Menos devoluciones de inmigrantes irregulares desde Alemania a Polonia

A pesar de las previsiones iniciales un tanto exageradas divulgadas recientemente por medios polacos, en lo que va de año Varsovia devolvió a Alemania menos inmigrantes irregulares.

/ EUROEFE EURACTIV
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Varsovia / Berlín (Euractiv.pl / EuroEFE).- A pesar de las previsiones iniciales un tanto exageradas divulgadas recientemente por medios polacos, en lo que va de año Varsovia devolvió a Alemania menos inmigrantes irregulares.

Fueron cerca de 600 los inmigrantes ilegales que Berlín devolvió a Polonia en los primeros meses del año. hasta la fecha, según datos de la Guardia de Fronteras polaca divulgados el lunes.

Se trata de una cifra muy alejada de los 40.000 inmigrantes supuestamente devueltos por Berlín a los que la prensa polaca se refirió la semana pasada.

En el marco de los acuerdos de readmisión europeos y de las normas de Dublín, las autoridades alemanas enviaron exactamente 570 migrantes a Polonia entre enero y finales de septiembre, frente a los 1.922 según datos del gobierno alemán.

El año pasado, cuando las solicitudes de asilo en Alemania alcanzaron su nivel más alto de los siete últimos años, Berlín hizo un total de 74.622 peticiones a otros Estados miembros de la UE para que readmitieran a solicitantes de asilo, en el marco de las normas de Dublín. De ellas, 55.728 fueron aceptadas por los Estados miembros.

La Guardia de Fronteras polaca «coopera sistemáticamente con la policía alemana mediante patrullas conjuntas, puestos avanzados conjuntos y el intercambio de información a través del Centro polaco-alemán de cooperación fronteriza, policial y aduanera de Świecko», explicó  Andrzej Juźwiak, portavoz de ese cuerpo de seguridad, en declaraciones a la Agencia Polaca de Prensa (PAP).

El periódico alemán Die Welt informó esta semana que entre octubre de 2023 y finales de agosto de 2024 se detectaron más de 10.000 entradas no autorizadas durante los controles en la frontera con Polonia en Brandeburgo, y 5.100 personas fueron devueltas en la frontera.

Preguntado por esos datos, Juźwiak comentó que la Guardia de Fronteras polaca no realiza controles fronterizos en las fronteras interiores del espacio Schengen, y eso incluye a la frontera polaco-alemana.

El objetivo de las normas de Dublín es garantizar un acceso rápido a los procedimientos de asilo y examen de una solicitud por un único país de la UE.

Desde que comenzó a aumentar la presión migratoria en la frontera polaco-bielorrusa, se ha incrementado notablemente el número de extranjeros trasladados a Polonia. Según explican funcionarios polacos, la mayoría de los extranjeros son devueltos desde Alemania.

Desde que el gobierno alemán introdujo controles fijos en la frontera con Polonia, los medios de comunicación han informado de varios incidentes protagonizados  por policías alemanes que supuestamente llevaban a inmigrantes a Polonia y los dejaban en el lado polaco.

El tema fue tratado recientemente por el primer ministro polaco, Donald Tusk (PO, PPE), y el canciller alemán, Olaf Scholz (SPD, S&D).

Mientras tanto, Interia, citando fuentes del Ministerio de Asuntos Exteriores polaco, informó el 17 de octubre de que Alemania podría enviar de vuelta a Polonia hasta 40.000 migrantes.

Paweł Wroński, portavoz del Ministerio, declaró a Polsat News que se trata de meras especulaciones sobre lo que ocurriría si Berlín utilizara todos los mecanismos disponibles.

Aun así, «nunca se ha utilizado ningún mecanismo a su máximo (potencial)», subrayó.

¿La estrategia migratoria alemana se rige por asuntos internos?

Alemania reintrodujo en septiembre pasado controles fronterizos con todos sus vecinos, lo que provocó las críticas de Tusk, que calificó la medida de «suspensión de facto del espacio (sin fronteras interiores de) Schengen».

Berlín ha dado un claro giro en su política migratoria, una decisión sobre la que ha influido, entre otros asuntos, la situación política interna, «donde los que critican la política migratoria [del Gobierno alemán] están ganando apoyos», comentó Wroński.

«Nosotros también tenemos nuestra política y, como pueden comprobar, es también una política firme, tanto en cuestiones de defensa de fronteras como a veces en las relaciones con nuestros vecinos», subrayó.

El gobierno polaco adoptó la semana pasada una nueva estrategia migratoria que ha dividido a la coalición gobernante, ya que incluye la suspensión temporal y territorial de la tramitación de las solicitudes de asilo.

Aunque fue criticada por varias ONG, entre ellas Médicos Sin Fronteras, la nueva estrategia migratoria de Tusk fue vista con buenos ojos por la Comisión Europea y otros Estados miembros de la UE, como quedó patente en las reuniones del Consejo Europeo del pasado jueves en Bruselas.

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Editado por Fernando Heller