La gastronomía tradicional europea se convierte en una mina de oro para el turismo mundial

Ya sea champán o turrón de Jijona, los turistas se vuelcan con los alimentos protegidos de la UE

Euractiv
Una imagen de la Champaña (norte de Francia) el 24/07/2018. La región organiza visitas guiadas privadas por los viñedos en coches eléctricos y en bicicleta, para promover el enoturismo.
Una imagen de la Champaña (norte de Francia) el 24/07/2018. La región organiza visitas guiadas privadas por los viñedos en coches eléctricos y en bicicleta, para promover el enoturismo.

Bruselas (Euractiv.com/.es) – Los alimentos tradicionales europeos con Indicación Geográfica (IG), como el champán o la mortadela de Bolonia, atraen cada año a millones de visitantes a las regiones productoras, según un nuevo informe del sector sobre ese régimen comunitario con creciente influencia también fuera de las fronteras de la Unión Europea (UE).

Los lugares de producción y los campos agrícolas vinculados a Indicaciones Geográficas (IG) recibieron una media de 32,5 millones de turistas al año durante la pasada década, según explicó un representante de oriGIn, una alianza de productores y asociaciones que promueven la protección de las IG en todo el mundo, en un acto celebrado el miércoles de esta semana en Bruselas con motivo de la presentación de su informe.

Las etiquetas de Indicación Geográfica (IG), como la DOP (Denominación de Origen Protegida) y la IGP (Indicación Geográfica Protegida), certifican el vínculo entre alimentos específicos y los territorios tradicionalmente asociados a su producción.

https://euractiv.com/es/section/health-consumers/news/eu-food-industry-downplays-study-linking-ultra-processed-foods-with-early-death/

«El turismo con IG es y puede ser más en el futuro un modelo de desarrollo beneficioso para el territorio», asegura el presidente de oriGIn, Ricardo Deserti, al tiempo que añade que debe ser una prioridad a medio plazo.

«Basándose en una encuesta realizada a 28 asociaciones de IG de 17 países de distintos continentes, el informe concluye que el 86% de los encuestados ha registrado un aumento del número de visitantes en los últimos años.

Mientras que la mitad de los visitantes procedían del mismo país, el 28% venía de otro continente.

Este auge del turismo también ha estimulado la inversión en infraestructuras locales.

Casi el 80% de los encuestados asegura que ha tenido un impacto positivo en el desarrollo de instalaciones relacionadas con el turismo, entre ellos museos dedicados a alimentos protegidos, sendas temáticas e instalaciones de hostelería locales.

Según oriGIn, el valor global de las indicaciones geográficas fue de 75 000 millones de euros en 2024.

https://euractiv.com/es/section/agriculture-food/news/losing-its-green-whos-to-blame-for-frances-organic-retreat/

La alimentación como otro “poder blando” de Europa

Pero el impacto del sistema europeo de indicaciones geográficas va mucho más allá de sus fronteras.

Raimondo Serra, alto funcionario de la Dirección General de Agricultura de la Comisión (DG AGRI), recuerda un reciente viaje a Japón en el que descubrió cómo el té protegido Uji Matcha, que está ganando adeptos en Europa, sostiene la economía de un pueblo cercano a Kioto.

«Entre 50.000 y 60.000 turistas al día van a Uji, un pueblo de 20.000 habitantes, a comprar la IG – Uji Matcha», explica Serra.

En ese sentido, recuerda «lo difícil» que fue explicar el concepto de IG a los negociadores japoneses al comienzo de las negociaciones comerciales entre la UE y Japón en 2013.

En los últimos años, el sistema de protección de los productos tradicionales de la UE se ha convertido en una herramienta diplomática y un reclamo en las negociaciones comerciales, además de contribuir a garantizar el reconocimiento mutuo de los productos tradicionales de la UE en los mercados de ultramar y ofrecer protección recíproca a los productos de fuera del bloque comunitario.

Sin embargo, Serra admite los problemas que plantea conseguir que algunos socios comerciales reconozcan las IG de la UE.

«En la mayoría de los casos, negociamos con países que ya han adoptado los objetivos de las IG; a veces es más difícil, como con Australia», subraya.

Durante las negociaciones comerciales entre la UE y Australia, la propuesta europea de ampliar la protección de las IG a 400 nombres de productos fue uno de los principales escollos.

https://euractiv.com/es/section/agriculture-food/news/bug-burgers-dont-work-so-insect-industry-pivots-to-animal-feed/

Para Canberra, aceptar estas condiciones supondría renunciar al derecho a producir aceitunas, «feta» o «kalamata» fabricadas en Australia, muy populares en el mercado nacional.

En cambio, la cooperación con China ha avanzado sin problemas.

En su intervención en el acto, Pan Feng, Vicepresidente de la Asociación China-Europa para la Cooperación Técnica y Económica (CEATEC), aseguró que el acuerdo sobre IG se ha convertido en un pilar fundamental de la cooperación económica y comercial entre China y la UE.

Pekín y Bruselas firmaron en 2020 un acuerdo para proteger 100 indicaciones geográficas de la UE en China y 100 indicaciones geográficas chinas en la UE, el primer acuerdo comercial significativo entre ambas partes.

No obstante, las IG de la UE no han sido inmunes a los roces geopolíticos con China.

Las bebidas espirituosas francesas, entre ellas el coñac, se han visto amenazadas recientemente por una investigación antidumping de Pekín, en aparente represalia por la decisión de Bruselas de imponer aranceles a los vehículos eléctricos chinos.

China ha retrasado la imposición de aranceles hasta julio, en un contexto de gran incertidumbre comercial mundial azuzada por el segundo mandato del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

https://euractiv.com/es/section/agriculture-food/news/germanys-obsession-with-white-gold-is-getting-a-lot-more-expensive/

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(Editado por ADM/DE/Euractiv.com y Fernando Heller/Euractiv.es)