Los Liberales alemanes rechazan el "SOS" de Italia para aliviar la carga migratoria

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Berlín / Roma / París (Euractiv/EuroEFE).- La coalición tripartita alemana se fragmenta por el polémico tema migratorio, después de que los Liberales (FDP) mostraran su firme rechazo a aceptar en el país a migrantes provenientes de la isla italiana de Lampedusa, a pesar de las peticiones de auxilio que ha lanzado Roma a sus socios de la Unión Europea (UE) para aliviar la carga migratoria.

El partido liberal de Alemania FDP (Renovar Europa), socio menor de la coalición tripartita junto con los sociademócratas del SPD y los Verdes, ha mostrado su lado más intransigente, tras anunciar este lunes que bloquearán cualquier intento de reubicar a los refugiados de Lampedusa en suelo alemán.

El centro de acogida de inmigrantes irregulares de la isla se ha visto desbordado por nuevas llegadas de embarcaciones en las últimas semanas. En estos momentos hay 1.500 personas retenidas en el campamento, que sólo tiene capacidad para 400, según denunció el lunes la Cruz Roja italiana.

El gobierno italiano respondió enviando a algunos inmigrantes a la península italiana.

Pero a pesar de las reiteradas peticiones de ayuda de Roma, el FDP negó que Alemania tenga pensado ayudar al país mediterráneo en la acogida de los migrantes de Lampedusa.

Bijan Djir-Sarai, diputado y secretario general del FDP, declaró este lunes en rueda de prensa en Berlín que «el FDP no quiere aceptar refugiados de Lampedusa en Alemania y eso es lo que esperamos también del Ministerio del Interior».

Djir-Sarai advirtió de que «habrá un problema en la coalición» si se desautoriza la postura del FDP. Pero, de momento, parece que el Ministerio alemán del Interior, dirigido por el SPD, está de acuerdo con la negativa a acoger a nuevos inmigrantes procedentes de Italia.

Aunque Alemania e Italia habían acordado un mecanismo de solidaridad voluntaria, Berlín suspendió la elección de nuevos migrantes provenientes de Italia para  reubicarlos debido a las tensiones entre Roma y Berlín sobre la migración irregular.

El ministerio citó la negativa de Roma a aceptar de nuevo a solicitantes de asilo procedentes de Alemania que se habían registrado primero en Italia.

El mecanismo voluntario entre Berlín y Roma tiene como objetivo ser un precursor del pacto migratorio de la UE, objeto de debate en el seno del bloque, y que incluye la reubicación de 3.500 migrantes de Italia a Alemania.

Sin embargo, la ministra alemana de Interior, Nancy Faeser, provocó una breve confusión el pasado viernes cuando declaró a la cadena pública ARD que Alemania «mantendría sus compromisos solidarios» con Italia.

Un portavoz de Berlín matizó el pasado sábado que Alemania no está preparando ningún mecanismo de reubicación voluntaria desde Lampedusa. Faeser se refería a los migrantes que Alemania ya había aceptado acoger en el marco del  Mecanismo de Solidaridad Voluntaria, afirmaron.

En plena polémica por el asunto, Djir-Sarai ha pedido a Bruselas que haga frente a la creciente presión de la inmigración irregular.

«Tenemos que mejorar la seguridad general de las fronteras en la UE», subrayó, al tiempo que aseguró que eso llevará tiempo, ya que la tarea se ha «dejado durante años».

CAMBIO RADICAL DE MELONI

El domingo pasado, la Primera Ministra italiana, Giorgia Meloni, visitó Lampedusa junto con la Presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y la Comisaria europea de Interior, Ylva Johansson.

«Tengo la intención de aprobar la semana que viene un nuevo decreto sobre inmigración y seguridad con normas adicionales necesarias para resolver los pequeños y grandes problemas críticos relacionados con la inmigración ilegal masiva», declaró.

En el próximo decreto, subrayó Meloni, se incluirán normas para ofrecer vías diferenciadas (de acogida) a mujeres, niños y menores de 14 años, «a quienes que se garantizará toda la protección».

Al mismo tiempo, aseguró, se intensificarán los procedimientos de repatriación para «cualquiera que llegue ilegalmente en Italia, incluidos los solicitantes de asilo».

En noviembre de 2022, Italia rechazó abrir sus puertos al buque de rescate Ocean Viking de la ONG SOS Mediterranée con 234 migrantes a bordo, lo cual obligó a Francia a acoger al navío, y desencadenó la primera crisis diplomática entre Francia e Italia desde que Meloni asumió su cargo, apenas unas semanas antes.

En aquel momento, el ministro francés del Interior, Gérald Darmanin, condenó la actitud «incomprensible e inaceptable» de las autoridades italianas ante una situación de emergencia que había dejado a la deriva durante 15 días al barco de SOS Mediterranée.

Euractiv-Francia informa de que París analiza de cerca la evolución de la postura de Meloni más centrado en las directrices de la UE. Darmanin visitó Roma este lunes y se mostró dispuesto a ayudar a las autoridades italianas a «controlar sus fronteras».

MELONI CUESTIONA LA UNIDAD DE LA DERECHA

Un alto funcionario francés ha explicado a Euractiv-Francia que Meloni defendió un enfoque «nacionalista» de la crisis migratoria durante la campaña electoral italiana y en los primeros meses de su mandato, pero que desde entonces ha «evolucionado» y aboga ahora por una respuesta europea común.

Para el funcionario, ello podría tener implicaciones más generales en el panorama político europeo.

La fuente se preguntó si el grupo de Conservadores y Reformistas Europeos (ECR) -conocido por su postura contraria a la inmigración y del que Giorgia Meloni es líder- podría seguir unido cuando sólo faltan nueve meses para las elecciones europeas de 2024.

El cambio de postura de Meloni sobre el ECR fue tangible durante el Consejo Europeo del pasado mes de junio, cuando la italiana y sus homólogos polaco y húngaro mantuvieron posturas divergentes, añadió el funcionario francés.

Al igual que los Fratelli d’Italia de Meloni, el partido gobernante polaco Ley y Justicia (PiS) del Primer Ministro, Mateusz Morawiecki, también pertenece al ECR, aunque Fidesz, el partido del Primer Ministro húngaro, Viktor Orban, se sienta en el grupo de no inscritos tras abandonar el PPE de centro-derecha, aunque es muy cercano a Meloni.

Según el funcionario, Meloni no eligió jugar ahora la carta europea «por romanticismo» ni por un cambio ideológico profundo, sino por pragmatismo.

El giro migratorio de Meloni, ya se deja sentir en la coalición italiana, en especial en la Liga de Matteo Salvini, que sigue apostando por una posición más nacionalista sobre el problema de la migración.

Mientras tanto, la líder de la ultraderecha francesa, Marine Le Pen, sigue defendiendo un estricto enfoque nacional de la inmigración y ha criticado la postura de Von der Leyen, según la fuente.

Sin embargo, el funcionario consultado por Euractiv-Francia insistió en que, a diferencia de Meloni, Salvini y Le Pen -del grupo Identidad y Democracia (ID)- siguen atrapados en una «ilusión nacionalista».

Le Pen abordó implícitamente el tema en la reunión anual de la Lega de Salvini el domingo pasado, a la que fue invitada, tras elogiar los esfuerzos de Salvini para luchar contra la inmigración cuando era ministro del Interior. Le Pen aseguró que «toda Europa mira a Italia con admiración ante tanta determinación», al tiempo que añadió que confía en que «ese momento (la determinación y mano dura de Salvini) llegue de nuevo para Italia, pero también para Francia».

Aunque la lucha contra la inmigración ha unido a los nacionalistas de todo el bloque de la UE, el aparente cambio de postura de Meloni podría marcar una ruptura gradual entre las dos familias de la extrema derecha europea.

ROMA QUIERE MAYOR IMPLICACIÓN DE LA ONU

Por otro lado, el gobierno italiano subraya que la ayuda de la UE no será suficiente y que habrá que hacer más, con la implicación también de la ONU.

En vísperas de la Asamblea General de la ONU en Nueva York, el ministro de Asuntos Exteriores, Antonio Tajani (Forza Italia/PPE), afirmó que la situación en el polvorín africano no es explosiva, pero «ya ha estallado».

«Se está produciendo un desplazamiento de millones y millones de personas, y no hay muros que aguanten: miren la historia de las invasiones bárbaras, no fueron detenidas por el ejército romano, a pesar de que era el ejército más fuerte de la historia militar», dijo Tajani.

En opinión de Tajani son indispensables tanto las inversiones económicas y financieras del Banco Europeo de Inversiones, del Fondo Monetario Internacional como la creación de un verdadero banco de desarrollo en África.

«Las resoluciones de la ONU son importantes, pero necesitamos iniciativas concretas», subrayó el ministro, quien propuso ampliar los campos de acogida de ACNUR para «las mujeres que huyen y las familias en dificultades, las que están varadas en el desierto y en peligro de muerte».

Editado por Fernando Heller