El paquete ómnibus de Bruselas rebaja los requisitos "verdes" para impulsar la competitividad
El nuevo paquete de propuestas legislativas apunta a dar a las empresas europeas una ventaja competitiva frente a Estados Unidos o China
Bruselas (Euractiv.com/.es) – En un intento por impulsar la maltrecha competitividad en el bloque comunitario, la Comisión Europea está dispuesta a rebajar los requisitos de información medioambiental, según se desprende de su nuevo paquete de propuestas legislativas presentado este miércoles en Bruselas.
El pasado mes de septiembre, el expresidente del Banco Central Europeo (BCE) Mario Draghi presentó un informe demoledor en el que advertía de que la falta de crecimiento de la productividad en Europa plantea un «reto existencial».
Si la UE no cambia de rumbo, no será «un líder en nuevas tecnologías, un faro de responsabilidad climática y un actor independiente en la escena mundial», escribió Draghi.
Para «simplificar» la normativa de la UE, Bruselas ha propuesto varios cambios en la legislación comunitaria relativos a la información medioambiental, con la esperanza de dar a las empresas europeas una ventaja competitiva.
Los recortes normativos están incluidos en un paquete global, más amplio, bautizado «ómnibus».
Aunque la ONG ecologista WWF rechazó el plan de Bruselas calificándolo de «ómnibus desregulador de Von der Leyen», el Vicepresidente Ejecutivo de la Comisión y Comisario de Economía, Valdis Dombrovskis, subrayó este miércoles que la «agenda de simplificación significa desregulación».
El alto funcionario enmarcó las propuestas presentadas este miércoles en el contexto de unas relaciones transatlánticas cada vez más frágiles. «Esta semana hemos visto cómo un socio estratégico de larga data votaba en contra de una resolución de la ONU que condenaba la agresión de Rusia contra Ucrania. Debemos tratar estos acontecimientos como un llamamiento a la acción», subrayó.
¿Qué incluye el paquete?
El paquete de propuestas legislativas se refiere a cinco ámbitos diferentes:
- la Directiva sobre la diligencia debida en materia de sostenibilidad empresarial (DSDSE)
- Directiva sobre informes de sostenibilidad corporativa (CSRD)
- Mecanismo de Ajuste en la Frontera del Carbono (CBAM)
- la taxonomía de la UE
- InvestEU
Directiva sobre la diligencia debida en materia de sostenibilidad empresarial
La Directiva sobre la diligencia debida en materia de sostenibilidad de las empresas, concebida inicialmente como un instrumento para exigir responsabilidades a las empresas por violaciones del medio ambiente y los derechos humanos, se ha reducido, en respuesta al rechazo del sector.
Ahora se ha suprimido el requisito de romper las relaciones comerciales cuando persistan tales violaciones, junto con una herramienta fundamental para prevenir posibles abusos.
La propuesta revisada también amplía los plazos de cumplimiento y reduce significativamente la carga informativa. Las empresas volverán a evaluar los riesgos cada cinco años en lugar de anualmente, una medida diseñada para aliviar las preocupaciones de las empresas sobre la excesiva burocracia.
Un funcionario de la UE subrayó este miércoles que la idea central se mantiene, pero «el foco principal de la diligencia debida se centrará ahora en los socios comerciales directos, en lugar de en toda la cadena de suministro».
No obstante, los críticos advierten de que, sin una supervisión rigurosa, los abusos contra los derechos humanos y el medio ambiente pueden persistir en fases posteriores de la cadena de suministro.
Directiva sobre informes de sostenibilidad de las empresas
La Directiva sobre informes de sostenibilidad empresarial, introducida para aumentar la transparencia de las empresas en materia de impacto medioambiental y social, también se va a flexibilizar..
El marco revisado elimina de su ámbito de aplicación al 80% de las empresas, limitando las obligaciones de información a las empresas con más de 1.000 empleados.
Según fuentes de la UE, el objetivo es «evitar que la elaboración de informes de sostenibilidad se convierta en una carga excesiva, sobre todo para las PYME que carecen de capacidad para cumplir con unos requisitos de datos exhaustivos«.
Aunque esa medida alivia la presión sobre las empresas, suscita preocupación por la menor transparencia de los esfuerzos de sostenibilidad.
Los inversores y los organismos de control pueden tener dificultades para evaluar el impacto climático de una empresa si una gran parte del ecosistema empresarial queda exenta de informar.
Bruselas también quiere eliminar las normas de información sectoriales y adoptar una norma voluntaria para las PYME, que establece los límites de la cantidad de información que las empresas más pequeñas están legalmente obligadas a revelar.
Taxonomía dela UE
En cuanto a las finanzas sostenibles, la Comisión reducirá el alcance de la taxonomía de la UE para alinearla con el umbral establecido en la DSFC, limitando las obligaciones de información a las empresas con más de 1.000 empleados.
Además está previsto un gran recorte del volumen de datos que deben comunicarse, con una reducción prometida de las plantillas de información en un 70%.
Se introducirá un nuevo «principio de materialidad» «que permitirá a las empresas no tener que informar sobre el tipo de negocio que se considere no material», según explicó este miércoles un funcionario comunitario.
Según la Comisaria de Servicios Financieros, Maria Luís Albuquerque, eso debería permitir a las empresas «centrar sus esfuerzos en evaluar las actividades que realmente importan».
Por último, los criterios de «no causar daños significativos» (DNSH) para los productos químicos se simplificarán como primer paso antes de una revisión y simplificación en profundidad de todos los criterios DNSH para finales de 2025.
Mecanismo de ajuste en la frontera del carbono
El primer arancel de la UE sobre las emisiones de CO2, el Mecanismo de Ajuste en la Frontera del Carbono, también conocido como CBAM, se mantendrá prácticamente intacto.
Criticado por cubrir todas las importaciones de hierro, acero, cemento y fertilizantes superiores a 150 euros, pasará a un límite de masa total de 50 toneladas al año para todas las mercancías, lo que seguirá cubriendo el 99% de las emisiones pero eximirá al 90% de las empresas.
En su lugar, se simplificarán los informes CBAM para el 10% de empresas que siguen afectadas: Los valores de CO2 asociados a las mercancías serán más fáciles de cambiar, no habrá que comprar certificados en 2026 y los informes podrán subcontratarse a especialistas en importación de confianza.
InvestEU
Bruselas confía en canalizar más dinero hacia proyectos innovadores aprovechando los rendimientos de inversiones anteriores y los fondos no utilizados de instrumentos financieros más antiguos.
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[Editado por Martina Monti/Euractiv.com y Fernando Heller/Euractiv.es]