El choque entre Italia y la CPI debilita la estrategia migratoria de Meloni

La liberación se produjo sin previo aviso ni consulta a la Corte Penal Internacional.

Euractiv
El conflicto entre Italia y la CPI siembra dudas sobre la «guerra contra los traficantes» de Meloni
El conflicto entre Italia y la CPI siembra dudas sobre la "guerra contra los traficantes" de Meloni [ EPA-EFE/RICCARDO ANTIMIANI]

Roma/Bruselas (Euractiv.com/.es) – La liberación por Italia del «señor de la guerra» libio Ossama al-Masri, acusado por la Corte Penal Internacional (CPI), ha provocado la  airada reacción de la oposición y de la sociedad civil, que acusan a la primera ministra, Giorgia Meloni, de actuar de manera hipócrita, tras haberse comprometido a defender el Estado de derecho y luchar contra la trata de seres humanos en todo el mundo.

El pasado fin de semana, el libio Ossama al-Masri, sobre quien pesa una orden de detención de la CPI por crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad cometidos en la prisión libia de Mitiga desde 2015, fue detenido por las autoridades italianas en Turín.

Tras una orden del Tribunal de Apelación de Roma, fue puesto en libertad y devuelto a Libia en un avión operado por los servicios secretos italianos.

Según informan varios medios italianos, se cree que Al-Masri estuvo vinculado a la influyente Fuerza Especial de Disuasión militar y, como parte de su empleo en la policía judicial libia, supervisó un centro de detención de migrantes en Trípoli.

«Meloni declaró la guerra a los traficantes de personas de todo el mundo, pero detuvieron a uno y acabaron enviándolo de vuelta a casa. Una situación muy poco clara», se lamentó este jueves la Secretaria General del Partido Demócrata, Elly Schlein (S&D).

El partido de Schlein también pidió explicaciones a Meloni en el Parlamento.

«Italia, que afirma querer perseguir a los traficantes ‘por todo el planeta’, estaba acogiendo discretamente a un criminal internacional», afirmó por su parte la ONG Sea Watch.

Financiación de la «máquina de abusos»

Las ONG de derechos humanos han expresado su preocupación por la situación, y han recordado los fuertes vínculos en la cuestión migratoria entre Italia con Libia.

En 2017, Italia y Libia firmaron un memorando de entendimiento sobre migración para abordar cuestiones como el «refuerzo de la seguridad fronteriza entre el Estado de Libia y la República de Italia», así como la inmigración ilegal, la trata de seres humanos y el contrabando.

El acuerdo, que se renueva cada tres años, ha sido muy criticado por las reiteradas denuncias de abusos contra los derechos humanos en Libia y por los guardacostas libios, que reciben financiación de Italia en el marco de ese acuerdo.

Al-Masri «formaba parte de la máquina de abusos que alimentan los acuerdos con Italia y Europa», asegura Sea Watch.

«Algunos hemos sufrido torturas en la prisión de Mitiga y hemos sido testigos de cómo muchachos inocentes morían ante nuestros ojos», señaló un comunicado de la ONG RefugeesinLibya, que protege a refugiados y solicitantes de asilo que viven en Libia y han sido agredidos violentamente.

«Dado que algunos de nosotros también somos testigos ante la Corte Penal Internacional, y dada la total impunidad de la que gozan los grandes traficantes de personas en Italia, tememos por nuestras vidas y por las de aquellos que tuvieron el valor de denunciar», advirtió  la ONG.

La CPI quiere reforzar la cooperación

La llegada de Al-Masri a Libia quedó extensamente documentada en las redes sociales, y circularon vídeos en los que se le veía regresar a Trípoli, donde fue recibido en el aeropuerto de Mitiga por simpatizantes que celebraban su liberación.

Sin embargo, su liberación se produjo sin previo aviso ni consulta con el tribunal con sede en La Haya, informó  la CPI en un comunicado el miércoles.

En su declaración sobre la situación, la CPI aseguró  que está «buscando» y que «aún no ha obtenido» confirmación de las autoridades italianas sobre las medidas que se han tomado. La CPI pidió además a todos sus miembros (quienes reconocen su jurisdicción) que «cooperen plenamente en sus investigaciones y acciones penales»

El ministro del Interior italiano, Matteo Piantedosi, informará sobre el caso al Parlamento italiano la próxima semana.

///

[Editado por DE/Euractiv.com y Fernando Heller/Euractiv.es]