (UTP), y los fabricantes de alimentos están ejerciendo presión para reforzar su posición en las negociaciones.

En particular, quieren eliminar el umbral de facturación de 350 millones de euros que limita qué proveedores se benefician de las protecciones frente a compradores más poderosos, una demanda que Ilec llevó a Bruselas el martes en un acto al que asistieron los eurodiputados Jérémy Decerle (Francia, Renew) y Paulo do Nascimento Cabral (Portugal, PPE).

Decerle también cuestionó dicho umbral. «Cualquier presión desleal ejercida sobre un actor de la cadena de suministro alimentaria, independientemente de su tamaño, puede acabar teniendo consecuencias negativas para toda la cadena de valor, incluidos los agricultores», declaró a Euractiv.

Mientras tanto, los minoristas tienen la mirada puesta en otra serie de posibles normas que se presentarán este otoño. La Comisión Europea está sopesando nuevas normas contra las denominadas «restricciones territoriales de suministro injustificadas» (TSC), una práctica mediante la cual los fabricantes supuestamente impiden a los supermercados abastecerse libremente de productos en todo el mercado único.

La consulta pública sobre este asunto permanecerá abierta hasta el 20 de agosto.

Alice Bergoënd ha colaborado en la elaboración de esta noticia.

(Editado por adm, aw/Euractiv.com y Luis de Zubiaurre Wagner/Euractiv.com/es)