Merz intenta formar una (mini) "Gran Coalición"

El resultado de las elecciones del domingo deja pocas opciones para la formación de un gobierno estable y de centro

Euractiv
Merz intenta formar una (mini) Gran Coalición
Merz intenta formar una (mini) Gran Coalición [Christoph Soeder/picture alliance via Getty Images]

Berlín (Euractiv.de/.es) – Pocas horas después de su victoria en las elecciones del domingo, el líder de la conservadora CDU (PPE), Friedrich Merz, no perdió el tiempo y se puso manos a la obra para intentar cerrar un acuerdo de “mini (gran) coalición” con los socialdemócratas del SPD.

El acuerdo entre dos de los grandes partidos tradicionales del país podría abrir la puerta a un aumento notable del presupuesto de Defensa, incluso antes de que ambas fuerzas rubriquen formalmente el pacto de gobierno.

Tal como estaba previsto, Merz abrió la ronda de contactos en primer lugar con el SPD del canciller en funciones, Olaf Scholz, que llevó el pasado domingo a su partido a los peores resultados electorales en un siglo de su formación.

«Vamos a mantener conversaciones [con el SPD] en los próximos días», comentó  este lunes Merz en rueda de prensa en la sede de la CDU en Berlín, al tiempo que entre los temas prioritarios de su agenda mencionó la política exterior y de seguridad, la gestión de la inmigración y el impulso a la industria alemana.

Merz sondeó ese mismo día a Lars Klingbeil, colíder del SPD, y añadió que también hablaría con Scholz para coordinarse durante la transición.

Klingbeil, convertido en la nueva cara del partido tras el anuncio de Scholz de su retirada de la escena política tras el varapalo del domingo, tomó distancias de un posible acuerdo, que supeditó a ciertas condiciones.

El resultado de las elecciones del domingo deja pocas opciones para la formación de un gobierno estable y de centro.

La cosecha de escaños de los partidos de centro-izquierda y centro-derecha se redujo en un tercio en comparación con las últimas elecciones de 2021.

Una coalición de los Verdes y la CDU no alcanza la mayoría, mientras que los liberales Demócratas Libres (FDP) no superaron el umbral del 5% necesario para entrar al Parlamento.

El bloque de centroderecha sí tendría mayoría si se aliara con la formación de ultraderecha Alternativa para Alemania (AfD), que subió en escaños y fue segunda en los comicios, pero Merz descartó el domingo una cooperación con la fuerza “ultra”.

La pérdida de escaños de los partidos de centro es un problema serio para Merz si quiere cumplir su promesa –formulada en la noche electoral- de reforzar el presupuesto de defensa e impulsar la “independencia” de Europa del paraguas de protección estadounidense en el marco de la OTAN.

La inversión que se necesitaría para lograrlo choca con los límites de las estrictas normas constitucionales de endeudamiento de Alemania (el “freno de la deuda”).

Exclusivamente para alcanzar el objetivo de gasto del 2% fijado por la OTAN, se necesitarían 95.000 millones de euros anuales a partir de 2028, según estimaciones del Instituto de análisis económico Ifo de Múnich: casi el doble del actual presupuesto de defensa.

Para alcanzar el objetivo del 3% se necesitarían 140.000 millones de euros.

Pero para cambiar la Constitución se necesita una mayoría de dos tercios en el Parlamento alemán, que los partidos centristas CDU/CSU, SPD y Verdes no lograron alcanzar por un estrecho margen.

Las viejas reglas están cambiando

Con la presión del calendario, Berlín se apresuró este lunes a evitar atar las manos del nuevo gobierno antes de su toma de posesión, lo que podría dar paso a una rara y controvertida medida.

Los Verdes sugirieron convocar una reunión extraordinaria del Bundestag en los próximos 30 días, mientras el Parlamento sigue oficialmente en sesión dentro de los límites de su composición anterior, para permitir nuevas inversiones en deuda y defensa. Tanto Merz como Scholz se mostraron receptivos a la propuesta.

Una opción sería acordar la reforma del «freno a la deuda», un límite constitucional al déficit, que aumentaría el margen fiscal, también para defensa.

El freno de la deuda, aprobado en 2009, limita el déficit público estructural al 0,35% del PIB, aunque recientemente ha sido criticado por supuestamente frenar la inversión en infraestructuras y defensa.

Como alternativa, el Gobierno podría crear un fondo especial extrapresupuestario fuera de los límites del freno de la deuda, que podría aprobarse por mayoría de dos tercios. Ese fondo especial de 100.000 millones de euros se creó tras la invasión rusa de Rusia en 2022, pero estará agotado para 2027.

Oficialmente, la CDU aspira a mantener el límite de deuda, pero Merz se mostró abierto a la reforma durante la campaña electoral.

El SPD, por su parte, está a favor de la reforma y argumenta que el aumento del gasto en defensa no debe ir en detrimento de los pensionistas, el Estado del bienestar u otras inversiones públicas.

Markus Söder, líder del partido hermano bávaro de la CDU, la Unión Socialcristiana (CSU), se hizo eco este lunes de esos argumentos.

«No será posible organizar nuestra defensa recortando todo» y provocando «tensiones sociales», subrayó.

Por otro lado, Merz también podría optar por unas difíciles negociaciones con La Izquierda (Die Linke) en el nuevo Parlamento. El partido de extrema izquierda ha dejado la puerta abierta a reformar conjuntamente el freno de la deuda, pero se opone a un mayor gasto en defensa.

Pero dada la urgencia por formar un nuevo  gobierno y la debilidad de los partidos de centro, las viejas reglas parecen estar cambiando rápidamente.

En ese sentido, Merz asegura que su prioridad es superar la crisis económica y recuperar la confianza.

«Algunos de ustedes estarán de acuerdo conmigo en que esta legislatura podría ser una de las últimas oportunidades para lograrlo», señaló Merz este lunes.

///

(Editado por Martina Monti/Euractiv.com y Fernando Heller/Euractiv.es)