Los socios de la UE quieren reducir su elevada factura por las vacunas
Bruselas / Varsovia (Euractiv) / (EuroEFE).- La Comisión Europea ha comenzado a renegociar con los productores de vacunas contra la COVID-19 para modificar las condiciones de los contratos acordados previamente. Se trata de una reacción de Bruselas ante la creciente presión de los Estados miembros, que no quieren pagar por entregas de vacunas que ya no necesitan.
Polonia, por ejemplo, lleva desde 2022 intentando renegociar su acuerdo con el gigante farmacéutico Pfizer, alegando una menor necesidad de vacunas y el gasto que suponen, algo que el país ya no puede permitirse, pues debe atender a otros gastos elevados, entre ellos la acogida de los refugiados ucranianos que huyen de la guerra.
When enough people in a population are immune to an infectious disease, it is unlikely to spread around. This is known as #HerdImmunity.
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— ECDC (@ECDC_EU) March 27, 2023
A principios de este mes, la Comisión Europea dio luz verde a Polonia para renegociar de forma individual el acuerdo con Pfizer. Es el primer socio de la UE que recibe autorización para ello, según informan medios de comunicación locales.
Las conversaciones entre Polonia, Pfizer y la Comisión llevan en marcha desde el 12 de abril de 2022, «debido a la situación extrema que supone la invasión rusa de Ucrania y sus consecuencias sociales y económicas para el país», comentó una fuente del Ministerio de Salud de Polonia a EURACTIV.pl.
«Polonia participa en los contratos de vacunas (…), al igual que otros Estados miembros, y tiene derecho a negociar con el productor (de vacunas) sobre la base del principio de libertad contractual», comentaron fuentes del ministerio.
«La Comisión Europea ha subrayado muchas veces que los Estados miembros son parte de los contratos; en consecuencia, Polonia ejerce sus derechos y participa en el diálogo bilateral para llegar a un acuerdo con el productor», añadió la fuente ministerial.
Aunque las conversaciones comenzaron hace casi un año, todavía no se ha llegado a ningún acuerdo concreto.
LOS SOCIOS PIDEN A BRUSELAS RENEGOCIAR CON LAS FARMACÉUTICAS
Pero Polonia no es el único país de la UE que tiene un exceso de vacunas. Otros socios del bloque han presionado al ejecutivo de Bruselas para que renegocie los contratos con los gigantes farmacéuticos.
A principios de este mes, Bulgaria, Polonia, Lituania y Hungría exigieron a la Comisión que renegociara las condiciones de suministro de las vacunas COVID-19 fabricadas por Pfizer. Los ministros de Sanidad de los cuatro países presentaron una petición conjunta durante una reunión del Consejo de la UE celebrada el pasado 14 de marzo.
«La Comisión (Europea) debería buscar oportunidades para seguir negociando con Pfizer, en especial sobre los “pagos por no entrega”, la reducción del número de dosis contratadas, o tomar ella misma la iniciativa y comprar vacunas sobrantes a los Estados miembros para donarlas a las regiones necesitadas», aseguraron los ministros en una declaración conjunta.
Italia, por ejemplo, debería recibir 61,1 millones de dosis en el marco del acuerdo de la UE. Es probable que las dosis no utilizadas asciendan a 173 millones, incluidas las almacenadas actualmente. Todo ello costará probablemente a Roma cerca de 3.000 millones de euros.
El ministro italiano de Sanidad, Orazio Schillaci, ha pedido a Bruselas que renegocie los contratos con los proveedores de vacunas contra la COVID-19.
Para evitar la repetición de errores y el despilfarro de miles de millones de dinero público, Schillaci pidió «volver a la compra de vacunas a escala nacional».
El despilfarro de vacunas «sería difícil de entender por nuestra opinión pública; de hecho, se correría el riesgo –paradójico- de generar un sentimiento de desafección hacia las futuras campañas de vacunación», afirmó el ministro italiano.
PROBLEMAS CON LAS RESERVAS DE DOSIS
El ministro de Sanidad alemán, Karl Lauterbach, anunció a mediados de diciembre pasado que no se necesitarán 160 millones de dosis de vacunas ya encargadas para 2023 y 2024, ya que la demanda es menor de la prevista y muchas aún están en “stock”. Añadió que el gobierno está en negociaciones con Bruselas para obtener permiso para cancelar o reducir los pedidos.
«Las reservas nacionales de vacunas para la COVID-19 son elevadas, mientras que la necesidad de vacunas ha disminuido», declaró en diciembre un portavoz del ministerio a la emisora pública ARD. El ministerio «está en conversaciones con la Comisión Europea y los productores de vacunas para ajustar los contratos», añadieron. Desde entonces, no ha habido ninguna actualización sobre el estado de estas negociaciones.
El ministro austríaco de Sanidad, Johannes Rauch, pidió recientemente a la Comisión que aumente «significativamente» la presión sobre los fabricantes de vacunas. Estas empresas obtuvieron «muy, muy buenos beneficios de la pandemia, y ahora que la situación es mejor», hay que encontrar una solución distinta, dijo Rauch a la prensa antes de la reunión de la semana pasada de los ministros de Sanidad de la UE.
Austria es partidaria de una solución negociada en lugar de rescindir unilateralmente los contratos, pero «está claramente a favor de aumentar la presión», agregó Rauch. Hay que encontrar soluciones «aceptables para los contribuyentes», añadió.
En España, el Ministerio de Sanidad y las comunidades autónomas ya han destruido más de 6 millones de dosis de COVID-19 debido a que han caducado.
Francia, por su parte, reiteró su apoyo a la Comisión y al actual sistema de adquisición conjunta de vacunas COVID-19.
«Apoyamos el trabajo de la Comisión Europea en el contexto de estas negociaciones, en las que Francia es parte interesada.
Francia apoya la adquisición conjunta de vacunas, y ésta ha sido nuestra línea desde el principio», declaró una fuente del ministerio de Sanidad francés a EURACTIV.fr.
CAMBIAR LAS CLAÚSULAS DE LOS CONTRATOS
Las negociaciones con las empresas farmacéuticas sobre la entrega de dosis son responsabilidad del denominado «Equipo conjunto de negociación», formado por la Comisión y varios representantes de los Estados miembros, según explicó un portavoz de Bruselas a EURACTIV.pl.
Este equipo informa a una Junta Directiva, formada por representantes de todos los Estados miembros y de la Comisión, explicó.
«Los debates sobre el acuerdo preliminar alcanzado entre el equipo de negociación conjunta y la empresa están en curso con los Estados miembros en la Junta Directiva», comentó la fuente, quien no quiso proporcionar más información sobre las conversaciones en curso.
«Las vacunas contra la COVID-19 han salvado millones de vidas y han ayudado a mitigar el impacto de la pandemia en nuestros sistemas sanitarios y en nuestras economías. Siguen siendo nuestra mejor póliza de seguro en caso de que surjan nuevas variantes y para proteger a nuestros ciudadanos vulnerables», declaró recientemente la Comisaria de Salud y Seguridad Alimentaria, Stella Kyriakides.
«Sin embargo, la situación epidemiológica ha mejorado, afortunadamente, y ahora estamos trabajando con las empresas para encontrar soluciones que permitan adaptar mejor el suministro de vacunas a las necesidades de los Estados miembros. Es importante que sigamos trabajando juntos, a través del orgbnismo de dirección, para encontrar una solución común que beneficie a todos los Estados miembros», añadió.
Editado por F.Heller