La Izquierda quiere la independencia estratégica de la UE desde una "perspectiva socialista"

Tras las elecciones del domingo y el nuevo equilibrio parlamentario, La Izquierda puede tener un papel clave para definir el panorama del nuevo Bundestag

Euractiv
La Izquierda apuesta por la independencia estratégica de Estados Unidos
La Izquierda apuesta por la independencia estratégica de Estados Unidos [Fotografía de Hendrik Schmidt/picture alliance via Getty Images]

Berlín (Euractiv.de/.es) – La Izquierda desafió todos los pronósticos y tras las elecciones del domingo logró volver al Bundestag, al obtener el 8,8% de los votos. Ahora, el partido tiene la posibilidad de marcar una agenda pacifista y más «verde».

En 2021, el partido estuvo por debajo del umbral mínimo del 5% necesario para entrar al Bundestag, y se mantuvo en el Parlamento sólo a través de mandatos directos. El 2,7% obtenido en las elecciones europeas de junio del año pasado pareció confirmar su declive político.

La ruptura con la facción de la Alianza Sahra Wagenknecht (BSW), de la izquierda radical, en enero de 2024 pareció un duro golpe a un partido que llegó a ser la tercera fuerza parlamentaria de 2013 a 2017.

Tras la ruptura, estuvo varias semanas con un 3% de respaldo.

Sin embargo, a medida que se acercaban las elecciones del domingo, La Izquierda repuntó. Pero, ¿cómo lo consiguieron? En la noche electoral, Euractiv.de entrevistó a Martin Schirdewan, copresidente del grupo de La Izquierda en el Parlamento Europeo.

Aunque el colíder del partido, Jan van Aken, declaró que para su formación «estar en el gobierno no es un fin en sí mismo», el nuevo equilibrio en el Parlamento alemán -tras la victoria de la conservadora CDU (PPE)- coloca ahora a La Izquierda en una posición de responsabilidad que quizá no había previsto, con entre otros retos, redefinir una política pacifista de izquierdas frente a los desafíos globales.

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¿Cómo explica usted, personalmente y como partido, el éxito electoral de La Izquierda?

Por supuesto, mucha gente ha contribuido a este fantástico resultado electoral, y han influido varios factores clave. Hemos llevado a cabo una campaña extraordinaria, hemos contado con excelentes cabezas de lista, hemos ejecutado una magnífica estrategia en las redes sociales y hemos sido testigos de una auténtica movilización antifascista en el seno del movimiento y de la sociedad. Este movimiento nos ha fortalecido.

También está relacionado con el hecho de que, tras la ruptura con Wagenknecht, recuperamos la claridad ideológica. Ese era esencialmente el nudo gordiano que había que cortar. Ahora está claro que todos estos factores han contribuido al regreso de un partido socialista y antifascista fuerte al Bundestag.

Gran parte de este éxito puede atribuirse también al colapso de lo que se conoce como el «cortafuegos«. Es probable que los socialdemócratas (SPD) y los Verdes hayan perdido votos en favor de La Izquierda. ¿Puede sacar provecho de ello?

(…)Hemos dicho que queremos un cambio, y eso es lo que nos importa: seguir configurando la política con nuestro programa: luchar por un tope a los alquileres, por (precios) de los alimentos asequibles.

Ahora luchamos por mayorías de izquierdas en la sociedad y, por supuesto, utilizamos nuestra voz antifascista para contrarrestar el vuelco a la derecha. Queremos ofrecer una alternativa a la gente que rechaza esa tendencia. Creo que hemos conseguido transmitir a la gente que somos la fuerza antifascista de la sociedad, y por eso hemos surgido con tanto vigor en estas elecciones.

La izquierda no equipara necesariamente el cambio con estar en el poder. ¿Cómo pretende su partido lograr el cambio desde su posición reforzada?

El objetivo es lograr un cambio duradero en el equilibrio de poder dentro de la sociedad. Ya lo hemos conseguido antes, por ejemplo, con la introducción del salario mínimo, que era nuestra reivindicación, y que finalmente obtuvo un apoyo mayoritario.

Los sindicatos asumieron y apoyaron esa reivindicación y, finalmente, otros partidos tuvieron que apoyarla también. Seguiremos actuando así, aprovechando el cambio social y la evolución de la opinión pública para impulsar nuestras reivindicaciones políticas. Soy muy optimista y creo que conseguiremos algunas victorias realmente significativas para los ciudadanos de este país.

Mirando a Europa y a la UE, ¿qué espera conseguir ahora La Izquierda y qué planes tiene?

Está muy claro que este resultado electoral envía una señal a la izquierda europea, mostrando que estamos de vuelta, como partido de izquierdas en la economía más fuerte y más grande de la Unión Europea. Es un mensaje crucial para la izquierda europea en su conjunto. Demuestra que estamos preparados para participar y liderar esos combates y debates sociales, y que contamos con el respaldo de la opinión pública.

Creo que, a la luz de los cambios geopolíticos a los que estamos asistiendo -con (Donald) Trump y los ataques (que ha lanzado) él y su, yo los llamaría soldadesca tecnofascista, incluidos (Elon) Musk y otros-, tenemos que decir con claridad que la UE debe avanzar hacia la independencia estratégica. Eso es especialmente importante en sectores clave desde una perspectiva socialista: salud, sostenibilidad y transporte. Tenemos que lograr la independencia en investigación y desarrollo, incluida la Inteligencia Artificial (IA) y la infraestructura digital, así como en agricultura.

La última cuestión es cómo podemos establecer la independencia de la UE en materia de seguridad. Y aquí, como se señala en nuestro programa, tenemos que garantizar la capacidad defensiva. Sin embargo, eso se tiene que definir desde una perspectiva socialista, lo que significa que no debe centrarse únicamente en el armamento o en una escalada, sino en la diplomacia, para contrarrestar a Trump, China y Putin. Eso es crucial.

Teniendo en cuenta los recientes comentarios de Trump sobre Zelenski y el papel crucial de la UE en la seguridad de Ucrania, si el nuevo gobierno propone un nuevo fondo especial (para defensa) pero necesita una mayoría de dos tercios, ¿se opondría La Izquierda? ¿Cómo se posiciona el partido en términos de realpolitik respecto al apoyo militar a Ucrania?

Tenemos una posición clara de solidaridad con Ucrania. Para nosotros es fundamental que se respete y aplique el derecho internacional. Es una guerra ilegal de agresión por parte de Rusia, y eso, en última instancia, es la clave para poner fin a la guerra: Rusia debe entrar en razón a través de la presión política, diplomática y económica internacional. El cambio de política de Trump plantea cuestiones totalmente nuevas para todos.

Desde un punto de vista socialista, nuestra respuesta debe seguir siendo de solidaridad con el país atacado y la población civil que sufre esta guerra. Nuestra solidaridad implica principalmente ayuda humanitaria, abogar por el alivio de la deuda de Ucrania y evitar la venta de los activos del país, que Trump está tratando de imponer ahora a (Volodimir) Zelenski. Nuestra solidaridad se centra en defender el derecho internacional y apoyar al pueblo de Ucrania en este nuevo contexto mundial.

Entonces, ¿significa eso entregas de armas como parte del apoyo solidario, sí o no?

En cuanto a la entrega de armas nuestro partido tiene una postura clara: ver con ojos críticos y rechazar el suministro de armas a zonas de guerra y crisis. Sigo considerando que es la postura correcta. Pero, por supuesto, también tendremos que debatir estas cuestiones en el futuro, y dentro del partido, de hecho, hay un debate plural sobre el asunto – también hay posiciones diferentes.

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[Editado por Martina Monti/Euractiv.com y Fernando Heller/Euractiv.es]