Los trabajadores se manifiestan contra la precariedad en los contratos públicos de la UE
Mientras Irlanda toma la iniciativa en las negociaciones sobre la contratación pública de la UE, los sindicatos presionan para que se refuerce la protección de los derechos de los trabajadores.
Los trabajadores con salarios bajos instan a Irlanda a que aproveche su mandato al frente de la presidencia rotatoria del Consejo de la UE para evitar que los contratos públicos, por valor de miles de millones, provoquen una bajada de los salarios y un deterioro de las condiciones laborales.
El personal de limpieza, el de restauración y otros trabajadores cuyos empleos suelen depender de las licitaciones públicas se manifestarán este miércoles en Dublín, coincidiendo con el inicio de las negociaciones de Irlanda en la UE sobre la revisión de las normas de contratación pública en septiembre.
Los sindicatos están presionando al Gobierno irlandés para que garantice que en la reforma final se incluyan disposiciones de protección más sólidas para los trabajadores. «Esta es una oportunidad para que los líderes de la UE marquen una diferencia real en las vidas de los trabajadores en medio de una crisis galopante del coste de la vida», afirmó Oliver Roethig, secretario regional del sindicato UNI Europa.
Lo que está en juego es si los fondos públicos deben seguir destinándose principalmente al licitador más barato, o si las empresas que aspiran a contratos respaldados por el Estado también deben demostrar que ofrecen salarios dignos y negociación colectiva.
Normas sociales más sólidas y mayor protección medioambiental
Según la legislación vigente de la UE en materia de contratación pública, se anima a los gobiernos a tener en cuenta el valor global de una oferta, y no solo el precio más bajo. Esto significa que pueden elegir una empresa que pueda ser ligeramente más cara si ofrece mejor calidad, normas sociales más sólidas o una mayor protección medioambiental.
Sin embargo, Roethig declaró a Euractiv que la ley «no ha logrado sus objetivos. Nuestra investigación muestra que, en toda la UE, más de la mitad de todas las licitaciones siguen adjudicándose basándose únicamente en el precio más bajo». Para la Comisión, las condiciones laborales del personal que ejecuta un contrato público pueden considerarse un factor relevante en dicho contrato, según ha declarado un portavoz.
En París se está celebrando una manifestación paralela dirigida contra los responsables franceses implicados en la reforma, especialmente contra Stéphane Séjourné, el comisario europeo encargado del expediente.
Hasta ahora, gran parte del debate sobre la contratación pública en el país y en otros Estados miembros se ha centrado en las disposiciones de Buy European o en normas más estrictas en sectores estratégicos para reducir la dependencia de los proveedores extranjeros y apoyar a la industria europea.
¿En qué condiciones se producen los bienes?
Sin embargo, los sindicatos, los académicos, los grupos de la sociedad civil y los propios empresarios están tratando de ampliar el debate, alegando que Europa no solo debería preguntarse de dónde proceden los bienes y servicios, sino también en qué condiciones se producen.
«La Comisión reconoce el importante papel de la negociación colectiva y los convenios colectivos a la hora de promover condiciones de trabajo justas», declaró el portavoz a Euractiv, «respetando plenamente la diversidad de los sistemas nacionales y la autonomía de los interlocutores sociales».
Un informe del organismo de control financiero de la UE también reveló que las normas actuales, de hecho, reducían la competencia. «Los buenos empresarios con convenios colectivos dejaron de presentarse a las licitaciones públicas, ya que no pueden competir en esta carrera hacia el abismo», añadió Roethig.
Tanto el Parlamento Europeo, que deberá aprobar las normas revisadas de la Comisión, como el Comité Económico y Social Europeo han pedido que las normas de contratación pública respeten los convenios colectivos y excluyan a las empresas que violen los derechos de los trabajadores.
(Editado por bw/Euractiv.com y Luis de Zubiaurre Wagner/Euractiv.com/es)