«Comprensión» de algunos socios europeos a la política migratoria de Tusk

Algunos socios de la UE expresaron su “comprensión” por la reciente decisión de Varsovia de suspender temporalmente el derecho de asilo, según aseguró el primer ministro del país, Donald Tusk.

/ EUROEFE EURACTIV
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Varsovia (Euractiv / EuroEFE).- Algunos socios de la UE expresaron su «comprensión» por la reciente decisión de Varsovia de suspender temporalmente el derecho de asilo, según aseguró el primer ministro del país, Donald Tusk, ex presidente del Consejo Europeo.

En el marco del Consejo Europeo de Bruselas, que termina este viernes, Tusk comentó la víspera que varios socios del bloque comunitario le han trasladado su “compresión” ante la polémica medida, que según algunos expertos podría violar las normas internacionales.

La nueva estrategia migratoria de Tusk (PO, PPE), aprobada por el gobierno polaco el martes pasado, generó fuertes roces en el seno de la coalición de gobierno en Varsovia.

La creciente presión migratoria y las medidas adoptadas por los socios del bloque comunitario para endurecer las políticas de acogida a sus países centraron la mayor parte de los debates del primer día de la cumbre de Bruselas.

En el foco del debate está el polémico “modelo” ítalo-albanés para externalizar los flujos migratorios a países de fuera del bloque europeo, un “experimento” que ha comenzado con muy mal pie, y ha sido objeto de duras críticas por numerosas ONG, entre ellas Amnistía Internacional.

Pero lejos de toparse con un muro de resistencia, Tusk comentó que en la primera jornada de la cumbre de Bruselas salió más satisfecho de lo que pensaba inicialmente.

«He conseguido lo que quería conseguir en materia de migración; en primer lugar, comprensión», subrayó el ex presidente del Consejo Europeo.

Tusk matiza sus medidas de mano dura

Por otro lado, Tusk subrayó que no va a suspender los derechos de migración, como informaron inicialmente la mayoría de los medios de comunicación, sino a suspender temporalmente la tramitación de las solicitudes de quienes piden asilo en los lugares por los que se suele cruzar ilegalmente la frontera.

Ninguno de los Estados miembros de la UE se opuso a la medida de Varsovia, comentó, al tiempo que explicó que ello se debe a que todos saben que los regímenes extranjeros, incluidos el bielorruso y el ruso, están involucrados en el tráfico de seres humanos.

«Tengo que decir que fue más fácil (defender la posición polaca) de lo que esperaba», comentó.

La nueva estrategia migratoria impulsada por el gobierno de Tusk establece que si existe riesgo de desestabilización del país por la presión migratoria, Polonia puede suspender temporal y territorialmente el derecho a recibir solicitudes de asilo.

Por otra parte, la estrategia aborda cuestiones como el acceso al mercado laboral, la migración educativa, la integración, la ciudadanía y la repatriación, o el contacto con la diáspora.

Polonia sufre un notable incremento de la presión migratoria sobre todo desde  mediados de 2021. Desde ese año, centenares de personas que intentan cruzar su frontera con Bielorrusia.

Tanto el anterior gobierno conservador del partido Ley y Justicisa PiS (ECR) como la actual coalición de gobierno pro-UE de Tusk (PPE/S&D/Renovar Europa) acusaron a Minsk y Moscú de orquestar la crisis migratoria.

Medidas más audaces

En declaraciones a los medios, otros líderes de la UE expresaron el jueves su comprensión ante el reto migratorio que enfrenta Polonia.

El primer ministro holandés, Dick Schoof, subrayó que las dificultades a las que se enfrenta Varsovia no son un «problema migratorio común», sino el resultado de una guerra híbrida librada por Rusia y Bielorrusia.

Aunque Tusk admitió que no esperaba ningún resultado concreto sobre las medidas de Varsovia durante la primera jornada de la cumbre, comentó que entre los líderes de la UE se notó un «cambio de óptica» sobre el asunto.

El sábado pasado, Tusk anunció que no tenía intención de cumplir el Pacto de Migración y Asilo de la UE, adoptado a principios de año, y que «nadie le obligará» a hacerlo.

Su homólogo belga, Alexander De Croo, consideró que el pacto europeo no resuelve el problema de las devoluciones de migrantes, y se mostró a favor de impulsar un debate en la UE sobre la «dimensión exterior de la migración».

«Tenemos que pensar más allá», subrayó el político belga.

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Editado por Fernando Heller