Sánchez esquiva las críticas por el acuerdo con Huawei a pesar de las advertencias de Bruselas y Washington

Zapatero, como supuesto mentor político del presidente, habría presionado para que se implantara la red 5G de Huawei en España, a pesar del mandato de la Comisión Europea para que los países de la UE eliminen progresivamente esos equipos por riesgo de espionaje.

Euractiv
El logotipo del gigante tecnológico chino Huawei en la feria de comunicaciones móviles Mobile World Congress (MWC) en Barcelona, España, 4 de marzo de 2025.
El logotipo del gigante tecnológico chino Huawei en la feria de comunicaciones móviles Mobile World Congress (MWC) en Barcelona, España, 4 de marzo de 2025. [(Foto de Wolf von Dewitz/Picture Alliance)]

Bruselas/Madrid (Euractiv.com/.es)- El Gobierno no quiere hacer comentarios sobre las recientes críticas acerca del polémico contrato adjudicado por el Ministerio del Interior al gigante tecnológico chino Huawei, después de que tanto funcionarios de la Unión Europea (UE) como de Estados Unidos expresaran su preocupación.

Mientras Pedro Sánchez se prepara para partir hacia su retiro veraniego en Lanzarote, otro escándalo ha saltado a los titulares que el jefe del Ejecutivo no parece dispuesto a abordar: el contrato de 12 millones de euros del Gobierno con la compañía tecnológica Huawei para el almacenamiento de escuchas telefónicas judiciales.

El acuerdo, que fue destapado a principios de este mes, ha provocado duras críticas en Madrid y ha hecho saltar las alarmas en Bruselas y Washington por los potenciales riesgos para la seguridad nacional, y europea, relacionados con los vínculos de Huawei con Pekín.

A pesar de la creciente presión tanto a nivel nacional como internacional, Sánchez no ha hecho ninguna mención a la polémica durante su comparecencia ante los medios el lunes, para presentar un balance del trabajo realizado, ni el Ejecutivo de coalición del PSOE y Sumar ha hecho comentarios.

Mientras tanto, fuentes de la Comisión Europea consultadas por Euractiv se han referido al contrato como a un «asunto nacional», aunque destacaron que la empresa china «genera riesgos potencialmente elevados» en infraestructuras esenciales como la red 5G.

Tal como adelantó el Financial Times, esa advertencia silenciosa se produjo cuando Bruselas instó a los Estados miembros de la UE a eliminar gradualmente al proveedor chino en favor de alternativas de europeas más fiables.

Washington también ha tomado cartas en el asunto, y destacados legisladores de los comités de inteligencia del Senado y la Cámara de Representantes han pedido que se revise el intercambio de inteligencia con España, por temor a que se filtren secretos al Partido Comunista Chino.

La polémica sobre el contrato se produce en un momento delicado para Sánchez, acosado por varios presuntos casos de corrupción de su entorno cercano.

Por otro lado, el contrato con Huawei ha puesto bajo el foco internacional los vínculos inusualmente estrechos de España con China, mientras la UE endurece su  relación con Pekín, a quien califica de «rival sistémico.»

Mala prensa

Por si la polémica no fuera ya suficientemente intensa, una reunión entre el presidente de la Generalitat, Salvador Illa (PSC/PSOE), y ejecutivos de Huawei el pasado domingo en Pekín -aunque calificada de «institucional» y sin relación con el contrato- ha enturbiado las aguas.

El Ministerio español del Interior, que defendió la compra alegando que no existen riesgos para la seguridad y que la licitación pública se adjudicó de forma independiente, reafirmó su postura.

«La contratación de sistemas de almacenamiento de Huawei no comporta ningún riesgo para la seguridad. La contratación cumple con los niveles requeridos en el Esquema Nacional de Seguridad por autoridades de certificación independientes,» afirmó este martes el equipo de comunicación de ese Ministerio.

La Secretaría de Estado de Comunicación no respondió a las peticiones de comentarios de Euractiv. 

«Todos los productos de Huawei disponibles en el mercado español cumplen plenamente las leyes y reglamentos locales, así como los criterios y normas de admisión de productos aplicables,» aseguró a Euractiv un portavoz de Huawei Europa.

En relación con las inquietudes sobre la seguridad del almacenamiento de grabaciones con fines judiciales, el portavoz reiteró que «toda la información almacenada en hardware pertenece y está a disposición exclusiva del cliente.»

Los lazos entre España y China, a examen

La decisión de firmar el acuerdo provocó duras críticas de la oposición.

El líder del Partido Popular (PP/EPP), Alberto Núñez Feijóo, acusó a Sánchez de comprometer la seguridad nacional y cuestionó la influencia del ex presidente socialista José Luis Rodríguez Zapatero, figura clave en la estrecha relación de Madrid con Pekín.

Zapatero, como supuesto mentor político del presidente, habría presionado para que se implantara la red 5G de Huawei en España, a pesar del mandato de la Comisión Europea para que los países de la UE eliminen progresivamente esos equipos por riesgo de espionaje.

Sus críticos le acusan de haber impulsado la abstención de España en una votación el pasado octubre, cuando la UE aprobó varias medidas arancelarias contra los vehículos eléctricos fabricados en China.

Medios como Vozpópuli, también han destacado la conexión de Zapatero con Pekín a través del Gate Center -un think tank conocido por promover los intereses chinos en España-, del que consta como presidente del consejo asesor.

Sus múltiples viajes a China para promover las relaciones diplomáticas y comerciales han causado perplejidad entre políticos y diplomáticos que consideran a Zapatero un abanderado de los intereses de China en el Gobierno de Sánchez.

Los rompecabezas de Huawei en Bruselas

Mientras algunos gobiernos -entre ellos España y Hungría- siguen colaborando con Huawei, otros como Suecia o Francia han acelerado los esfuerzos para eliminar progresivamente los equipos chinos de sus redes móviles, al considerarlos un posible mecanismo para facilitar el  espionaje estatal chino, una afirmación que Huawei niega rotundamente. 

Además, el gigante tecnológico chino es investigado en varios Estados miembros de la UE, el último de ellos Bélgica, cuyas autoridades iniciaron una profunda investigación en el caso de presunta corrupción y soborno a funcionarios europeos. 

Según información exclusiva de la red Euractiv, los investigadores analizan si la actividad de «lobby» de la empresa china en Bruselas podría haber involucrado sobornos a algunos funcionarios.

Hasta la fecha, Huawei no ha sido acusada de ningún delito y niega haber dado instrucciones a sus empleados para infringir la ley.

Desde que se inició la investigación, se ha prohibido a Huawei reunirse con miembros del Parlamento Europeo y de la Comisión Europea.

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(Editado por Euractiv.com e Inés Fernández-Pontes y Fernando Heller/Euractiv.es)