La primera ministra danesa no logra formar gobierno; un liberal toma el relevo en las negociaciones

Frederiksen no ha logrado poner de acuerdo a la izquierda y a los moderados. Esta medida se produce tras semanas de negociaciones para formar una coalición, tras las fragmentadas elecciones anticipadas de marzo, en las que 12 partidos entraron en el Parlamento danés.

Euractiv
Mette Frederiksen Meets With King Frederik
Mette Frederiksen. [Foto: Kristian Tuxen Ladegaard Berg/NurPhoto via Getty Images]

Tras semanas de negociaciones, la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, no ha logrado formar gobierno, por lo que el rey Federico X ha pedido al líder del Partido Liberal, Troels Lund Poulsen, que dirija las conversaciones.

En un comunicado emitido el viernes, la Casa Real informó de que el rey había pedido a Poulsen que iniciara las negociaciones para formar gobierno a petición de varios partidos de centro-derecha y extrema derecha, entre ellos los liberales, los moderados, los conservadores y el Partido Popular Danés, de extrema derecha.

La medida se produjo después de semanas de difíciles conversaciones para formar una coalición tras las fragmentadas elecciones anticipadas de marzo en Dinamarca, en las que 12 partidos entraron en el Parlamento, aunque solo tres obtuvieron más del 10 % de los votos.

Aunque los socialdemócratas de Frederiksen registraron su peor resultado electoral desde 1903, con solo un 21,9 % de los votos, el partido se mantuvo inicialmente en posición de liderar las negociaciones para formar el próximo Gobierno, ya que seguía siendo el más votado.

Las negociaciones acabaron fracasando, ya que Frederiksen no fue capaz de conciliar los intereses de los partidos de izquierda y moderados. Según diversas informaciones, el punto de inflexión decisivo se produjo cuando Lars Løkke Rasmussen, líder de los Moderados, de centro, se retiró de las negociaciones y apoyó en su lugar a Poulsen.

El partido de centro-derecha de Rasmussen, clave

El partido de centro-derecha de Rasmussen había ocupado una posición clave en las negociaciones, ya que ni el bloque de la izquierda ni el de la derecha obtuvieron suficientes escaños en las elecciones de marzo para formar una coalición.

Tras una reunión con el rey el viernes por la tarde, Frederiksen afirmó que los daneses habían configurado el Parlamento de tal manera que, efectivamente, se podía formar un gobierno de derechas.

En una publicación en las redes sociales el sábado, reconoció el revés, afirmando que «las muchas semanas de negociaciones para formar un nuevo gobierno terminaron ayer» y añadió: «Por supuesto, le deseo a Troels todo lo mejor para su trabajo en el futuro».

Bajo el mandato del rey, ahora se espera que Poulsen explore la formación de un gobierno que excluya tanto a los socialdemócratas como a los moderados, lo que supone un cambio significativo en el panorama político danés.

(Editado por bms/Euractiv.com y Luis de Zubiaurre Wagner/Euractiv.es)