El absentismo laboral disparado, ¿una de las causas de la recesión en Alemania?

Los alemanes se piden bajas en sus trabajos más de 20 días al año, mucho más que en otros países de la UE

Euractiv
¿Es la pereza una de las causas de la recesión en Alemania?
¿Es la pereza una de las causas de la recesión en Alemania?

Berlín (Euractiv.de/.es) – Con el bajo crecimiento de la productividad en Alemania lastrando los resultados de la mayor economía europea, los líderes empresariales han hecho sonar las alarmaa por las relativamente pocas horas semanales registradas por los trabajadores y el creciente número de días de baja por enfermedad.

Los alemanes tienen fama de ser un pueblo muy trabajador, pero en cuestión de horas de trabajo semanales se sitúan muy por debajo de sus homólogos europeos.

Con la economía del país estancada, con dos años consecutivos de declive, tanto los líderes empresariales como los políticos conservadores (CDU/CSU/PPE) citan cada vez más la actitud de los ciudadanos -a veces de cierta desidia- con su trabajo como una de las causas de la mala situación  económica.

Los alemanes faltan al trabajo más de 20 días al año de media, mucho más que los trabajadores de otros países de la UE.

Esta situación motivó a Oliver Bäte, Consejero Delegado de la aseguradora Allianz, a presentar una propuesta un tanto radical.

Tras calificar a Alemania de «campeona mundial en días de baja por enfermedad«, Bäte propuso en una entrevista con el periódico Handelsblatt que se redujera el salario de los empleados durante el primer día de baja por enfermedad, siguiendo un modelo similar en Suecia y otros países europeos.

Esa norma se suprimió en Alemania en los años setenta.

Desde 1994, los empresarios están obligados a cubrir la totalidad de los costes laborales de los empleados de baja por enfermedad durante un máximo de 6 semanas.

Según estipulan los contratos de trabajo más habituales en el país, los trabajadores sólo tienen que presentar un justificante médico para ausencias superiores a tres días laborables.

Pero los días de baja por enfermedad de los empleados alemanes han aumentado drásticamente en los últimos años.

La aseguradora de salud pública DAK señaló en un reciente informe un aumento del 40% de las bajas por enfermedad entre 2021 a 2022, aunque es una cifra no totalmente contrastada.

Según DAK, el repentino aumento de la bajas se debe, en gran medida, a un efecto estadístico que afecta a un cambio en la gestión de los ficheros ya que los médicos ya envían digitalmente los certificados de enfermedad directamente a las aseguradoras de salud.

Antes, esa tarea recaía en los propios trabajadores, que no siempre avisaban a su aseguradora.

Sin embargo, eso puede explicar sólo en parte el elevado número de bajas por enfermedad, según explica a Euractiv Michael Fuhlrott, abogado laboralista que representa a empresarios y directivos. «Ya detectamos un aumento en laños previos», comenta.

La tasa de enfermedad superior a la media en Alemania, en comparación con el resto de Europa, es un «hecho», afirmó Fuhlrott.

«Por supuesto, esto supone una carga global para la economía», señala.

Sin ese incremento de las bajas por enfermedad, la economía alemana podría haber crecido en torno a un 0,5% en 2023, en lugar de contraerse un 0,3%, según estimó el año pasado un estudio de la asociación de la industria farmacéutica Vfa.

El desempleo se ha mantenido relativamente bajo teniendo en cuenta la debilidad de la economía, aunque se ha incrementado levemente hasta alcanzar el 6,4% en enero, según cifras preliminares de la Agencia Federal de Empleo del país.

Horas de trabajo por debajo de la media de la UE

El tema del elevado absentismo laboral no es nuevo. En 2024 surgió un debate sobre la jornada laboral media de los alemanes, que con 34 horas semanales se sitúa muy por debajo de la mayoría de sus homólogos europeos, entre ellos Francia (36), Italia (36) y Polonia (39).

Jens Spahn, vicepresidente del grupo CDU/CSU en el Parlamento alemán, comparó a Alemania con un «parque temático», citando estadísticas según las cuales los alemanes trabajaban de media unas 300 horas menos al año que sus vecinos suizos.

Rainer Dulger, presidente de la principal patronal del país, la BDA, afirmó que el concepto de conciliación de la vida laboral y familiar se ha «exagerado».

Esas declaraciones han provocado una dura reacción por parte de los sindicatos y del Partido Socialdemócrata del Canciller, Olaf Scholz (SPD/S&D), una formación que durante mucho tiempo defiende su condición de abanderado de los trabajadores. Y ahora con más motivo, pues se acercan las elecciones nacionales, el día 23 de este mes.

«Quienes acusan a los trabajadores que se dan de baja por enfermedad de ser unos vagos tienen una visión distorsionada del mundo laboral de este país», declaró la semana pasada el ministro de Trabajo, Hubertus Heil (SPD), al medio Redaktionsnetzwerk Deutschland.

«Bajo mi responsabilidad, ni con el SPD, se limitará el subsidio de enfermedad», agregó.

La CDU/CSU, que lidera las encuestas nacionales, ha prometido recuperar el crecimiento económico mediante «una agenda para los trabajadores» en caso de ganar las elecciones de febrero.

El programa prevé incentivos fiscales para animar a los trabajadores a hacer horas extraordinarias, y promete que «el trabajo duro debe volver a dar sus frutos».

Pero incluso con un probable cambio de gobierno en Berlín, parece poco probable que Alemania aplique un recorte salarial al estilo sueco desde el primer día de baja por enfermedad, dijo Fuhlrott.

Desde el punto de vista estrictamente legal, un cambio sería posible en poco espacio de tiempo.

Sin embargo, «el Derecho laboral es algo muy político, por lo que es muy difícil imaginar la introducción de cambios que reduzcan derechos establecidos de los trabajadores», agrega

Los liberales del FDP, ex socios del gobierno de Scholz, propusieron una bonificación libre de impuestos de hasta 3.000 euros para los trabajadores que no cojan ninguna baja por enfermedad, argumentando que eso sería mejor que un «castigo de facto» de la enfermedad mediante el recorte salarial.

«La tasa de bajas por enfermedad en Alemania es demasiado elevada», comentó el vicejefe del grupo parlamentario del FDP, Konstantin Kuhle, aunque advirtió contra la sospecha generalizada de creer que los trabajadores alemanes son vagos o no están motivados para acudir a sus puestos de trabajo.

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(Editado por Euractiv.com y Fernando Heller/Euractiv.es)