Mujeres y niños europeos, víctimas fáciles de la radicalización en Siria

EUROEFE EURACTIV
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Bruselas/París (Euractiv) / (EuroEFE).- Varios países europeos, entre ellos Francia y España, han intensificado recientemente los esfuerzos de repatriación para traer de vuelta a ciudadanos retenidos en campos yihadistas en Siria, pero como el proceso sigue siendo lento en algunos países, las mujeres y los niños, que viven en los campos en condiciones precarias, corren el riesgo de ser radicalizados.

El pasado 24 de enero, Francia repatrió a 47 mujeres y niños franceses retenidos en campos del noreste de Siria. Francia tiene una de las políticas más duras de Europa a la hora de repatriar familias. En 2019, cuando cayó el Estado Islámico, el país decidió no repatriar a sus nacionales retenidos en campos sirios.

Después, el país siguió una política caso por caso, antes de ser condenado varias veces en 2022, primero por el Comité de los Derechos del Niño y después por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos.

El pasado 16 de enero, el Comité contra la Tortura de la ONU condenó a Francia por no ocuparse de las madres y sus hijos. Las condenas parecen haber dado sus frutos, ya que desde julio pasado cada vez se repatrían grupos más numerosos de mujeres y niños.

El pasado julio, 16 madres y 35 niños fueron repatriados; en octubre, 15 mujeres y 40 niños fueron devueltos a sus países de origen.

Pero «las cosas van despacio», y los criterios de selección para el retorno a Francia siguen siendo «opacos», según explicó a EURACTIV-Francia Simon Foreman, miembro de la Comisión Nacional Consultiva de Derechos Humanos (CNCDH). En opinión del experto, todavía quedan cerca de 100 niños y 50 mujeres franceses sobre el terreno.

En Europa no existe una política común de repatriación, y cada país tiene su propia estrategia. Por ejemplo, en Francia, las madres repatriadas van directamente a la cárcel, mientras que en Bélgica son juzgadas pero no encarceladas.

LA EUROCÁMARA A FAVOR DE LAS REPATRIACIONES DE NIÑOS

Suecia es menos estricta. Aunque permite las devoluciones, sus servicios de inteligencia llevan a cabo una investigación exhaustiva para evaluar los posibles riesgos para la seguridad nacional.

Desde que comenzó la guerra en Siria en 2011, la mayoría de los ciudadanos que se han marchado a luchar al extranjero proceden de Bélgica y Francia. El pasado junio, 16 niños y seis madres belgas fueron repatriados.

En marzo de 2021, el Parlamento Europeo se posicionó a favor de la repatriación de los niños de los campos sirios.

En varios países europeos, entre ellos Francia y Alemania, la opinión pública está a favor de la repatriación de mujeres y niños. Las asociaciones familiares y la sociedad civil hacen regularmente llamamientos a los gobiernos para que aceleren el proceso.

Los hijos de antiguos miembros del EI son «en última instancia sus víctimas (…) y tienen derecho a un futuro mejor lejos de su letal ideología», aseguró recientemente la ministra alemana de Asuntos Exteriores, Annalena Baerbock.

Cuando la vida de los niños está en juego, es necesario tomar medidas por una cuestión de «dignidad y humanidad “, porque «no han pedido nada», subrayó el ministro francés de Justicia, Eric Dupond Morretti, en una comparecencia ante el Senado el pasado octubre.

«Todo el mundo comprendió que había que salvar a estos niños y que era inconcebible separarlos de sus madres», confirmó Ludovic Rivière, abogado francés de una de las familias.

NIÑOS EUROPEOS EN SIRIA

Sin embargo, las familias de los yihadistas siguen retenidas en los campos sirios, especialmente en la localidad de Roj. Los servicios de inteligencia suecos han informado de que de las 300 personas que han abandonado el país desde 2012, solo 150 han sido repatriadas.

Entre quienes permanecen en los campamentos de refugiados, Francia todavía no ha repatriado a 100 niños y 50 mujeres que siguen prisioneros, añadió Rivière.

En Albania, 43 mujeres y niños han sido repatriados desde la primavera de 2022. El ministro del Interior, Bledi Cuci, informó de que Tirana tiene una lista de los ciudadanos que permanecen en esos campamentos, y que seguirán los esfuerzos para repatriarlos.

Alemania, por su parte, ha repatriado a todas las mujeres y niños detenidos en Siria desde noviembre de 2022.

«La intención del gobierno alemán era garantizar que todos los niños alemanes de los campos del noreste de Siria pudieran regresar a Alemania. Lo hemos conseguido», declaró Baerbock a la cadena de televisión estatal ARD.

RIESGO DE RADICALIZACIÓN

Bajo temperaturas extremas, escaso acceso al agua potable y enfermedades, las condiciones de vida en los campamentos son extremadamente precarias, y cada día hay niños que mueren, advirtió Foreman.

En los campos controlados por los kurdos, las mujeres y los niños corren aún más peligro y podrían ser posibles víctimas de la radicalización. Las mujeres radicalizadas tienden a imponer normas estrictas sobre la vida de los demás refugiados del campo y amenazan violentamente a quienes están dispuestos a regresar e inscribirse en las listas de repatriación.

Según un informe de la ONG World Vision de 2022, el 34% de los niños de los campos afirma haber sufrido al menos una forma de violencia, y el 9% aseguró  haber sufrido algún tipo de abuso sexual. Otro 32% se había casado a una edad temprana, el 58% de los niños y el 49 % de las niñas afirmaron que fueron forzados a trabajar.

Según el informe, el 95% de las mujeres aseguró que no pudieron acceder a servicios de salud mental, atención sanitaria o protección; algunas incluso se quitaron la vida, mientras que el 83% de los niños dijeron necesitar espacios seguros y protección.

«Esas mujeres y sus hijos sufren niveles elevados y crónicos de violencia, abandono, abusos verbales, físicos y sexuales, y (se les obliga) a casarse y a trabajar. Los niños corren especial riesgo de ser reclutados por grupos armados y de radicalizarse posteriormente», según señala el informe de la ONG.

Entre las principales recomendaciones de la ONG figuran que los países de origen redoblen sus esfuerzos, y que se agilicen los procesos de repatriación.

«Muchos expertos en seguridad coinciden en que cualquier riesgo para la seguridad puede gestionarse mejor si los que se encuentran en los campos son repatriados a sus países de origen de forma controlada», según explicó a EURACTIV-Francia Christophe Paulussen, experto en derecho internacional del Instituto Asser y del Centro Internacional de Lucha contra el Terrorismo de La Haya.

«Estos niños se encuentran en focos de radicalización a merced de Daesh», advirtió por su parte Foreman.

«Mientras tanto, las repatriaciones parecen acelerarse en Europa, y se plantea ahora el dilema de si hay que devolver (a sus países) a los niños cuyas madres no quieren regresar: ¿hay que llevarlos o no a sus países de origen y hacer padecer a estos niños «las decisiones insensatas de sus madres?», se pregunta Rivière.

Editado por F.Heller