La UE y China crean una plataforma para un diálogo comercial «estructurado»

Bruselas y Pekín «intensificarán ahora sus esfuerzos» para lograr «resultados tangibles» antes de octubre, afirma el responsable de Comercio de la Unión Europea.

Euractiv
EU Agriculture Ministers Meet In Brussels Amid Push To Finalize Mercosur Deal
Maroš Šefčovič. [Foto: Omar Havana/Getty Images]

La UE y China han creado un foro conjunto para gestionar las relaciones comerciales, en un intento por aliviar las crecientes tensiones entre el bloque y la segunda economía más grande del mundo.

Las denominadas Consultas sobre Comercio e Inversión (TIC) constituirán una «plataforma específica» para que los responsables europeos y chinos debatan sobre las relaciones comerciales y de inversión, los controles a la exportación, los derechos de propiedad intelectual y la reforma de la Organización Mundial del Comercio (OMC), según declaró Maroš Šefčovič, comisario de Comercio de la UE, a los periodistas tras una reunión de todo el día con Wang Wentao, ministro de Comercio de China, celebrada el lunes en Bruselas.

Ambas partes acordaron asimismo crear «de inmediato» un mecanismo conjunto para supervisar los flujos comerciales entre la UE y China y ayudar a proteger a las empresas de la UE frente a cualquier «aumento repentino» de las importaciones chinas, señaló Šefčovič.

El TIC es una «plataforma específica para abordar de forma estructurada las cuestiones que hemos identificado conjuntamente», señaló Šefčovič. Añadió que Bruselas y Pekín «intensificarán ahora su trabajo» para obtener «resultados tangibles» antes de octubre, y que él mismo visitaría China este otoño.

«Por supuesto, no todo se resolverá», afirmó. «No todo se solucionará. Pero creemos que, de aquí a octubre, nuestros equipos disponen de tiempo suficiente para obtener resultados tangibles».

En una inusual declaración conjunta adjunta, Šefčovič y Wang afirmaron que el «objetivo principal» del TIC es «reforzar el diálogo a nivel ministerial sobre políticas comerciales y de inversión con vistas a estabilizar y hacer más equilibrada nuestra relación bilateral».

Tensiones crecientes entre Bruselas y Pekín

La reunión, la primera celebrada bajo los auspicios del TIC y que se prolongó hasta la noche del lunes, tiene lugar en medio de tensiones crecientes entre Bruselas y Pekín, ya que el aumento de las exportaciones chinas a bajo precio agrava otros factores económicos que afectan a la base industrial europea, como los elevados precios de la energía y los aranceles estadounidenses. El déficit comercial de la UE en mercancías con China aumentó hasta los 359.900 millones de euros el año pasado, frente a los 312.200 millones de euros de 2024.

Los 27 países de la UE siguen profundamente divididos sobre cómo abordar las relaciones con China: Francia encabeza las peticiones a favor de una política comercial más agresiva, mientras que otros, especialmente España, abogan por una postura más conciliadora. Alemania, la mayor economía del bloque, había abogado anteriormente por el diálogo con Pekín, pero recientemente ha expresado su apoyo a medidas comerciales más estrictas.

Como reflejo de estas diferencias, en una cumbre de la UE celebrada a principios de este mes, los líderes instaron a la Comisión Europea, que supervisa la política comercial del bloque, a «complementar» su actual conjunto de instrumentos de defensa comercial, al tiempo que «mantiene un diálogo constructivo» con China. Bruselas también ha planteado recientemente un «instrumento específico» para diversificar las cadenas de suministro críticas de la UE y reducir su dependencia de Pekín.

Dependencia del mercado chino

Sin embargo, muchas capitales de la UE, incluida Berlín, se muestran profundamente recelosas ante posibles represalias por parte de China, dado el papel fundamental que desempeña este país en las cadenas de suministro mundiales y la continua dependencia de las empresas europeas del mercado chino. Los amplios controles a la exportación impuestos por Pekín el año pasado sobre las denominadas tierras raras, utilizadas en numerosas tecnologías civiles y militares, obligaron a Donald Trump a suspender de hecho la guerra comercial de Estados Unidos con China.

Šefčovič afirmó el lunes que Wang le había dado «garantías» de que «los controles de exportación vigentes de China sobre las tierras raras y los imanes permanentes no perturbarán las cadenas de suministro de la UE».

La reunión del lunes se produce además después de que Katherina Reiche, ministra de Economía de Alemania, mantuviera conversaciones con Wang en Bruselas el domingo, en una iniciativa que algunos analistas interpretaron como un intento de Berlín de distanciarse de la postura tradicionalmente más dura de la Comisión.

El comunicado de Alemania sobre la reunión, que reafirma su intención de «profundizar en la cooperación» con Pekín, «no supone un respaldo rotundo a la agenda comercial más dura de la Comisión Europea con China», afirmó Noah Barkin, asesor sénior del Rhodium Group.

«Tiene un tono muy diferente al que hemos venido escuchando del canciller Friedrich Merz en las últimas semanas; en ocasiones parece una declaración redactada en Pekín», añadió Barkin.

China, por su parte, ha instado repetidamente a la UE a abstenerse de adoptar cualquier medida comercial «proteccionista». «Calmar de forma efectiva las tensiones comerciales entre China y la UE y gestionar las diferencias a través del diálogo redunda en interés de ambas partes», escribió el lunes Xinhua, la agencia oficial de noticias del Estado chino, en un comentario.

(Editado por ow, aw/Euractiv.com y Luis de Zubiaurre Wagner/Euractiv.com/es)