Suecia refuerza su inversión en Sanidad para intentar desatascar sus colapsadas listas de espera
El sindicato de médicos del país escandinavo teme que las intervenciones quirúrgicas puntuales desplacen a las operaciones prioritarias
Estocolmo (Euractiv.com/.es) – Con las listas de espera para atención especializada e intervenciones quirúrgicas en su pico más elevado de los últimos años, el gobierno de Suecia acaba de aprobar una dotación presupuestaria extraordinaria de 6,5 millones de euros para intentar acelerar los procedimientos de gestión de su sistema sanitario público.
El gobierno del Partido Moderado, de centro-derecha, y su aliado de extrema derecha Demócratas Suecos, ha anunciado que invertirá cerca de 6,5 millones de euros en 2025 para reducir las listas de espera y aumentar la capacidad de los hospitales y sanitarios.
«El hecho de que hayamos reducido la inflación supone una gran diferencia para las regiones; sus costes de pensiones se reducirán en 2.200 millones de euros sólo este año», aseguró esta semana la ministra sueca de Hacienda, Elisabeth Svantesson.
«Eso significa que podemos dejar de centrarnos en las grandes aportaciones para hacer frente a la situación aquí y ahora, y dedicarnos a realizar inversiones que mejoren de manera estructural la asistencia sanitaria tanto hoy como a largo plazo«, agregó la funcionaria.
Fondos para las regiones
La mayor parte del dinero, ya asignado en el presupuesto nacional de este año, se destinará a las 21 regiones del país para que hagan frente al déficit de más de 2.000 camas hospitalarias, con su personal correspondiente, y para mejorar las condiciones laborales del sector sanitario en todo el país.
Según se recoge en un memorándum oficial publicado la semana pasada, los suecos tienen que soportar largas listas de espera -las cotas más altas de los últimos años- para ser operados o recibir tratamiento especializado.
Ese documento es fruto de la investigación del gobierno sueco sobre la «atención basada en las necesidades», dirigida por Anna Nergårdh, investigadora especial del gobierno.
En el marco de esa iniciativa, el gobierno financiará el proyecto propuesto por Nergårdh para destinar 43 millones de euros de fondos estatales a las regiones que realicen más prótesis de cadera, operaciones de prolapso y operaciones de cataratas o dejen que las realicen agentes privados o sin ánimo de lucro durante 2025, según confirmó el lunes pasado la ministra de Sanidad, Acko Anckarberg.
Listas de espera, en máximos históricos
Hasta agosto de 2024, casi 90.000 personas con todo tipo de diagnósticos llevaban esperando más de 90 días para recibir tratamiento o para someterse a una intervención quirúrgica en atención especializada, la cifra más alta desde 2010, cuando se introdujo la garantía de atención sueca.
De media, 1.700 pacientes que necesitaban una prótesis de cadera tuvieron que esperar más de 90 días entre agosto de 2023 y agosto de 2024.
«Reducir las listas de espera y aumentar la capacidad asistencial es, en última instancia, garantizar que cada paciente reciba la atención adecuada en el momento adecuado. Esta es una de las prioridades del Gobierno en el sector sanitario y en la que hemos estado trabajando desde el principio. Ahora el trabajo avanza a marchas forzadas», subrayó Ankarberg Johansson.
Suecia no es el único Estado miembro de la UE con largas listas de espera,uno de ellos es España.
Otro ejemplo es Polonia, donde los tiempos de espera para acceder a servicios sanitarios públicos han alcanzado niveles récord, según informó recientemente Euractiv.
Las intervenciones puntuales no son la solución
Si las regiones suecas logran programar las operaciones adicionales, podrían recibir este año un total de 36 millones de euros de financiación estatal extra.
Esa cantidad incluye también el refuerzo de las oficinas de las regiones para ayudar a los pacientes a encontrar tratamiento en otra región de Suecia si se ha agotado el plazo garantizado.
Lars Rocksén, vicepresidente de la Asociación Médica Sueca y especialista en anestesia y cuidados intensivos, celebra que el gobierno destine más dinero a apoyar los servicios sanitarios, pero duda de que las intervenciones puntuales sean la mejor forma de dar prioridad a los pacientes.
En Suecia, los médicos están obligados a tratar primero al paciente con necesidades más inmediatas.
«Tenemos que garantizar que los pacientes reciben tratamiento a tiempo y que se da prioridad a los más necesitados. Intervenciones puntuales similares en el pasado fueron complicadas y no tuvieron el efecto deseado. En su lugar, hicieron que los proveedores de asistencia se centraran tanto en conseguir dinero extra que los tratamientos de otros pacientes se vieron afectados», explica el experto a Euractiv.
Por otro lado, Ankarberg Johansson defiende las intervenciones o las cirugías puntuales, con el objetivo de aligerar las listas de espera.
Se necesitan estrategias a largo plazo
Rocksén destacó la importancia de que el plan diseñado por Nergårdh se centre en las áreas donde existe un «superávit» de capacidad quirúrgica, para reducir los tiempos de espera.
«Al mismo tiempo, es importante recordar que existen enormes diferencias de necesidades y capacidades entre regiones. Lo que más necesitamos son estrategias sostenibles a largo plazo», comenta a Euractiv.
Los cuidadores a cargo del Estado tienen muchos contratos con proveedores privados de servicios sanitarios, pero en realidad no utilizan muchos de ellos. En este sentido, sugirió que la Agencia Nacional Sueca de Contratación Pública reciba el mandato de ayudar a las regiones a utilizar los contratos de forma más eficaz.
«Frenar la cirugía artroscópica»
Por otro lado, recomendó que los médicos dejen de ofrecer tratamientos que no se consideren «beneficiosos para el paciente», para liberar recursos sanitarios.
Según Nergårdh, las regiones deberían dejar de realizar cirugía artroscópica para la artrosis, la sospecha de lesión degenerativa de menisco y el dolor de rodilla porque, como subrayan las directrices nacionales, esas cirugías no ofrece mejores resultados que otros tratamientos quirúrgicos.
«Es cierto que no deberíamos realizar más artroscopias en rodillas sanas. Lo extraño es que sea un comité nombrado políticamente el que lo proponga. Medidas similares deberían ser impulsadas por los médicos profesionales», comenta Rocksén.
«Los médicos, a nivel individual, deberían tener libertad para decidir qué intervenciones médicas son las mejores para el paciente según la ciencia y la experiencia demostrada», subraya.
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[Editado por Vasiliki Angouridi, Brian Maguire/Euractiv.com y Fernando Heller/Euractiv.es]