Suecia se prepara para unas elecciones reñidas a medida que la derecha recorta distancias

Los socialdemócratas, liderados por Magdalena Andersson, siguen a la cabeza en las encuestas. Pero la ventaja del 8 % de la oposición se ha esfumado y el resultado está demasiado reñido como para dar un ganador por seguro.

Euractiv
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Magdalena Andersson, líder de los socialdemócratas suecos. [Foto: Nils Petter Nilsson/Getty Images]

Suecia se encamina hacia unas elecciones reñidas e inesperadas este domingo, ya que los progresistas han desperdiciado una ventaja considerable, mientras que el centro-derecha conservador está remontando en el último momento.

Durante la mayor parte de la campaña electoral sueca, el resultado parecía predeterminado.

Los cuatro partidos de la oposición habían mantenido una ventaja abrumadora, que en ocasiones alcanzaba los dos dígitos, mientras que los Liberales —el miembro más pequeño de la coalición de gobierno del primer ministro Ulf Kristersson— parecían destinados a quedar por debajo del umbral del 4 % necesario para tener representación en el Riksdag.

Sin los liberales en el Parlamento, la ecuación política para el bloque de derecha de Kristersson habría sido casi imposible. Esa hipótesis se ha visto desmentida en los últimos días de la campaña.

Una encuesta publicada el miércoles situaba a los liberales en un 5,8 %, frente al 3,3 % registrado poco más de una semana antes.

En agosto, la diferencia entre el bloque de gobierno, conocido como los partidos de Tidö, y la oposición era de alrededor del 8 %, con las fuerzas progresistas claramente en cabeza. En una encuesta publicada el viernes, esa diferencia se ha reducido ahora al 0,4 %, lo que está dentro del margen de error de la encuesta.

«¿Por qué estás tan malhumorada?»

Durante años, los Liberales, que forman parte de Renew Europe en el Parlamento Europeo, estuvieron divididos entre los liberales sociales, que querían aislar a los Demócratas de Suecia de extrema derecha, y un ala comprometida con mantener a los Liberales dentro del Gobierno de centro-derecha de Kristersson.

La líder del partido, Simona Mohamsson, zanjó esa disputa el pasado mes de marzo cuando abandonó la última línea roja del partido y aceptó que los ministros liberales y de los Demócratas de Suecia pudieran formar parte juntos de la coalición, que depende de una estrecha colaboración con los Demócratas de Suecia para mantener su mayoría parlamentaria.

Los socialdemócratas, liderados por Magdalena Andersson, siguen a la cabeza en las encuestas.

Desde la salida de su predecesor —el actual líder de la organización paraguas de los socialistas europeos, Stefan Löfven—, Andersson ha logrado redefinir la postura de su partido sobre la inmigración, adoptando una línea más dura similar a la de su colega socialdemócrata del sur, la primera ministra danesa Mette Frederiksen.

Los socialdemócratas han contado con la popularidad personal de Andersson como uno de sus principales activos electorales, pero parte de ese brillo se ha desvanecido. El periódico sueco Aftonbladet ha documentado la aparición del apodo «Arga Andersson» —«Andersson la enfadada»— en la derecha sueca.

El tema volvió a cobrar protagonismo en la campaña el jueves por la noche, cuando el líder de los Demócratas de Suecia, Jimmie Åkesson, le preguntó repetidamente durante el debate de líderes de TV4: «¿Por qué estás tan malhumorada todo el tiempo?».

Andersson replicó que a las mujeres con carácter se las suele tachar de enfadadas y se les dice que sonrían más. El episodio se convirtió inmediatamente en uno de los fragmentos más reproducidos de la campaña electoral.

La encuesta más reciente sitúa a los socialdemócratas en un 27 %, por debajo del 35 % aproximadamente que tenían a principios de año.

Demasiado tarde

Aunque la diferencia se está reduciendo, los partidos de Tidö llevan años sin alcanzar la mayoría en las encuestas de opinión mientras están en el poder. Y, aunque ahora la marea está cambiando, es posible que el cambio llegue un poco tarde.

La votación anticipada está abierta desde finales de agosto. Hasta el viernes, más de 3 millones de personas ya habían votado. Alrededor de 8 millones de los 10,5 millones de suecos tienen derecho a votar en las elecciones, lo que significa que más de un tercio de los votos se han emitido antes del domingo, día de las elecciones. La participación en las elecciones de 2022 fue del 84 %.

(Editado por bw, vc/Euractiv.com y Luis de Zubiaurre Wagner/Euractiv.com/es)