Frente común entre Varsovia y París para frenar el acuerdo con Mercosur

Varsovia y París han hecho frente común en defensa de sus agricultores para tumbar el acuerdo entre la Unión Europea (UE) y Mercosur, que consideran nocivo para sus intereses y califican de competencia desleal.

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Varsovia /París (Euractiv).- Varsovia y París han hecho frente común en defensa de sus agricultores para tumbar el acuerdo entre la Unión Europea (UE) y Mercosur, que consideran nocivo para sus intereses y califican de competencia desleal.

Los gobiernos polaco y francés alegaron el martes que la entrada de productos del Mercosur, que no respetan las estrictas normas medioambientales y fitosanitarias de la UE, es inasumible.

En ese sentido, el parlamento polaco adoptó el martes una resolución en la que se expone el rechazo de Varsovia al acuerdo en su actual formato.

También la Asamblea Nacional francesa se pronunció en contra del actual texto.

Ambos países están coordinando sus posiciones para formar una minoría de bloqueo que deje en suspenso el acuerdo.

«El Gobierno expresa su oposición a los resultados actuales de las negociaciones con Mercosur en el ámbito de la agricultura, en especial al aumento de los contingentes arancelarios para la carne de aves de corral en la fase final del intercambio de ofertas arancelarias», reza el texto de la resolución parlamentaria, que fue citada por el primer ministro del país, Donald Tusk (PO, PPE), en una intervención ante la Cámara.

Las negociaciones sobre el acuerdo comercial UE-Mercosur, que se han dilatado durante casi 25 años, se acercan a su momento más decisivo.

Está previsto que las negociaciones concluyan a mediados del próximo mes de  diciembre, y allanen el terreno para las últimas negociaciones en el seno del Consejo Europeo que se celebra del 18 al 20 de diciembre.

Por recomendación de los ministros polacos de Defensa y Agricultura, Czesław Siekierski, ambos del Partido Popular Polaco (PSL, PPE), Varsovia adoptó una resolución contra el acuerdo en su formato actual, subrayó Tusk, al tiempo que señaló que se trata de un mensaje político de Varsovia que refleja la postura de otros países de la UE.

«Hoy, el Gobierno, a petición de los ministros del PSL, ha adoptado una resolución en la que expresa su oposición al acuerdo propuesto entre la UE y Mercosur. No toleraremos ninguna iniciativa que pueda perjudicar a los consumidores, la agricultura y la economía», comentó en X el Viceprimer Ministro polaco, Kosiniak-Kamysz.

El firme rechazo de Varsovia parece estar motivado en parte por las recientes protestas y presiones del sector agrario polaco.

A principios de este mes, los representantes de la industria cárnica polaca enviaron a Tusk una carta en la cual alertaban que el acuerdo podría afectar a los sectores de la carne de vacuno y de las aves de corral.

Varias asociaciones de agricultores y ganaderos se manifestaron contra el texto y llegaron incluso a bloquear el paso fronterizo de Medyka entre Polonia y Ucrania.

Francia alega pragmatismo y no dogmatismo

Por su parte, la Asamblea Nacional francesa votó mayoritariamente contra del acuerdo, en una resolución no vinculante. Los agricultores galos -que han protestado en varias ocasiones contra el acuerdo- han intensificado sus protestas en todo el país.

«El hecho de que Polonia haya votado en contra del acuerdo con el Mercosur es una gran noticia», aseguró este martes la ministra francesa de Agricultura, Annie Genevard.

«Si nos oponemos a este acuerdo, no es por dogmatismo, sino por pragmatismo, (…) no encontrarán a nadie que quiera prohibir los acuerdos agrícolas», subrayó la funcionaria, al tiempo que señaló que el texto “no garantiza el cumplimiento de las normas europeas ni asegura una competencia leal para nuestros agricultores”.

«Aprovechemos esta plataforma para lanzar una última advertencia», añadió, además de recordar que a principios del año pasado se produjo una “fuerte protesta” del sector agrícola europeo que recorrió “desde Bretaña hasta los Cárpatos”.

Inicialmente prevista para el 10 de diciembre, la votación en la Asamblea Nacional francesa se adelantó 15 días ante el temor de que el acuerdo pudiera firmarse durante la cumbre de Mercosur cuya celebración está prevista entre los próximos 5 al 7 de diciembre en Montevideo (Uruguay).

La votación en el Parlamento francés es una señal de unión del país para frenar los deseos de la Comisión Europea de concluir el acuerdo comercial con el bloque sudamericano lo antes posible.

El pasado 12 de noviembre, más de 600 diputados instaron a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en un artículo de opinión publicado en Le Monde, a frenar la firma del acuerdo con el Mercosur.

Argumentaban que el texto representa «un riesgo sustancial para la seguridad del abastecimiento agrícola y la trazabilidad de los alimentos en Europa» y denunciaban que el acuerdo es «contrario a los objetivos climáticos y de sostenibilidad que la UE se ha fijado».

«Ahora es esencial que las autoridades francesas luchen para evitar que la parte comercial del acuerdo se escinda, ya que hasta ahora han estado relativamente en segundo plano en Bruselas», comentó Marine Colli, consultora y especialista en política agrícola de la UE.

Persisten las divisiones en el bloque comunitario

Al tiempo que avanzan las negociaciones sobre el pacto comercial, los Estados miembros del bloque siguen muy divididos sobre este asunto.

Austria se muestra prudente e insiste en la necesidad de que la UE obtenga más garantías sobre la protección de la selva tropical, salvaguardias para los productos sensibles y apoyo a los agricultores afectados, mientras que la ministra holandesa de Comercio, Reinette Klever, sugirió la semana pasada que el acuerdo no debería tocarse hasta que su versión final esté lista.

Por su parte, el primer ministro luxemburgués, Xavier Bettel, no respaldó el acuerdo, y alegó falta de suficientes garantías.

Alemania, sin embargo, presiona para que concluyan las negociaciones. A escasos meses de las próximas elecciones nacionales, tras las recientes dificultades para mantener en pie la coalición tripartita (SPD, Verdes y Liberales) del canciller, Olaf Scholz, Berlín ve en el acuerdo una oportunidad clave para reforzar su industria, en especial para el potente sector automovilístico germano.

 Alemania ha encontrado aliados en España, Letonia y Suecia.

«Ante la perspectiva de la ratificación de este acuerdo, enviemos un mensaje claro a nuestros socios: no echemos más gasolina al fuego», comentó Genevard.

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Editado por Fernando Heller