Por qué Pina Picierno abandonó el grupo socialista

La vicepresidenta italiana del Parlamento Europeo afirma que se ha unido al grupo Renew para hacer frente al auge populista.

Euractiv
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Pina Picierno. [Foto: Simona Granati - Corbis/Corbis via Getty Images]

Para una política tan centrada en las batallas que se libraban fuera de la Unión Europea, esta lucha le había afectado demasiado de cerca.

Pina Picierno lleva años advirtiendo sobre Vladimir Putin, defendiendo la ayuda militar a Ucrania y creando redes de contacto con disidentes rusos.

Ahora, la vicepresidenta del Parlamento Europeo ha dirigido sus críticas contra el Partido Democrático (PD) italiano, que hasta hace poco era su hogar político.

Este mes ha abandonado el PD socialdemócrata y su grupo S&D en el Parlamento Europeo para unirse a Renew Europe, consolidando así su reputación como una de las críticas más feroces de lo que ella considera una tendencia populista en auge dentro del centroizquierda europeo.

«Hoy en día, los extremistas son los reformistas», afirmó, medio en broma. «Si no frenamos este auge populista, a los del bando liberal-democrático no nos quedarán más que las migajas», añadió.

«Proceso de duelo»

Para Picierno, la ruptura con el PD se gestó a lo largo de varios años. Fundadora del partido en 2007 y una de las políticas italianas más reconocidas en Bruselas, describe su marcha como un «proceso de duelo» tras casi dos décadas de activismo político. «Ese partido es el hogar que construí», afirmó mientras tomaba un café solo en su despacho de la planta 15 en Bruselas.

«Pegué los carteles, me quedé despierta noches enteras, monté puestos de campaña… He dedicado toda mi vida a ese partido».

La ruptura, según explicó, llegó a su punto álgido a raíz de la crisis de Ucrania. Mientras que la mayoría de los partidos socialdemócratas europeos se alinearon firmemente con Kiev tras la invasión a gran escala de Rusia, Picierno cree que la líder del PD, Elly Schlein, se desmarcó de esa tendencia.

Schlein, argumentó Picierno, se ha ido acercando gradualmente a las posiciones pacifistas defendidas por Giuseppe Conte, el ex primer ministro y líder del Movimiento Cinco Estrellas, por ejemplo, en lo que respecta a la ayuda militar a Ucrania.

«Es la única líder política occidental que nunca ha estado en Kiev en los cuatro años transcurridos desde la invasión», afirmó Picierno.

Desde Alemania hasta Francia, y cada vez más en Italia, los debates sobre el gasto en defensa, la «autonomía estratégica» y el apoyo a Ucrania han puesto de manifiesto las tensiones entre los socialdemócratas tradicionales y una generación más joven, más escéptica respecto al poder militar y a las alianzas occidentales.

«La paz no se mantiene simplemente repitiendo esta palabra», afirmó Picierno. «Uno se defiende a sí mismo y defiende la paz estando preparado, no a través del pacifismo, porque una retirada cobarde no nos permite defender la paz que deseamos mantener».

«Bipopulismo» a la izquierda y la derecha

Según Picierno, la antigua rivalidad bipolar entre la izquierda y la derecha ha sido sustituida por lo que ella denomina «bipopulismo», un sistema en el que los populistas de ambos bandos convergen cada vez más en cuestiones relacionadas con Europa, la política exterior y la seguridad internacional.

La eurodiputada italiana aboga abiertamente por un nuevo frente reformista que reúna a liberales, moderados y fuerzas proeuropeas más allá de las estructuras partidistas tradicionales de cara a las próximas elecciones en Italia. Añadió que hay voces en la delegación nacional que comparten esta misma línea de pensamiento.

Desde hace un año, Picierno vive bajo protección policial tras recibir amenazas rdebido a su labor contra los regímenes autoritarios y sus posiciones sin ambages respecto a Rusia. 

Picierno, una política que se describe a sí misma como una persona instintivamente sociable y muy presente en las campañas políticas, afirmó que, de repente, se vio incapaz de dar un paseo sola o asistir a manifestaciones sin la autorización de los servicios de seguridad. Afirmó que la experiencia alteró profundamente su vida. «Tuve miedo», admitió.

Cuando las autoridades italianas le informaron de que se enfrentaba a una amenaza creíble, cuenta que pasó días llorando, y lo que siguió no fue solo miedo, sino también un aislamiento que aún resurge cuando habla de aquella experiencia.

«Y, sobre todo, me sentí muy sola»

«Y, sobre todo, me sentí muy sola», dijo. «Esto fue algo muy difícil de entender para mí porque, aparte de mis amigos personales, que estaban ahí y siguen estándolo, no contaba con el apoyo de mi comunidad, ni siquiera del de mi grupo».

A los pocos días de abandonar el Grupo de los Socialistas y Demócratas, este cuestionó si debía seguir siendo una de las vicepresidentas del Parlamento Europeo, un cargo que había conseguido con un apoyo que iba mucho más allá de su propia familia política.

La vicepresidencia, argumentó, pertenece al Parlamento y no a ninguna delegación de un partido nacional. «Fui elegida por el pleno», afirmó, señalando que más de 400 eurodiputados respaldaron su candidatura en una votación secreta. «El pleno no puede convertirse en el lugar donde se resuelvan las divisiones internas del Partido Democrático [italiano]».

Aunque las negociaciones sobre la dirección del Parlamento a mitad de legislatura ya están comenzando a puerta cerrada, Picierno deja muy clara su postura. Describe a la presidenta del Parlamento, Roberta Metsola, como «la mejor opción disponible» y reconoce que la conservadora maltesa ha aportado visibilidad y claridad moral a la institución durante la guerra de Rusia contra Ucrania.

 «Fue la primera líder occidental en viajar a Kiev», señaló Picierno. «Se ha mostrado inquebrantable en la defensa de la democracia liberal».

(Editado por bw/Euractiv.com y Luis de Zubiaurre Wagner/Euractiv.com/es)