El derrotado Orbán habla de su «dolor y vacío»
«Se ha cerrado una era política, también en el plano emocional. No podemos continuar con nuestra política tal y como lo hemos hecho hasta ahora. Se necesita una renovación completa, y esto se aplica no solo a Fidesz, sino a todo el campo nacional», manifestó Orbán.
Budapest (Euractiv)- Viktor Orbán ha reconocido su «derrota inequívoca» del pasado fin de semana y ha hablado del trauma que supone para él haber sido destituido del poder tras 16 años en el cargo de primer ministro.
En su primera entrevista a fondo desde las elecciones, asumió toda la responsabilidad personal por el resultado aplastante, que se produjo tras una participación electoral récord, y anunció una reestructuración de arriba abajo de su partido gobernante, Fidesz. «Las cifras hablan por sí solas, se trata de una derrota inequívoca», declaró al medio de derecha Patrióta.
«Si me preguntas por mis sentimientos, puedo decir que sentí dolor y, a partir del lunes, vacío. Desde entonces me he estado curando con terapia de trabajo, tratando de expulsar ese vacío o de llenarlo».
Orbán, de 62 años, asumió firmemente toda la culpa. Como presidente de Fidesz, admitió que tiene «responsabilidad sobre los resultados» y asume el 100 % de la culpa por el fracaso electoral.
«Nuestra campaña no funcionó», afirmó. «Se ha cerrado una era política, también en el plano emocional. No podemos continuar con nuestra política tal y como lo hemos hecho hasta ahora. Se necesita una renovación completa, y esto se aplica no solo a Fidesz, sino a todo el campo nacional».
Mayor dependencia de Hungría del petróleo y el gas rusos
Cuando se le pidió que identificara un fracaso gubernamental importante de los últimos 16 años, Orbán señaló directamente el retraso en la ampliación de la central nuclear de Paks, lo que provocó una mayor dependencia de Hungría del petróleo y el gas rusos a través del oleoducto Druzhba.
«Deberíamos haber construido Paks 2 mucho más rápido. Si hubiéramos sido capaces de construirla más rápido, la economía húngara estaría hoy en una situación mucho más favorable, porque tendríamos más energía y sería más barata».
Fidesz iniciará una reorganización de inmediato, con un congreso del partido previsto para el 28 de abril y una revisión completa de la dirección que concluirá a finales de junio.
«Esta reestructuración implicará cambios significativos en el personal», afirmó. «Si me dicen que tengo que preparar el equipamiento en el vestuario para el próximo equipo ganador, lo haré. Pero si es necesario, como capitán del equipo, también sacaré a los chicos al círculo central».
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(Editado por bw/Euractiv.com y Luis de Zubiaurre Wagner/Euractiv.es)