El ministro del Interior español niega injerencias en las investigaciones por corrupción que afectan al PSOE
En el centro de la supuesta conspiración se encuentran Santos Cerdán, exsecretario de Organización del PSOE —actualmente investigado por corrupción en un caso independiente— y otra exmilitante regional socialista, Leire Díez.
MADRID –Fernando Grande-Marlaska, ministro del Interior español, ha negado cualquier tipo de injerencia política en la investigación policial de élite sobre los escándalos de corrupción que están sacudiendo al Partido Socialista, actualmente en el poder en España.
En declaraciones realizadas el jueves en Luxemburgo, antes de una reunión de la UE, Marlaska insistió en que no tenía conocimiento de la supuesta injerencia de altos mandos de la Guardia Civil en la unidad de investigación de este cuerpo, conocida como UCO.
«No he tenido conocimiento de ninguna injerencia de ese tipo y, si lo hubiera tenido, no la habría tolerado. Lo que sí sé, y lo repito, es la total integridad de la directora de la Guardia Civil», añadió.
La UCO se ha encargado de importantes investigaciones por corrupción en el entorno de Pedro Sánchez, sus aliados políticos y su círculo más cercano, incluidos su esposa y su hermano.
La semana pasada, sus agentes registraron la sede del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) en Madrid, en el último golpe a un partido ya de por sí asediado que lucha por contener los crecientes escándalos de corrupción.
«Una trama destinada a socavar los procedimientos judiciales que afectan a este partido»
La operación, ordenada por el máximo tribunal penal de España, puso en el punto de mira una investigación judicial secreta de varios meses de duración sobre lo que un juez describió como «una trama destinada a socavar los procedimientos judiciales que afectan a este partido en el poder».
En el centro de la supuesta conspiración se encuentran Santos Cerdán, figura destacada del PSOE y aliado de Sánchez —actualmente investigado por corrupción en el sector de las obras públicas en un caso independiente— y otra exfuncionaria regional socialista, Leire Díez, quien presuntamente buscó información comprometedora sobre jueces, fiscales y agentes de la UCO que investigaban el círculo más cercano al presidente del Gobierno.
La publicación de extractos del llamado «caso Leire Díez» por parte de los medios locales reveló que Díez se había reunido al menos tres veces con la jefa de la Guardia Civil, Mercedes González, una militante del PSOE nombrada directamente por Marlaska, para presionar a favor de una investigación interna en el cuerpo militarizado contra sus propios agentes.
La semana pasada, durante las redadas, agentes de la UCO también entraron en una de las propias sedes de la Guardia Civil para incautarse de expedientes disciplinarios aparentemente abiertos contra otros agentes que investigaban al PSOE.
Orden a los agentes de la UCO para que«se pusieran de perfil» y fueran menos «proactivos»
Según las actas judiciales, otro alto cargo de la Guardia Civil designado políticamente ordenó a los agentes de la UCO que«se pusieran de perfil»y fueran menos «proactivos», sobre todo al gestionar casos de corrupción política de gran repercusión, especialmente la investigación judicial en curso sobre el hermano del presidente del Gobierno, David Sánchez.
El hermano del primer ministro se enfrenta ahora a un juicio junto con un dirigente regional del PSOE en Extremadura por cargos que incluyen tráfico de influencias.
«Las fuerzas y cuerpos de seguridad, Policía y Guardia Civil, investigan con total libertad, como no puede ser de otra manera», concluyó Marlaska.
(Editado por bw/Euractiv.com y Luis de Zubiaurre Wagner/Euractiv.com/es)