La guerra paraliza los planes para abandonar el carbón y emprender una "transición limpia" en la UE
Madrid (EuroEFE)/Praga/Varsovia/Berlín (EA.com).- Las principales noticias europeas desde las capitales de los socios que integran la red de portales multilingües de EURACTIV, entre ellos EuroEFE:
En las noticias de este lunes de Las Capitales:
PRAGA/VARSOVIA/BERLÍN
La urgencia de la UE por abandonar el gas ruso deja en el aire los planes para “apagar” las centrales de carbón en varios socios europeos:
La prioridad que se ha fijado la Unión Europea (UE) para dejar de depender cuanto antes del gas ruso tras la guerra de Ucrania, parece haber desbaratado los planes de varios de los socios del bloque comunitario para dejar de depender del carbón.
Algunas regiones de la UE que tenían previsto abandonar el carbón a medio plazo se han visto obligadas a todo lo contrario: desde febrero pasado llevan aumentado la producción y la generación de energía fósil, como respuesta al imparable incremento de los precios del gas y a los cortes de suministro de ese hidrocarburo desde Rusia
La UE creó un Fondo de Transición Justa (FJT) dotado con 17.500 millones de euros para el periodo 2021-2027 con el fin de ayudar a las regiones dependientes del carbón a emprender una transición a las energías limpias, y para crear oportunidades de empleo alternativas.
Para acceder a la financiación, las regiones carboníferas deben comprometerse con una hoja de ruta que establezca la reducción de emisiones para 2030, fijadas en un Plan Territorial de Transición Justa (PTJ).
Hasta la fecha, la Comisión Europea ha llegado a un acuerdo definitivo con Grecia y Alemania en relación a planes concretos de transición para sus regiones carboníferas, pero, según el ejecutivo de la UE, «casi todos» los Estados miembros han enviado a Bruselas al menos borradores con planes nacionales para una futura “transición limpia”.
No obstante, las prisas de la UE por eliminar su dependencia del gas ruso (con los casos más preocupantes de Alemania o Italia, entre otros), ha provocado que muchos socios europeos tengan ahora que acelerar en la búsqueda de soluciones “ad hoc” a corto plazo, sin posibilidades de aplicar sus planes de eliminación del carbón, al menos durante un tiempo.
«Cuando se creó la JTF, a nadie se le ocurrió pensar en una invasión rusa (de Ucrania)», explicó a EURACTIV Lilo Bärbel Rösch, coautora de un informe sobre los TJPT.
En respuesta a la crisis del gas, algunos países de la UE han optado por volver al carbón para satisfacer sus necesidades energéticas inmediatas.
Por ejemplo, Países Bajos anunció en junio pasado un plan para reactivar sus centrales eléctricas de carbón a una mayor capacidad, para reducir el consumo de gas fósil. Antes de la guerra de Ucrania esas centrales sólo podían funcionar al 35% de su capacidad.
Brussel wil snel van Russische energie af. Maar welke prijs betaalt de burger als ‘schoon’ gas uit Rusland wordt vervangen door vieze kolen en olie uit andere landen? https://t.co/3qPNXrMxPQ
— de Volkskrant (@volkskrant) July 22, 2022
Sin embargo, un documento-marco para inversiones estructurales de la UE en los Países Bajos para los próximos siete años, publicado por la Comisión Europea días después del anuncio de La Haya, prometía a las provincias holandesas en las que se concentraran «grandes agrupaciones industriales intensivas en emisiones» 623 millones de euros del Fondo Común para ayudar a la transición a una economía neutra desde el punto de vista climático.
Polonia, el mayor beneficiario de la financiación del Fondo Conjunto, con 3.500 millones de euros asignados, depende en gran medida del carbón, y su dependencia de ese mineral ha aumentado mucho desde el inicio de la guerra, con la subsiguiente crisis energética.
Polonia consume casi una quinta parte del carbón de la UE, y la extracción del mineral en los primeros meses de 2022 ha crecido rápidamente en comparación con el mismo periodo de años anteriores.
Sólo en marzo pasado (un mes después de la invasión de Ucrania) se extrajeron 5,483 millones de toneladas de carbón, el nivel más alto registrado desde noviembre de 2018 en Polonia.
Deutschland muss nicht nur vom russischen Gas loskommen, sondern vom fossilen Brennstoff überhaupt. Sind die Alternativen bezahlbar? Und wie kommen sie nach Europa? (S+) https://t.co/TrXGMwK6ne
— DER SPIEGEL (@derspiegel) July 24, 2022
SE REACTIVAN ALGUNAS CENTRALES DE CARBÓN
En la vecina República Checa, las empresas de carbón que tenían previsto frenar la extracción hicieron justo lo contrario.
La empresa carbonera checa Sokolovská uhelná ha vuelto a contratar a decenas de empleados, la mayoría de los cuales fueron despedidos hace dos años. La empresa justificó la ampliación con la necesidad de asegurar suficiente carbón para la temporada de invierno, informó la televisión de Czecz.
También en Alemania, el operador de centrales eléctricas de carbón RWE en Renania del Norte-Westfalia, un estado federado cubierto por los TJTP ya aprobados por la Comisión, puso fin a los planes de jubilación anticipada para sus empleados y está buscando más personal.
Es probable que se contraten cientos de trabajadores más para garantizar el funcionamiento de las centrales de carbón alemanas, según informan medios locales.
https://twitter.com/rponline/status/1550584828734619649
La Comisión Europea es consciente de que algunas regiones y Estados miembros de la UE productores de carbón van a incrementar el uso de combustibles fósiles.
En respuesta a una pregunta de EURACTIV-Bruselas, el ejecutivo de la UE aseguró recientemente que está «analizando cuidadosamente los recientes anuncios (de algunos socios de la UE de volver al carbón) y la escala y duración del uso previsto del carbón».
Aunque el plan de la UE para abandonar los combustibles fósiles rusos prevé que parte de la capacidad de carbón existente pueda utilizarse «más de lo inicialmente previsto a corto plazo», los países del bloque comunitario siguen obligados a reducir las emisiones netas en al menos un 55% para finales de esta década.
Sin embargo, «cualquier uso temporal ampliado del carbón, con su inevitable efecto sobre las emisiones, deberá compensarse con más eficiencia energética y ahorro de energía y más uso de energías renovables de aquí a 2030», subraya la Comisión.
A la pregunta de si está dispuesta a suspender la financiación a las regiones del JTF que incumplan sus compromisos, el Ejecutivo comunitario explicó recientemente a EURACTIV.com que cualquier «deficiencia grave» en los objetivos previamente acordados o en la legislación de la UE puede dar lugar a la suspensión o a la devolución de los fondos, «que se aplican en particular en caso de gastos irregulares».
ADAPTAR LOS PROYECTOS EUROPEOS A LA NUEVA REALIDAD
Sin embargo, Bruselas no especificó qué constituye, en su opinión, una «deficiencia grave».
«Hay una sensación de relajación (de las normas) por la guerra», subrayó Rösch.
El ministro checo de Desarrollo Regional, Ivan Bartoš, cuyo país asumió la presidencia de turno del Consejo de la UE el pasado 1 de julio, admitió que «probablemente» algunas regiones no están utilizando los fondos «como se supone que deben hacerlo (…)».
Sin embargo, con la guerra en Ucrania, «la estructura de los proyectos de los Fondos de Transición Justa debería cambiar», ya que «las reglas de juego han cambiado», añadió.
“Hay que dejar claro que la reapertura a corto plazo de las plantas de carbón sólo debería producirse como último recurso, una vez que sepamos que no hay formas alternativas de producir la energía que necesitamos”, aseguró a EURACTIV.com Jens Hunsbeth Schreuder, experto en política ambiental de la ONG CEE Bankwatch.
«Las alternativas suelen ser más baratas y eficaces que la reapertura de las infraestructuras de carbón, por lo que la Comisión Europea debe estar atenta a eso”, agregó Schreuder.
(Aneta Zachová, Bartosz Sieniawski, Nikolaus J. Kurmayer, Sebastijan R. Maček y Sofia Stuart Leeson | EURACTIV.com, EURACTIV.cz, EURACTIV.de, EURACTIV.pl y sta.si)
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Editado por F.Heller