Volkswagen da la voz de alarma
El fabricante de automóviles alemán está barajando la posibilidad de llevar a cabo una importante reducción de plantilla en medio de la «mayor crisis» de su historia. Blume señaló que no se había tomado ninguna decisión sobre el cierre de plantas.
El director general de Volkswagen, Oliver Blume, advirtió el domingo que el fabricante de automóviles se encontraba en una situación «más que crítica», mientras se preparaba para reunirse con los empleados y defender unos planes de recorte de gastos de gran alcance, en medio de la creciente presión sobre la industria automovilística alemana.
En una entrevista publicada en la intranet de la empresa y enviada a AFP, Oliver Blume afirmó que Volkswagen y el resto de la industria automovilística alemana se enfrentan a «la mayor convulsión de su historia» debido a los vientos en contra a nivel mundial y a la competencia china.
El fabricante de automóviles está barajando un recorte masivo de puestos de trabajo y, en los próximos días, Blume se reunirá con los empleados en la sede central de Volkswagen en Wolfsburgo y en las plantas de Zwickau y Emden para informarles sobre los planes de la empresa.
Blume señaló en la entrevista que no se había tomado ninguna decisión sobre el cierre de plantas, pero reiteró la postura de la empresa de que, en el caso de las fábricas de «Emden, Hannover, Zwickau y Neckarsulm, actualmente no vemos ninguna forma de que sigan siendo rentables en la década de 2030».
Afirmó que la empresa también tenía que hacer frente a un exceso de producción de 500 000 vehículos al año en Europa. El cierre de fábricas siempre sería «la última y más costosa solución», señaló Blume.
Negociaciones con empresas del sector de la defensa
Añadió que, en las plantas donde pudiera cesar la producción de automóviles, Volkswagen estaba explorando otras «soluciones industriales», y señaló que se encontraban en una fase avanzada de negociaciones con empresas del sector de la defensa para el uso de su fábrica de Osnabrück.
En julio, Blume presentó unos planes de ahorro al consejo de supervisión de Volkswagen, pero no se tomó ninguna decisión. Los medios de comunicación alemanes informaron en aquel momento de que el Gobierno del estado de Baja Sajonia —que es uno de los principales accionistas del Grupo Volkswagen y posee el 20 % de los derechos de voto— se negó a dar el visto bueno a los planes.
El grupo ya ha ordenado la supresión de 50.000 puestos de trabajo y Blume afirmó que ya se han alcanzado acuerdos con 37 000 empleados. Blume hizo un llamamiento a los empleados para que aúnen esfuerzos por el bien del gigante automovilístico. «Solo tendremos éxito si todos en la empresa apoyan este plan», afirmó.
La presidenta del sindicato IG Metall criticó duramente el viernes a la dirección y prometió oponerse al cierre de fábricas. «Los trabajadores de Volkswagen ya han tenido que aceptar recortes cuantiosos y dolorosos y ahora reciben otra bofetada», declaró Christiane Benner al semanario Wirtschaftswoche.
(Editado por bw, cs /Euractiv.com y Luis de Zubiaurre Wagner/Euractiv.com/es)