«Dudas sustanciales» en torno al acuerdo entre la UE y EE. UU. sobre datos fronterizos
La UE lleva meses negociando con Washington sobre cómo las autoridades estadounidenses podrían acceder a los datos de los europeos que viajan a EE. UU., incluida información biométrica sensible, como huellas dactilares y escáneres faciales.
Los Gobiernos nacionales siguen sin ponerse de acuerdo sobre un borrador de pacto de seguridad fronteriza entre la UE y EE. UU., y los embajadores decidirán este miércoles si el último compromiso es suficiente para hacer avanzar las negociaciones.
Se pedirá a los embajadores que decidan si el acuerdo revisado con EE. UU. es aceptable, después de que meses de negociaciones no hayan logrado eliminar las divergencias sobre las garantías en materia de intercambio de datos, según una nota interna del Consejo de la UE a la que ha tenido acceso Euractiv.
La UE lleva meses negociando con Washington sobre cómo las autoridades estadounidenses podrían acceder a los datos de los europeos que viajan a EE. UU., incluida información biométrica sensible, como huellas dactilares y escáneres faciales.
Si no se llega a un acuerdo, los países podrían perder el acceso al Programa de Exención de Visados de EE. UU. Algunos eurodiputados, así como el organismo de control de la protección de datos de la UE , han pedido garantías más estrictas. Esta última iniciativa se produce tras otra ronda de conversaciones con EE. UU., después de que los Gobiernos se opusieran al acuerdo alcanzado en abril.
Garantías insuficientes
Según el documento diplomático, algunos Gobiernos argumentaron que el borrador no ofrecía garantías suficientes en cuestiones como el alcance del acuerdo, el modelo de intercambio de información y las normas de protección de datos relativas al tratamiento, las transferencias posteriores, los plazos de conservación y los datos personales sensibles.
La Comisión se dirigió de nuevo a Washington para solicitar modificaciones y presentó un texto revisado a principios de este mes. Si bien varios países acogieron con satisfacción las mejoras, otros siguieron expresando «dudas sustanciales», según el documento.
Ahora se está presionando a los Gobiernos para que decidan si el texto revisado es aceptable o para que identifiquen los cambios restantes que consideren que aún se pueden lograr. El calendario, sin embargo, deja poco margen para otra ronda prolongada de negociaciones.
Estados Unidos espera que los países participantes hayan establecido asociaciones reforzadas de seguridad fronteriza para finales de 2026 y, al parecer, está intensificando la presión tanto sobre Bruselas como sobre los Gobiernos nacionales para que concluyan las negociaciones antes de esa fecha.
Según el documento, la Embajada de EE. UU. ha reenviado recientemente una nota informativa sobre el proyecto a todas las capitales de la UE.
Acuerdos bilaterales con cada país
Una vez que la UE alcance un acuerdo con EE. UU., Washington aún tendrá que celebrar acuerdos bilaterales con cada país participante en los que se especifique a qué bases de datos podrán acceder las autoridades estadounidenses.
La propuesta ha suscitado la oposición de los eurodiputados, ya que los datos se entregarían al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EE. UU. (ICE), al que se ha acusado de violaciones de los derechos humanos.
«Parece que los datos privados de los ciudadanos europeos podrían entregarse al ICE», afirmó Raquel García Hermida-van der Walle, eurodiputada neerlandesa del grupo Renew.
«No creo que haya ni un solo ciudadano europeo que quiera esto. Estados Unidos necesita el acceso sin visado a la UE tanto como nosotros lo necesitamos a Estados Unidos. [Donald] Trump habla el lenguaje del poder; es hora de que nosotros también lo hagamos».
(Editado por bw, cz/Euractiv.com y Luis de Zubiaurre Wagner/Euractiv.com/es)