Suecia saca su cara menos amable con los migrantes: les invita a marcharse

EUROEFE EURACTIV
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Estocolmo (Euractiv)/(EuroEFE).- Suecia saca su cara menos amable: revisará su legislación para impulsar el retorno “voluntario” de los migrantes que residen en su territorio a sus países de origen, según ha anunciado la ministra de Migración, Maria Malmer Stenergard, ante el tajante rechazo de la oposición a la medida, que considera es una muestra más de la gran influencia que tiene la extrema derecha en el ejecutivo de Estocolmo.

Stenergard aseguró este miércoles que se ha encargado a la Dirección General de Migración (Migrationsverket) que revise de qué manera puede Suecia impulsar el retorno “voluntario” de los migrantes.

«El retorno (de los migrantes) ha sido un área mal gestionada en la política sueca, y la Junta Sueca de Migración no se ha centrado en ella. Queremos un cambio en este ámbito», declaró Stenergard al periódico Dagens Nyheter.

El gobierno sueco centra su foco de actuación en los grandes grupos de migrantes que han llegado a Suecia en las últimas décadas y que, según Stenergard, no han conseguido integrarse en la sociedad del país escandinavo.

En 2021, el 20% de la población sueca (dos millones de personas) nació en el extranjero, y el 33% de la población sueca tiene al menos un progenitor nacido en el extranjero, según la Oficina Sueca de Estadística.

CAMPAÑA INFORMATIVA PARA QUE REGRESEN

«Las personas que residen en Suecia y quieren regresar a sus países de origen deben recibir información sobre las posibilidades de retorno y la ayuda y el apoyo que pueden obtener», según aseguró el gobierno en un comunicado de prensa a principios de esta semana.

Sin embargo, para la oposición socialdemócrata -en el poder desde 2008 hasta 2022- el debate en torno al retorno voluntario es una clara señal de la influencia del partido de extrema derecha Demócratas de Suecia (SD) en el ejecutivo sueco.

«Es obvio que aunque el partido de derechas -los Demócratas Suecos (SD)- no tenga un escaño en el gobierno, es el SD el que manda. El gobierno sueco se ha vuelto completamente adicto a los extremistas de derechas», ha asegurado a EURACTIV la eurodiputada socialdemócrata Carina Ohlsson.

Los Demócratas Suecos no forman parte formalmente del gobierno sueco, pero ofrecieron su apoyo necesario a la coalición gobernante de centro-derecha -Moderados, Demócrata-Cristianos y Liberales- a cambio de aplicar su política de inmigración de línea dura.

«¿Por qué quiere el gobierno sueco devolver a la gente a sus países de origen?», se preguntó Ohlsson. «Estas personas tienen buenas razones para quedarse y necesitan protección en Suecia; de lo contrario, no habrían recibido una solicitud de asilo aceptada en primer lugar».

«La influencia del SD es más que evidente aquí», añadió.

ALEGRÍA DEL PARTIDO DEMOCRATAS SUECOS

Por su parte, los Demócratas Suecos no ocultan su satisfacción por el anuncio del  gobierno.

Ludvig Aspling, portavoz de migración del SD, asegura que se trata de un tema cercano al corazón de los Demócratas Suecos. Sin embargo, subraya que la política de retorno no debe ser obligatoria, y sólo se producirá voluntariamente si son necesarias, y con el apoyo de incentivos económicos.

«Esto podría traducirse en, por ejemplo, pagar para que los niños vayan a la escuela. Depende mucho de las condiciones de los distintos países», subrayó Aspling.

No obstante, los más críticos han señalado que las grandes inversiones las políticas de retorno voluntario corren el riesgo de ser una carga costosa para los contribuyentes suecos y que aún no se ha presentado un plan claro.

INCENTIVOS ECONÓMICOS

«Por ahora, sólo hemos visto palabras por parte del gobierno sueco y ninguna acción real. Seguimos esperando propuestas concretas en línea con el cambio de paradigma al que siempre se refieren», comenta  Ohlsson, al tiempo que añade que esta medida es «otra declaración populista que no se basa en la realidad».

El gobierno sueco hará en breve un estudio sobre cómo estimular el retorno voluntario mediante incentivos económicos y otras medidas de apoyo.

En los últimos diez años, sólo 46 personas han recibido ayudas económicas para abandonar Suecia, según las estadísticas de la Agencia de Migración.

El mes pasado, el gobierno sueco dejó claras sus intenciones en materia de inmigración tras lanzar la campaña «No vengas aquí (Kom inte)», para disuadir a los inmigrantes de venir al país escandinavo:

La campaña incluía comunicaciones dirigidas a redacciones y agencias de noticias extranjeras, así como a embajadas extranjeras en Suecia.

«Este gobierno fue elegido, entre otras cosas, con el mandato de crear un cambio de paradigma en la política migratoria. Esto requiere muchos cambios importantes», dijo en su momento Stenergard.

Contactada por EURACTIV, la Comisión Europea no estaba disponible para hacer comentarios al cierre de este artículo.

Editado por F.Heller