Si no se llega a un acuerdo sobre nuevos impuestos, el presupuesto de la UE podría reducirse en un 40 %

Los Gobiernos siguen divididos respecto a las propuestas de la Comisión sobre nuevos impuestos a escala de la UE para recaudar 66.000 millones de euros al año.

Euractiv
European Union flags waiving in front of Berlaymont building of the European Commission
¿Es posible llegar a un acuerdo sobre nuevos impuestos a escala de la UE? [Foto: Getty Images]

Los líderes europeos fueron advertidos el viernes de que, si no logran ponerse de acuerdo sobre nuevos impuestos a escala de la UE, podrían verse obligados a aplicar recortes de gasto de hasta el 40 % en el próximo presupuesto a largo plazo del bloque, según una evaluación de la Comisión Europea presentada a los Gobiernos. 

El análisis se dio a conocer durante el primer debate a nivel de jefes de Estado y de Gobierno sobre las cifras de gasto presentadas la semana pasada.  La Comisión tiene previsto recaudar 66.000 millones de euros mediante nuevos gravámenes a escala de la UE para financiar el gasto, y la falta de acuerdo tendría un impacto drástico en el gasto futuro de la UE entre 2028 y 2034.  

Para cubrir el déficit de financiación, las capitales tendrían que aumentar sus contribuciones nacionales —lo cual es poco probable, dada la fuerte oposición de los grandes contribuyentes— o aceptar recortes significativos en el gasto. 

Según un diplomático de la UE, el balance de la Comisión apuntaba a «un recorte generalizado del 40 %», incluyendo recortes en políticas tradicionales como la agricultura, que revisten gran importancia política en muchos países, especialmente en Francia.

Competitividad y seguridad

Si se protegieran los fondos destinados a la agricultura y a la cohesión, los recortes en «modernización» podrían alcanzar hasta el 80 %, añadió el diplomático. En el nuevo presupuesto, este término se refiere en gran medida a las nuevas prioridades de la Comisión, como la competitividad y la seguridad.

Los recortes podrían suponer que el programa insignia de investigación e innovación de la UE, Horizonte, se redujera a la mitad, mientras que el programa de movilidad, Erasmus,podría sufrir recortes de alrededor de un tercio.

Esta valoración se produce en un momento en que las capitales siguen profundamente divididas sobre el volumen del presupuesto total y cómo financiar el fondo de casi 2 billones de euros.  La mayor parte del gasto de la UE se financia mediante contribuciones nacionales directas, mientras que las contribuciones indirectas, conocidas como «recursos propios», también ayudan a financiar el presupuesto.

Bruselas propuso el pasado mes de julio cinco nuevas fuentes de ingresos, entre las que se incluyen impuestos sobre el tabaco, los residuos electrónicos y las empresas, así como ingresos vinculados a la tarificación del carbono y a las emisiones de gases de efecto invernadero.

Poco consenso entre las capitales

Sin embargo, hasta ahora hay poco consenso entre las capitales sobre estas propuestas. Mientras que Francia afirma que no firmará ningún acuerdo sin nuevos impuestos, otros países, como Suecia y Austria, se muestran más escépticos al respecto.

Polonia e Italia se oponen firmemente al impuesto relacionado con las emisiones de gases de efecto invernadero, y Alemania —junto con muchos otros países— se muestra rotundamente en contra de un impuesto de sociedades

En su carta de invitación previa a la cumbre, António Costa, presidente del Consejo, había instado a las capitales a avanzar en esta cuestión, advirtiendo de que, de lo contrario, podría no ser viable alcanzar un acuerdo a finales de año. 

Angelo Di Mambro ha colaborado en la elaboración de esta noticia

(Editado por adm, bw/Euractiv.com y Luis de Zubiaurre Wagner/Euractiv.com/es)