El espionaje a políticos y periodistas empaña las próximas elecciones griegas

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Bruselas/Atenas (Euractiv) / (EuroEFE).- La investigación sobre el escándalo de las escuchas telefónicas en Grecia debe concluir antes de las elecciones en ese país para «disipar cualquier sombra de duda», según ha declarado a EURACTIV-Bruselas la eurodiputada holandesa Sophie in ‘t Veld.

La eurodiputada fue clara respecto a la necesidad de eliminar toda duda sobre el denominado “Watergate griego”, al tiempo que crece la preocupación en Atenas de que algunos políticos cuyos teléfonos fueron “pinchados” puedan ser chantajeados, lo cual podría afectar directamente a las conversaciones para formar una coalición tras las elecciones helenas.

Sophie in ‘t Veld forma parte del grupo centrista Renovar Europa en el Parlamento Europeo. También es la ponente de la Comisión de Investigación sobre el uso de Pegasus y otros programas espía de vigilancia equivalentes (PEGA). Ha seguido de cerca el escándalo del «Watergate griego», en el que políticos, empresarios y periodistas han sido objeto de escuchas telefónicas por parte de los servicios secretos griegos.

https://twitter.com/SophieintVeld/status/1617505444288925697

Este escándalo ha sacudido los cimientos de la política griega y ha creado un ambiente enrarecido a falta de pocos meses para las próximas elecciones en Grecia,  previstas para el verano.

A raíz de una petición del principal líder de la oposición, Alexis Tsipras (Izquierda Unitaria), la Autoridad Helénica para la Seguridad de las Comunicaciones y la Privacidad (ADAE) confirmó la semana pasada que el ministro de Trabajo, Kostis Chatzidakis, el jefe de las Fuerzas Armadas, Konstantinos Floros, y tres militares de alto rango fueron sometidos a vigilancia por los servicios secretos.

SYRIZA EXIGE NUEVAS ELECCIONES

Los partidos de la oposición presionaron al gobierno para que revelara los motivos de la vigilancia. Por ahora, el gobierno se niega a hacerlo, alegando razones de seguridad nacional. Mientras tanto, los servicios secretos están bajo el control del primer ministro conservador, Kyriakos Mitsotakis (PPE), según una ley que promulgó cuando asumió la dirección del país.

«Considero que es una gran desviación institucional y una destrucción del marco de las Fuerzas Armadas poner bajo vigilancia a los jefes de la defensa, a la dirección de las Fuerzas Armadas y a los jefes de los programas de armamento bajo la responsabilidad del primer ministro», explicó el líder de Syriza, Alexis Tsipras, a EURACTIV-Grecia en una rueda de prensa este martes.

En la misma rueda de prensa, Tsipras anunció que, a partir de ahora, su partido se abstendrá en los procedimientos legislativos del parlamento, y pidió al primer ministro que dimita y convoque elecciones anticipadas inmediatamente.

MIEDO AL CHANTAJE

El escándalo estalló el verano pasado, cuando el eurodiputado y líder del partido socialista (Pasok) Nikos Androulakis descubrió que los servicios secretos habían pinchado su teléfono.

Los analistas sugieren que el Pasok, que suele ocupar el tercer puesto en las encuestas, tendrá un papel decisivo en las próximas elecciones, ya que se aplicará una nueva ley electoral.

En la segunda vuelta de las elecciones, para formar un gobierno de partido único, un partido debería obtener el 38% de los votos. La media de los sondeos actuales sugiere que será inevitable un gobierno de coalición. Sin embargo, varios analistas cuestionan la clasificación prevista de Nueva Democracia, y aseguran que será  inferior a lo que sugieren los sondeos actuales.

El partido gobernante, Nueva Democracia (PPE), ocupa el primer lugar, seguido de Syriza (Izquierda Unitaria) y Pasok (S&D). Por tanto, Pasok debería elegir a Nueva Democracia o a Syriza para formar gobierno.

Las tensiones aumentaron a principios de esta semana, cuando la portavoz de Syriza, Popi Tsapanidou, afirmó que el primer ministro griego «puede conocer secretos de Androulakis y chantajearle», lo que afectaría a las conversaciones sobre la coalición postelectoral.

El Pasok reaccionó con contundencia, al afirmar que eso era un disparate, aunque el líder del partido admitió a principios de año que su teléfono estaba pinchado «porque algunos quieren mantener al Pasok como rehén», subrayó.

Tsipras aseguró este martes que la vigilancia del gobierno a ministros, jefes de las fuerzas armadas, eurodiputados y periodistas ha producido mucho material que puede utilizarse para chantajear al sistema político y económico en los próximos cinco años.

En ese sentido, la eurodiputada Sophie in ‘t Veld declaró a EURACTIV que el escándalo debería resolverse antes de las elecciones.

«Como ya indicamos en nuestro proyecto de informe, es vital que se aclare todo antes de las elecciones y se disipe cualquier sombra de duda. El asunto debe investigarse a fondo y de inmediato», subrayó.

«A este respecto, acojo con satisfacción la actual investigación llevada a cabo por la ADAE y la Autoridad Helénica de Protección de Datos (DPA). PEGA ha decidido invitarles en febrero para que nos pongan al día sobre el asunto», añadió.

Editado por F.Heller