Polonia amplía su estrategia de seguridad ante el aumento de las amenazas híbridas rusas

La respuesta de Polonia va ahora más allá de la disuasión militar, ya que Varsovia también está ampliando sus fuerzas armadas e intensificando la protección contra el sabotaje, los ciberataques y las amenazas a las infraestructuras críticas.

Euractiv
Poland Welcomes First F-35 Fighter Jets
Un avión de combate F-35A Lightning II de la Fuerza Aérea polaca. [Foto: Αndrzej Iwanczuk/NurPhoto via Getty Images]

VARSOVIA – Polonia está pasando de la interceptación reactiva a las patrullas aéreas armadas regulares, a medida que Varsovia refuerza sus defensas frente a las amenazas militares e híbridas rusas, cada vez más diversas.

La respuesta de Polonia va ahora más allá de la disuasión militar, ya que Varsovia también está ampliando sus fuerzas armadas e intensificando la protección contra el sabotaje, los ciberataques y las amenazas a las infraestructuras críticas.

«Estamos aumentando la actividad de nuestras fuerzas aéreas, incluidos los aviones F-16 y los helicópteros. También estamos reforzando los sistemas de respuesta rápida frente a las amenazas en todo el territorio polaco», declaró la semana pasada el ministro de Defensa, Władysław Kosiniak-Kamysz. Hasta ahora, los cazas polacos solían despegar principalmente después de que los sistemas de radar detectaran una posible amenaza.

La decisión se produce tras la interceptación de un avión de reconocimiento ruso Il-20 a principios de septiembre sobre el mar Báltico, a unos 40 kilómetros al norte de Ustka. El avión tenía desactivados sus sistemas de identificación y, según el Ministerio de Defensa, suponía un riesgo para la aviación civil.

Polonia registró tres casos similares en agosto, mientras que los aviones polacos interceptaron dos cazas rusos Su-30 en julio.

«Las últimas semanas han demostrado que las provocaciones rusas adoptan diferentes formas y suponen una amenaza en lugares que antes se consideraban seguros», escribió Kosiniak-Kamysz en las redes sociales.

Fortalecimiento de la resiliencia

Las nuevas patrullas son el último elemento del esfuerzo de Varsovia por demostrar a Moscú que Polonia está mejor preparada para una posible confrontación militar.

El Gobierno ha anunciado planes para ampliar las fuerzas armadas hasta alcanzar los 500.000 efectivos —300.000 soldados en servicio activo y 200.000 reservistas— para 2039. Actualmente, las fuerzas armadas cuentan con más de 220.000 efectivos en servicio activo, según datos del Ministerio de Defensa.

Para alcanzar ese objetivo, el Gobierno está ampliando los programas de reclutamiento y formación, entre los que se incluyen «Vacaciones con el Ejército», cursos de verano para estudiantes, programas cortos de formación para civiles y un servicio militar básico voluntario de un mes de duración.

«Sin duda, Polonia está mucho mejor preparada hoy para un enfrentamiento militar que hace unos años. Sin embargo, algunas capacidades clave aún se están desarrollando o ampliando», declaró a Euractiv Beata Górka-Winter, politóloga de la Universidad de Varsovia.

Afirmó que Varsovia estaba dejando atrás un enfoque limitado a la modernización militar y la adquisición de armamento para avanzar hacia un modelo más amplio de resiliencia nacional.

«Su elemento más importante en la actualidad es el programa Escudo del Este, que abarca fortificaciones, obstáculos de ingeniería, reconocimiento, comunicaciones y protección civil», señaló.

Actos de sabotaje

Recientemente se produjo un incendio en una fábrica de drones de WB Electronics en Skarżysko-Kamienna, que el primer ministro Donald Tusk calificó de sabotaje deliberado. Anteriormente, un mayorista de juguetes en Gdynia, cerca de una instalación del Grupo WB, quedó destruido por un incendio. La fiscalía también está investigando si el incendio ocurrido en JFG Composites, en Lublin —empresa dedicada a la fabricación de componentes aeronáuticos—, estuvo relacionado con un acto de sabotaje.

Por el momento, la responsabilidad de proteger las infraestructuras críticas recae principalmente en los operarios. El aumento de los niveles de amenaza les obliga a reforzar la protección física, la seguridad técnica, los controles de acceso y las medidas que garanticen la continuidad de las operaciones.

Aún no está claro si el Gobierno asumirá un papel más destacado. «Formularemos recomendaciones a raíz de este incidente», declaró a principios de este mes el viceministro del Interior, Czesław Mroczek, quien añadió que ya se habían incrementado las inspecciones y la presencia policial en las instalaciones sensibles.

Actividades de inteligencia extranjera

Górka-Winter afirmó que la respuesta de Polonia fue, en líneas generales, adecuada, pero aún insuficiente. Varsovia ha intensificado la actividad de la Agencia de Seguridad Interna (ABW), otros servicios de seguridad y el ejército, mientras continúan las investigaciones sobre el reclutamiento ruso para operaciones de sabotaje y actividades de inteligencia extranjera.

Las autoridades también están ganando eficacia a la hora de identificar los métodos de reclutamiento, incluido el uso de aplicaciones de mensajería y pagos con criptomonedas. «El problema, sin embargo, es pasar de la reacción a la prevención. La actividad rusa es continua e implica no solo sabotajes convencionales, sino también ciberataques, reconocimiento de infraestructuras críticas, operaciones de influencia y desinformación (FIMI)», afirmó Górka-Winter.

«Necesitamos un sistema capaz de detectar los preparativos para el sabotaje antes de que se produzca el acto en sí, en lugar de limitarnos a perseguir a quienes lo llevan a cabo», añadió.

Esta advertencia encuentra eco en un análisis reciente del Instituto Polaco de Asuntos Internacionales (PISM), que señala que «el carácter ofensivo de las actividades de sabotaje y subversión rusas identificadas desde 2022 y que se intensificaron en 2024 demuestra la disposición de Rusia a asumir riesgos cada vez mayores, incluidos aquellos que implican víctimas mortales, con el fin de desestabilizar a los países de la OTAN y de la UE».

El instituto también advirtió de que Rusia aún no ha utilizado toda su capacidad para llevar a cabo operaciones de sabotaje y subversión a gran escala.

(Editado por at, cs/Euractiv.com y Luis de Zubiaurre Wagner/Euractiv.com/es)