El futuro de las pensiones, clave en el último "round" electoral de Scholz
El SPD de Scholz enfrenta a Ucrania con los jubilados en su última campaña electoral
Berlín (Euractiv.de/.es) – A un mes de las elecciones generales, los socialdemócratas alemanes del SPD (S&/D), del canciller Olaf Scholz, luchan por resucitar, y los líderes del partido se desesperan.
«No podemos dar a Ucrania (ayuda financiera y militar) nada que tengamos que quitar a nuestros pensionistas o a las autoridades locales«, declaró la semana pasada a un periódico alemán el Secretario General del SPD, Matthias Miersch, que está supervisando la campaña de su partido, y encendiendo la polémica.
Lo que chocó más de las declaraciones de Miersch fue que Scholz no ha perdido ocasión en los últimos meses de presumir de que Alemania ha sido, con diferencia, el mayor donante de ayuda militar a Ucrania en Europa.
Unser Generalsekretär Matthias Miersch: „Hier würde sich eine schwarz-blaue Zusammenarbeit anbahnen, vor der wir immer gewarnt haben.“ https://t.co/sMfU2IulaO
— SPD Parteivorstand 🇪🇺 (@spdde) January 24, 2025
Miersch, en una entrevista cuidadosamente preparada, dejó claro que ese compromiso no es inamovible, con Trump o sin Trump.
Política de pensiones
Para entender por qué, basta con mirar la pirámide demográfica alemana.
Con más del 40% de los votantes con derecho a voto de 60 años o más, frente al 34% de hace doce años, las elecciones alemanas son en gran medida una carrera para ganarse a los mayores. Son un grupo con una gran prioridad: las pensiones.
Con la espalda contra la pared, los socialdemócratas han recurrido al alarmismo sobre las pensiones como estrategia electoral, acusando a sus rivales cristiano-demócratas de la CDU/CSU -con un 30% de apoyo en las encuestas, frente al 15% del SPD- de planear recortes de las pensiones, mientras se presentan como defensores de los mayores.
Durante su discurso de aceptación de la candidatura de su partido, a principios de este mes, Scholz advirtió, sin aportar pruebas, de «amargos recortes» en la sanidad y las pensiones, dos temas candentes para los jubilados.
Wenn die gesetzliche Garantie des Rentenniveaus nicht verlängert wird, dann sinkt das Rentenniveau. @OlafScholz: „Das ist faktisch eine Rentenkürzung – weil die Löhne dann stärker steigen als die Renten. Das ist der „Politikwechsel für Deutschland“, von dem die CDU ständig redet.… pic.twitter.com/2mqic7qxCN
— SPD Parteivorstand 🇪🇺 (@spdde) January 11, 2025
La CDU, el partido del favorito para ganar los comicios, Friederich Merz, se apresuró a negar que existan planes de recorte, en parte porque su victoria -o derrota- depende de los votantes mayores, tanto como el SPD.
Los pensionistas, y los que se jubilarán pronto, no sólo son un grupo de votantes cada vez mayor, sino también el último bastión de los Volksparteien tradicionales de Alemania -el SPD, de centro-izquierda, y la CDU, de centro-derecha-, cuyos votantes promedio tienen una edad por lo general elevada.
No es casualidad que los principales candidatos de ambos partidos, Scholz, de 66 años, y Friedrich Merz, de 69, estén a punto de jubilarse.
„What is the best recipe for dealing with the far right? The simple answer on that is resolve the problems which are seen by the people.“ ™ #WEF25 pic.twitter.com/d0CrrO03Bc
— Friedrich Merz (@_FriedrichMerz) January 21, 2025
En las últimas elecciones de 2021, los democristianos y el SPD obtuvieron un resultado combinado del 73% de los votantes de 70 años o más, mientras que sólo alcanzaron un 25% combinado entre los votantes jóvenes de 18 a 24 años.
Una pesada herencia para los jóvenes: 500.000 millones de euros
Scholz quiere fijar el nivel de las pensiones estatales en el 48% de los ingresos medios, un nivel que muchos analistas consideran insostenible si Alemania no retrasa su edad oficial de jubilación, actualmente en 67 años.
Aunque el recorte nominal de las pensiones está prohibido por ley en Alemania, Scholz advierte de que, en términos «reales», es decir, ajustadas al poder adquisitivo, las pensiones podrían bajar si no se aprueba su reforma. Sin esa reforma, la garantía legal terminará en julio de 2025.
Pero el plan de Scholz tiene un precio enorme, sobre todo para las generaciones jóvenes.
Hasta 2045, la estabilización del nivel de las pensiones supondría unos costes adicionales de 500.000 millones de euros, según el Tribunal de Cuentas.
Dado el creciente número de pensionistas, mientras que la población activa que cotiza al sistema se estancará, los trabajadores y empresarios asumirán la mayor parte de este coste mediante el aumento de las cotizaciones, además de las ya crecientes cotizaciones al seguro público de enfermedad.
Eso supondría «importantes cargas adicionales para los trabajadores y mayores costes laborales para las empresas», advierte el Tribunal de Cuentas.
No se debate la prórroga de una segunda garantía legal, que también expira este año, y que limita las cotizaciones a la pensión a un máximo del 20% de los ingresos brutos.
Además, la propuesta de Scholz supondría un aumento de los costes para el presupuesto federal.
En la actualidad, cada año se transfieren más de 110.000 millones de euros del presupuesto federal al sistema de pensiones, que ya no puede financiarse únicamente con las cotizaciones.
Con el plan de Scholz, esas transferencias de recursos aumentarían aún más, a pesar de las enormes necesidades de gasto del país, entre ellas inversiones en sus deterioradas infraestructuras o el aumento del gasto en defensa.
No es de extrañar, pues, que la gente pierda la confianza en el sistema.
La colíder del SPD, Saskia Esken, fue recientemente objeto de las risas del público de una tertulia televisiva cuando negó la afirmación de un periodista de que el sistema de pensiones se hace cada vez más inasequible.
Probablemente era en momentos como éste en los que pensaba Clemens Fuest, director del influyente Instituto de análisis económico Ifo, cuando advirtió la semana pasada que los políticos alemanes parecen tener «miedo del votante» y no están dispuestos a debatir con transparencia sobre los problemas económicos del país.
#Hörempfehlung 👂🎧
Hören Sie rein in den #Podcast von #WeekInEurope mit unserem Präsidenten @FuestClemens. Thema: Wie kann Deutschland den wirtschaftlichen Abwärtstrend stoppen? ➡️ https://t.co/gygja0nmWX https://t.co/eaHl64fHMi— ifo Institut (@ifo_Institut) January 24, 2025
El centro-derecha rehúye el debate
Incluso los democristianos conservadores de la CDU, a quienes gusta presentarse como honestos, que dicen las verdades difíciles, rehúyen los grandes debates sobre las pensiones.
Aunque se opone a la propuesta de Scholz de fijar por ley el umbral de las pensiones, el centro-derecha espera lograr, no obstante, «un nivel de pensiones estable garantizado por el crecimiento económico».
Aunque la CDU ha abogado en anteriores ocasiones por acoplar la edad de jubilación a la creciente esperanza de vida, no han hecho más comentarios recientemente sobre el espinoso tema.
Cuando se les pregunta cómo hacer frente a los problemas financieros del presupuesto federal, los democristianos prefieren hablar de los subsidios de desempleo – reformados por el último gobierno – en lugar de las pensiones.
Pero el coste de las prestaciones de desempleo para el gobierno federal es inferior a la cuarta parte de la subvención anual al sistema de pensiones, y ni siquiera unos recortes drásticos bastarían para financiar la lista de deseos de la CDU/CSU, entre ellos recortes del impuesto de sociedades o un mayor gasto en defensa.
Sin embargo, en comparación con los 21 millones de pensionistas, los cinco millones de parados parecen un objetivo más fácil, con un riesgo menor de perder un electorado básico.
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(Editado por Euractiv.com y Fernando Heller/Euractiv.es)