Los países de la UE se muestran divididos ante el nuevo aumento del número de visados rusos
Los datos han provocado tensiones en las reuniones a puerta cerrada de los diplomáticos de la UE. Casi tres cuartas partes de todas las solicitudes de visado presentadas por ciudadanos rusos correspondieron a Francia, Italia y España.
Los rusos viajan cada vez más a Europa para pasar sus vacaciones, a pesar de que la UE ha impuesto a Moscú algunas de las sanciones más duras del mundo a raíz de la guerra en Ucrania.
Las cifras confidenciales, a las que ha tenido acceso Euractiv y que circulan entre los Gobiernos nacionales, muestran que la expedición de visados Schengen a ciudadanos rusos aumentó en 2025, lo que pone de manifiesto la brecha entre la retórica política europea sobre el aislamiento del Kremlin y el continuo interés por el turismo ruso en algunas partes de la Unión.
Los datos también reflejan en general una división geográfica entre países alejados del flanco oriental de Europa —Francia, Italia y España—, que se sienten menos amenazados por Rusia y llevan mucho tiempo acogiendo con agrado la inversión procedente de allí, y naciones como Polonia y los Estados bálticos, que consideran la guerra como una lucha por la existencia.
Según las cifras, los ciudadanos rusos presentaron más de 670.000 solicitudes de visados Schengen en 2025, lo que supone un aumento de casi el 8 % con respecto a 2024. Los países de la UE expidieron más de 620.000 visados, un 10,2 % más.
Más de 477 000 visados de turismo para rusos
Se concedieron más de 477 000 visados de turismo a ciudadanos rusos, lo que supuso aproximadamente el 77 % de todos los visados expedidos en 2025. Las visitas a familiares y amigos representaron la segunda categoría más importante, seguidas de los viajes de negocios.
Francia, Italia y España concentraron casi tres cuartas partes de todas las solicitudes de visado presentadas por ciudadanos rusos. París no solo ha expedido el mayor número de visados, sino que también ha registrado el mayor aumento en la concesión de visados a ciudadanos rusos, con un incremento de más del 23 % en 2025 en comparación con 2024.
Según datos oficiales de 2019, en Francia residen más de 56.000 rusos, de los cuales un número considerable vive en la Costa Azul, al sureste del país.
La región, donde los rusos llevan mucho tiempo estableciendo vínculos y comprando propiedades entre las lujosas costas de Antibes y Mónaco, es también donde las autoridades locales han congelado más de 50 propiedades vinculadas a entidades y personas sancionadas en relación con la guerra en Ucrania.
Polémica en torno al pabellón ruso en la Bienal de Venecia
La expedición de visados a ciudadanos rusos también ha adquirido una dimensión política en Italia, en medio de la reciente polémica en torno al pabellón ruso en la Bienal de Venecia.
Informes sobre comunicaciones internas han revelado que algunas organizaciones han intentado eludir las sanciones de la UE mediante modelos de participación indirecta para invitar a artistas rusos. El episodio ha suscitado el escrutinio de Bruselas, que desde entonces ha decidido revocar los fondos destinados a la Bienal.
Las autoridades italianas, francesas y españolas no respondieron a la solicitud de comentarios de Euractiv.
La Comisión comunicó a Euractiv que en 2022 se aconsejó a los gobiernos nacionales que restaran prioridad a las solicitudes de visado de los rusos y, en algunos casos, que se abstuvieran por completo de expedir visados. La UE también suspendió por completo su acuerdo de visados con Moscú tras la invasión a gran escala de Ucrania.
En 2025, nuevas normas pusieron fin a los visados de entradas múltiples para los ciudadanos rusos, exigiendo una nueva solicitud de visado para cada viaje a la UE con el fin de permitir controles de seguridad más exhaustivos y frecuentes.
La Comisión sostiene que, como resultado, los visados Schengen expedidos a ciudadanos rusos «disminuyeron significativamente, en comparación con el periodo anterior a la guerra de agresión de Rusia contra Ucrania».
Tensiones incómodas
En el centro de la polémica se encuentra el poco conocido Barómetro de Schengen, una herramienta interna de seguimiento de la Comisión que se distribuye entre los países de la UE para supervisar el espacio sin fronteras de Europa.
El documento también contiene cifras sobre el número de visados Schengen que los países de la UE están expidiendo a ciudadanos rusos mientras Moscú continúa su guerra contra Ucrania. En 2025, estas cifras provocaron tensiones entre las capitales de la UE y reavivaron las divisiones sobre la política del bloque respecto a Rusia, más de tres años después de la invasión a gran escala de Ucrania por parte del Kremlin.
Según varios diplomáticos y funcionarios familiarizados con las discusiones, algunas capitales se opusieron enérgicamente cuando los datos sobre la expedición de visados a rusos aparecieron en el barómetro. Francia se mostró especialmente inquieta por la aparición de las cifras en el documento, según afirmaron tres diplomáticos.
Los países bálticos y nórdicos llevan tiempo defendiendo que los rusos no deberían poder disfrutar de viajes de ocio en Europa mientras Moscú continúe su guerra contra Ucrania.
Eliminación de datos sobre visados para rusos
El desacuerdo se hizo patente a principios de este año, cuando los diplomáticos se percataron de que los datos sobre visados rusos habían desaparecido por completo de una edición más reciente de las estadísticas. Varios diplomáticos comentaron a Euractiv que les había sorprendido que una de las secciones más delicadas políticamente del documento hubiera sido simplemente eliminada, y lo señalaron durante los debates.
Funcionarios de la UE explicaron a Euractiv que varias capitales —en particular París— se opusieron a la cuestión políticamente delicada de la expedición de visados a los rusos. Algunos también argumentaron que la disputa refleja un dilema estratégico más amplio: si aislar a los rusos del mundo exterior podría, en última instancia, resultar contraproducente al privarles de experimentar la vida más allá del control del Kremlin.
Tras la suspensión de los datos, las cifras se reincorporaron este mes en un documento técnico independiente distribuido junto con el barómetro original, según afirmaron tres diplomáticos, después de que ocho países de la UE plantearan la cuestión.
La Comisión se negó a confirmar si los Gobiernos nacionales habían ejercido alguna presión sobre el asunto, pero confirmó que había facilitado a los países de la UE un resumen actualizado de los visados expedidos a ciudadanos rusos en abril de este año.
La UE también está debatiendo la prohibición de entrada a los ciudadanos rusos con experiencia de combate en Ucrania, y se espera que se presente una iniciativa al respecto antes de junio.
Miriam Sáenz de Tejada ha colaborado en este reportaje.
(Editado por bw, mm, vc, mk/Euractiv.com y Luis de Zubiaurre Wagner/Euractiv.esvene)